Mar En Llamas

Capitulo 8

Al día siguiente partimos en dirección a Lovclinck, con algunas oposiciones por parte del consejo, ya que según ellos no deberíamos irnos a tan solo dos días de que sea la boda, pero sinceramente a nadie le importo la opinión del consejo, así que de todas maneras nos marchamos.

-Sigo sin creerme que no me vallan a dar ropa de pirata – admito mientras Vania y yo desempacamos nuestro equipaje.

-Quizás es porque aún no sabes si unirte a nosotros como piratas o no – se encoge de hombros – No entiendo porque Zenith no podía tomar el mismo barco, ya estaba acostumbrada a tener habitación propia, digo, no es que me moleste compartirla contigo, pero me resulta extraño.

-Te entiendo – Tomo otro montón de vestidos y los meto en el baúl que esta al pie de mi cama – Pero según Zenith el barco necesitaba mantenimiento y no había otro barco con habitaciones propias disponibles – le recuerdo y ella hace un puchero – Al menos compartirás habitación conmigo.

-En eso tienes razón – coincide – Pero me parece injusto que Zenith y Alioth si tengan habitaciones para ellos solos.

-Eso es porque Zenith es el capitán y Alioth es su hermano – Me siento en el borde de la cama y miro nuestra habitación – Sera mejor que subamos – miro por la ventanilla de la habitación- lo más probable es que todos suban.

-Si lo hacen será para <<festejar >>– Vania se tumba en la cama boca arriba y cierra los ojos

- ¿Festejar? – repito y frunzo el ceño ligeramente.

-Si – se vuelve a incorporar – Lo hacen cada que salimos hacia un nuevo desino, todos desempacan y luego suben para tomar, es su manera de celebrar una nueva aventura, por así decirlo, una vez incluso todos terminaron durmiendo en el suelo a causa del alcohol yo tuve que manejar el barco – hace y una mueca y niega rápidamente con la cabeza – No vuelvo a hacer eso.

- ¿Por qué? ¿Qué paso? – Me intereso y me muevo a su lado.

-Esa vez casi chocamos contra una cueva, de no ser porque Zenith se despertó, de lo contrario habríamos chocado y el barco habría sufrido severos daños, incluso podríamos habernos quedado varados a mitad de la nada – me cuenta y yo me esfuerzo por no reír – No te burles – me da un empujón.

-No me burlo, es solo que me recuerda a la primera vez que monte a dragón, yo no sabía hacerlo, así que por poco y provoco que el dragón y yo cayéramos, el problema es que salimos a volar sobre el mar – le cuento y ella se ríe.

-Ahora entiendo porque te burlas – dice con una sonrisa.

-Hola chicas – Charlotte entra en la habitación junto a Keira.

- ¿Ya se animaron a acercarse a Thais? – Inquiere Vania.

-Admito que en un principio no me acerque porque pensaba que tarde o temprano ella nos traicionaría, y más teniendo en cuenta su poder – Keira suelta un suspiro y se sienta en frente de nosotras – Pero ahora sé que no lo hará, es muy gentil amable, quizás demasiado – admite.

- ¿Y eso es malo? – Pregunto confundida.

-Depende – Charlotte se sienta a lado de Keira – Hay personas que se aprovechan de la bondad de otros para conseguir sus propios fines, o incluso para manipularlas y convencerlas de hacer cosas que ellas no quieren.

Keira le dirige una mirada rápida, pero Charlotte ni se inmuta. Al final Keira resignada suelta un suspiro.

-Charlotte tiene razón – admite – Deberías dejar de ser tan gentil y amable, eso en el futuro te va a traer problemas – me dedica una sonrisa - ¿Sabes porque la mayoría de las reinas suelen ser despiadadas? – enarca las cejas y yo niego con la cabeza – Porque entienden que son primero ellas y su renio, porque entienden que ser tan amables les puede traer problemas, porque entienden que no deben confiar en las personas. – me dice – Te voy a dar un consejo – toma mis manos entre las suyas – A veces está bien desconfiar un poco de las personas.

Por el rabillo del ojo noto como Vania pasa la mirada de mi a Keira y Charlotte y de ellas la regresa a mí.

- ¿Por qué me dicen esto? – Pregunto pasando la vista de Keira a Charlotte.

-Por qué… - Charlotte se interrumpe por el sonido de la puerta abriéndose.

-Keira, cielo – Nevar entra y Keira corre a abrazarlo – Chicas –nos saluda agachando ligeramente la cabeza - ¿Quieren subir?

- ¿Ya empezaron a beber? – Pregunta Keira con el ceño fruncido.

-Todavía no – Responde Nevar dándole un beso a Keira – Pero ya casi, por eso les pregunto ¿Quieren subir? – nos mira a todas.

-Yo si – Charlotte se incorpora y se dirige a la puerta – No me importa que allá arriba este el demonio pelirrojo – Todos soltamos risitas al oír la referencia hacia Nisha – El ron es delicioso.

-Subiré, pero solo un rato – Vania se levanta y me extiende la mano - ¿Vienes?

-Yo creo que yo mejor no – niego con la cabeza y Vania me observa el rostro detenidamente.

-Espera un momento – dice – nunca has tomado ¿Verdad? – me pregunta y al ver mi reacción y me dedica una sonrisa – Descuida, solo es ron, pero ¿Cómo es posible que nunca hayas tomado?

-En mi isla no se permite, lo máximo que tomamos es vino – explico – Y eso el alcohol no es tan fuerte. Y solo lo tomamos cuando son reuniones o eventos importantes como las presentaciones ante el fénix – Acepto la mano de Vania y subimos.

En cuanto salimos veo como Barak lleva una botella de ron a una pequeña mesa que colocaron en el centro, todos se adelanta y se sirven. Nos acercamos y Zenith nos ofrece vasos de ron, dudo un poco, pero al final lo acepto y bebo.

El ron pasa por mi garganta dejando un pequeño ardor a su paso.

- ¿Qué tal? – Pregunta Vania.

-Arde un poco, pero el sabor es…peculiar – admito y ella se carcajea.

-Al menos te gusta – Apunta y le da un trago a su ron – Sabe bien, ¿Te digo algo? - enarca las cejas – La primera vez que tomé esta cosa me sentí igual que tú, y la verdad, creo que todos lo han experimentado – admite y nos recargamos en el borde del barco.




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