Durante la noche no logro quitarme la sensación de que algo malo esta por pasar, incluso se lo comenté a Vania y ella me dijo que sentía lo mismo, pero ninguna de las dos sabe que va a pasar.
-Brindemos por la reina – Barack eleva su copa y todos hacen lo mismo.
Esbozo una sonrisa, pero al final elevo mi copa también, después de todo podría decir que son más cercanos a mí que cualquiera, ¿No?
- ¿Qué sientes de ser la reina? – me pregunta Keira - ¿Se siente emoción? ¿Inquietud? ¿Angustia…?
-Siento agotamiento – admito – Es cansado estar todo el día recibiendo felicitaciones de toda una isla.
-Nos hubieras dicho – Nevar se lleva la copa a sus labios – De haber sabido habríamos detenido las felicitaciones y habríamos procurado que descansara un rato.
-Nevar tiene razón – Zenith a mi lado pone el brazo en el respaldo de mi silla – Te habríamos ayudado, Pexb Lady, mañana tenemos el viaje a Alaya y necesitas descansar – me acaricia la mejilla con el dorso de su mano.
Barack pasa la mirada de Zenith a mí y al final empieza a hablar en otro idioma, no en su idioma de origen, sino en otro que logro comprender.
- ¡Lo lograste! – Felicita a Zenith en otro idioma – Te ganaste su confianza – se lleva su copa a los labios – Incluso es reina.
-Lo sé – le responde Zenith en el mismo idioma.
Quiero preguntar a que se refieren porque está claro que hablan de mí, pero viendo sus rostros, deduzco que creen que no les entiendo y todos creen lo mismo, Zenith, Alioth, Vania, aunque ella a diferencia de los demás parece molesta, Keira que mantiene la vista fija en su plato, Charlotte que mira a Zenith con decepción, Nisha que está orgullosa, Nevar que mantiene la vista en su copa, Kale que parece interesado y Barak, que es el que está hablando.
-No fue difícil – Dice Zenith y me da un beso en la mejilla, yo finjo no entender lo que dicen para llegar al fondo de esto.
- ¿La mataras? – pregunta Kale interesado y me esfuerzo por mantener mi rostro impasible, aunque por dentro mi corazón este acelerado y sienta…pánico, porque se que hablan de mi – Dijiste que la enamorarías, te casarías con ella para que fuera reina para después matar a su madre y matarla a ella – continúa diciendo y mi corazón se detiene por un momento – Pero ahora pareces muy enamorado, así que dinos ¿La mataras o simplemente te robaras la magia y nos iremos?
-No lo sé – admite Zenith y en este preciso momento desearía alejarme de el – Quizás si la mate – Y eso es todo, mi corazón se quiebra en pequeños fragmentos – Admito que ahora mismo solo me importa mi objetivo principal, la magia, ya nos dio poca magia, solo falta obtenerla de la fuente u obtener la fuente – se lleva la copa a los labios y yo por dentro me siento tan estúpida – Es tan ingenua que podría pedirle la fuente de la magia dándole cualquier excusa, y ella me la daría – se burla y cada vez más siento como cada parte de mi alma desaparece – Admito que en un principio solo fingí amarla para que después fuera más fácil enamorarla, pero ahora no lo sé, desarrolle cierto cariño, aunque quizás sea compasión - <<Compasión>> Siento la palabra como un balde de agua fría y las lágrimas amenazan con salir – Si tan solo lo supiera…se sentiría como una idiota.
-Por qué lo es – dice Nisha en el mismo idioma – Véanla, no sabe ni de lo que hablamos – se burla – Apuesto a que ni siquiera sabe que hablamos de ella.
- ¿Cómo pueden hacer esto? – Dice Vania molesta – Ella tan solo quería ayudar, ¿Por qué le hacen esto?
-Porque es injusto que ella si tenga magia – responde Zenith sin dudar – Igual que es injusto que tú la tengas, y mejor conserva la calma si no quieres que ella se entere de lo que estamos hablando, estamos celebrando – le recuerda – Celebramos que estamos a unas horas de destruir Alaya – Dice orgullosos mientras yo intento contener las lágrimas – Destruiremos Alaya y a ella la haremos prisionera, ¿Qué les parece?
Todos lo empiezan a apoyar, todos menos Vania, Keira ni Charlotte, el resto pareciera que celebran una fiesta.
-Pobre ingenua – se burla Nisha y sigue hablando en ese idioma – Cree que se va a casar contigo, si supiera que simplemente fue parte de tu estrategia.
Vania mira a todos con furia, uno a uno va posando la vista…hasta que me ve a mí, desvía la vista rápido, pero al notar mi rostro y mi expresión de dolor contenido la regresa y la mantiene en mí.
- ¿La amas? – Le pregunta Vania a Zenith en ese maldito idioma.
Yo mantengo fe y esperanza en que su próxima palabra sea un “Si”, rezo porque sea un sí, mi alma, mi corazón y me cuerpo suplican que diga que si porque delo contrario…
-No – responde Zenith sin dudar y todas mis esperanzas caen en picada, las lágrimas empiezan a salir, pero yo las contengo.
-Me siento muy cansada – digo fingiendo no saber nada – Iré a descansar, ustedes sigan con la fiesta.
Salgo de la cocina, pero en vez de ir a mi habitación voy hacia el jardín trasero y me dejo caer de rodillas, las lágrimas se escapan y yo ya no las detengo, ya no detengo el dolor que me golpea con fuerza, dejo que me consuma de pies a cabeza, elevo la vista al cielo y más lagrimas salen, las palabras de Zenith me dolieron como una aguja que se clavó en mi pecho y que me quebró el corazón en mil pedazos.
Escucho pasos que se acercan de frente y al elevar la vista veo a Gaia, en su forma humana, con un vestido azul perla y con su cabello negro casi chino suelto, me mira y extiende los brazos, yo no dudo ni un segundo y corro a abrazarla, dejo que ella me acaricie el cabello y la espalda, dejo que ella se vuelva mi único refugio.
- ¿Por qué? – La pregunta se escapa de mis labios - ¿Por qué fui tan ingenua? ¿Cómo fui a pensar que ellos decían la verdad y que Zenith me amaba?
-No fue tu culpa – me dice – En cuanto me recupere, me convertí en sirena y nade hacia Blacktide, durante muchos días busque su barco para intentar rescatarte, y cuando los vi fue cuando iban rumbo a Lovclinck y fue cuando entendí que habían usado la única arma que tu no podías detener, el amor, la usaron porque uno no elije de quien enamorarse – me acaricia el cabello – Incluso yo llegue a pensar que Zenith te quería, pero ahora que escuche sus palabras, me di cuenta de que no era así. Así que no te culpes.