Durante la noche solo logro dormir unas cuantas horas, pero no más, la cabeza me da vueltas y las lágrimas no cesan, solo salen sin que las pueda contener, el dolor hace acto de presencia aun cuando estoy dormida. Todo lo que dijo Zenith se repite en mi cabeza a cada segundo, a cada minuto, incluso durante un par de horas doblo mis piernas y recargo mi barbilla en mis rodillas mientras miro por la ventana de la habitación, y mientras las lágrimas siguen cayendo.
Cuando por fin abro los ojos después de unas cuantas horas de sueño, ya es de día, y es hora de partir hacia Alaya, o mejor dicho, hacia la guerra, me levanto de la cama y veo mi reflejo en el espejo, tengo los ojos rojos de tanto llorar, el anillo de compromiso que me dio Zenith permanece en el tocador, pero yo simplemente lo tomo y lo aviento por la ventana, me llevo las manos al rostro frustrada, decepcionada y dolida.
Escucho pasos que se acercan, extiendo un dedo y este resplandece con una luz azulada, lo llevo a mis ojos y se desaparece lo rojo.
Zenith entra en la habitación y pongo de todo mi esfuerzo paro no correrlo de la habitación, o para no matarlo.
- ¿Cómo estás? – Pregunta con falsa ternura y me da un beso en la frente, beso que me da asco – Ayer dijiste que te sentías mal y yo preferí dejar que descansaras, pero ahora mismo ya no me aguanto la intriga, ni la preocupación.
-Estoy bien – digo fingiendo no saber nada – Deja que me arregle y bajo para partir.
-Claro, Pexb Lady, ah y, por cierto – dice antes de salir – Fi eñu, Likoine Pexb.
Quiero creer sus palabras, pero después de lo que dijo, me resulta imposible creerlo.
Me pongo un vestido y debajo me pongo un traje de batalla, procuro que este último no se note y bajo a reunirme con el resto, partimos hacia la frontera y todos observan curiosos como nos marchamos, pronto llegamos al barco y abordamos.
Vania y yo intentamos mantener la calma e intentamos fingir que no pasa nada, aunque en el fondo sabemos que estamos a pocos minutos de una batalla, y finalmente, después de unas horas nos topamos con las primeras tropas de dragones y barcos de Alaya y de otras islas.
-Dragones – dice Zenith – Rápido, prepárense, no creo que esto sea una buena señal, están a…
-A dos minutos – respondo por el – Están volando cercas de la fuente de la magia – por primera vez hablo con el tono con el que quería hablarle después de descubrir la verdad, con frialdad, él y el resto me miran confundidos, dirijo una mirada rápida al mar y veo una sirena de cabello negro casi chino nadar hacia nosotros - ¿Por qué? – pregunto y el me mira completamente confundido - ¿Por qué me mentiste? – Vania y yo nos acercamos al borde del barco y el frunce el ceño sin entender nada, pero cuando lo comprende sus ojos van directo hacia Vania.
- ¡¿Se lo dijiste?! – Espeta Zenith y yo me interpongo entre él y entre Vania.
-Ella no me dijo nada, no hacía falta, ese idioma en el que hablaron – los señalo a todos – También se hablarlo, no hay idioma que no conozca – abre los ojos como platos y se arrodilla.
-Perdóname – suplica, pero yo lo ignoro por completo.
- ¡Thais! ¡Vania! – Grita Gaia y nosotras nos asomamos al borde del barco - ¡Salten! – grita y eso hacemos, saltamos al mar.
- ¡Thais! – grita Zenith.
Caigo al agua, pero a diferencia de Vania yo no tengo dificultad para respirar ni para estar bajo el mar.
-No creo que sea buen momento para esto, pero tu madre es sirena – explica Gaia – Convoca tu magia y te volverás sirena – me ordena y eso hago, extiendo mis manos las cuales resplandecen y siento un cosquilleo en todo el cuerpo.
Mis piernas se vuelven una aleta blanco aperlada y se crea un corset en mi torso, miro con estupefacción mi coleta y miro a Gaia, mientras Vania sale a la superficie para respirar.
- ¿Cómo es esto posible? – le pregunto a Gaia.
-Tu madre y mi madre, es decir nuestra madre, es sirena – me explica – Pero se enamoró del rey de Alaya, y yo quedé como la reina de las sirenas, yo nací de un matrimonio por conveniencia – explica al ver mi rostro confundido.
Nos acercamos a las tropas de dragones y dos dragones meten sus patas al mar, miro confundida como estos les ofrecen sus patas a Gaia y a Vania para que los monten, pero ninguno me la ofrece a mi…se escucha un chillido y el fénix mete sus garras al mar, mi marca resplandece.
-Transfórmate y sube – ordena. Lo miro completamente perpleja, pero al final hago lo que me pide.
Me transformo en humanas, me quito el vestido y monto al fénix, nos regresamos hacia el barco de Zenith, el fénix se pone entre el dragón de Vania y el de Gaia.
Zenith nos mira completamente perplejo mientras los barcos se acercan al suyo, fijo la vista atrás de él y veo más barcos de Blacktide. Invoco mi magia y cuando una luz morada resplandece en mi mano lanza la magia hacia el barco de Zenith, lo que ocasiona una explosión.
Vania hace exactamente lo mismo, pero con los barcos que están detrás del de Zenith.
-Hay que ir con ella – le digo al fénix y este niega con la cabeza.
-No, tu vas al barco del rey, junto a tu hermana – ordena y cae en picada – Estaré contigo – promete.
Extiende la garra cuando estamos demasiado cercas, y a mí no me queda de otra más que dejarme caer, aterrizo en el barco y desenvaino dos espadas.
-Si no puedes, usa tu poder – me dice el fénix y se mantiene detrás de mí.
Zenith observa boquiabierto mi traje, un traje de cuero negro con azul marino ajustado a mi cuerpo, y armadura.
- ¿Cómo es que no nos dimos cuenta de que llevabas eso puesto? – pregunta.
-Porque pueden camuflajearse – respondo y me lanzo hacia el con la espada en horizontal, el esquiva la espada, pero esta le da de lleno a Barak.
- ¡Thais! – escucho tres voces familiares y al girarme veo a mi madre, a Emmaline y a Celine.
Les dedico una sonrisa y acto seguido saco mi espada del cuerpo de Barack para dirigirla hacia Zenith, a él no le queda más que desenvainar una espada, intento hacerle un corte, pero no lo logro. El suspira e intenta cortarme el brazo, yo esquivo el ataque y lo doy una patada en el abdomen, de reojo veo como Nisha se acerca, así que le hago un corte en el abdomen. De pronto, todos, menos Alioth, Charlotte y Keira, se lanzan hacia mí. Charlotte, Keira y Alioth luchan contra mi madre, Emmaline y Celine, pero noto que no quieren hacerlo.