Marcados por el Motín

Prólogo

Perspectiva del capitán Ulkar: En mis muchisimos años siendo pirata, y ahora 7 de capitán, he aprendido con la experiencia, que ser cruel y despiadado es parte indiscutible de ser pirata. Estoy al mando de este barco y estoy muy seguro de que toda mi tripulación comete el mismo error; Confía en mí.

Ayy como dolerá lo que les haré, y lo que lo hace más divertido aún, es que nadie lo espera.

He decidido tener piedad con uno de mis 32 piratas a servicio. A él le contaré mi secreto. Mi sucio secreto por el cual toda esta tripulación intentará matarme.

Tross es mi segundo al mando y solo en el confío, al menos lo suficiente para decirle esto. Tal y como mis años me enseñaron, puedo estar seguro de que Tross no le contará nada a nadie, pero de todas maneras hay que ser precavidos en esta vida, por eso lo amenazaré astutamente. En la copa de ron que estoy preparando antes de llamarlo, escondo un poco de polvo venenoso. Si lo traga, no tardará más de 3 días en morir, como mucho cuatro, pero le dare el antidoto si jura con sangre y magia el no contarle a nadie más mi pequeño secreto.

Me pongo a pensar ¿En qué momento me convertí en esta clase de mounstro? esa que me provocaba tanto adefesio en mis primeros años sobre el mar, el típico que no hace nada más que dar órdenes mientras toma ron sentado en su escritorio, pensando en el próximo tesoro que robará para mejorar su vida.

Pero en esa misma frase encuentro la respuesta. Son dos simples palabras, pero vitales para un pirata.

"Tesoro"

"Vida"

Las dos cosas que es posible que más haya robado en toda mi vida y para ser sincero, no me arrepiento.

Esas dos palabras siempre han sido mi razón de vida, la respuesta al porque de la existencia de su maldad. Uno como pirata o más bien como humano, siempre quiere más y tiene el deseo de tener lo que el de al lado ya tiene. Por ejemplo, para mi es muy fácil atacar un barco que acaba de empezar y robarles lo poco y nada que tienen para luego gastarlo en alcohol. Además tengo a los mejores hombres de Rosh (uno de los 7 mares inmortales) para cubrir mi espalda, que darían la vida por mí, en cambio yo ni siquiera les daría la mano a su hora de morir.

Supongo que esa misma sensación de querer más, debe sentirla el capitán que es conocido por su crueldad "Travik". Yo a él lo entiendo, nació con poder y mucho poder como para no hacer nada con el, o al menos algo entretenido.

A ese pirata no le falta nada, absolutamente nada y aun así quiere dominar todo el mar inmortal, tarea que ya tiene casi realizada, solo le falta un mar, mi mar; Rosh. Su nombre es porque, se dice que es la diosa del mar, una protectora descanzando en las profundidades pero siempre cuidandolo, muchos creen que se asomará para terminar con el reinado de Travik, yo pienso que eso son puras mentiras. Es solo una excusa para calmar el miedo que sienten los piratas y habitantes de las costas de Rosh, pero en el fondo sabes que si Travik aún no domina aquí es solo porque no se le había dado la gana. Me gustaría decir que teme de mí pero no sería la verdad, pues esta mañana, como nunca, me levanté de los primeros en el barco, salí a la proa a tomar aire fresco y un Velux me entrego en mis manos una carta que dentro contenía un aviso, una advertencia, un ultimatum. Una carta que provenía del famoso capitán Travik Draemor.

Capitán Ulkar, actual dominante de Rosh, le escribe su futuro Rey de los Mares.

Me he tomado el tiempo de escribirte esto y espero que tú te lo tomes como un gesto de amabilidad por mi parte, pues te dejaré vivir si cumples los requisitos que te entregaré próximamente.

Te informo que en los próximos días iré a tus dominios marítimos y mis intenciones no son buenas, al menos no serán buenas para ti y tu gente. Bueno, tú te podrías salvar si aceptas mi pequeña oferta.

Planeo dominar la zona en la que tú dominas el mar y con ello a todo aquel que pertenezca allí, poniéndolos a mis servicios. Deberán, de forma obligatoria, hacer un juramento de sangre y magia frente a mí, prometiendo lealtad hasta el fín de sus días en este mundo.

De líder viejo a viejo lider, entiendo por lo que estás pasando y por eso mismo esta carta, carta que tiene intenciones de hacerte una oferta, y una muy buena oferta, al menos para ti. Ya ambos libramos cientos de batallas y victorias; estamos cansados y no tenemos por qué pelear más.

Por esto mismo te traigo esta oferta, especialmente pensada para un capitán poderoso como lo eres tú.

Tienes dos opciones; en el momento en el que yo llegue a tus dominios, tú subes a mi barco y ayudas entregando a tu gente, o mueres en el intento de combatir.

La parte buena es que si vienes conmigo, te juro riqueza eterna, un palacio en una isla alejada para ti solo y los hombres que quieras a tu servicio (exceptuándome a mí). Aunque parezcan muchas cosas, estoy seguro de que te las mereces, así como yo me merezco tu mar.

Está en tus manos la decisión. Espero llamarte pronto compañero y no rival. La verdad, siempre quise que algún día combatiramos mano a mano contra un enemigo en común nuevamente. Por lo mismo, tu mar fue el último que decidí dominar. Dejé pasar el tiempo porque te merecías dominar unos años más, pues siempre fuiste despiadado y cruel como un buen pirata, al igual que yo.

Con gracia, se despide,

Travik Draemor.

Estos son mis últimos días como capitán. Aunque lo disfruté como nada en esta vida, ya es hora de un largo y merecido descanzo, de un descanzo hasta el fín de mis días, rodeado de lujos, sirvientas como me merezco por el buen pirata que he sido desde que tengo memoria. Claro buen pirata de una mirada más mía que objetiva, pero buen pirata, fiel a mis enseñanzas.



#1286 en Fantasía

En el texto hay: piratas, drama, magia

Editado: 19.05.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.