Más allá de lo desconocido

Las primeras pistas

Las coordenadas del mapa no llevaban a ningún lugar en Google Maps, pero sí a un lugar que todos conocían.

— 9°52' N... 84°... eso es... — Lucía entrecerró los ojos — ¡Es el viejo molino! El que está abandonado camino al río.

El molino llevaba más de veinte años cerrado. La gente decía que estaba embrujado, que nadie entraba porque se escuchaban voces. La abuela de Elena siempre les había dicho que no se acercaran.

Pero el mapa lo marcaba con una X pequeña.

A las seis de la tarde, con linternas y el mapa en la mochila de Marcos, llegaron. El molino se veía peor de lo que recordaban. La madera podrida, las aspas rotas, y una puerta entreabierta que crujía con el viento.

— Si mi mamá se entera de que estoy aquí, me mata — dijo Elena.

— Si el mapa es real, valdrá la pena — contestó Marcos, aunque él también estaba nervioso.

Dentro olía a humedad y a tierra vieja. En el suelo había símbolos dibujados con tiza, casi borrados por el tiempo. Eran iguales al del mapa: el ojo dentro del triángulo.

Lucía iluminó una pared. Ahí, grabado en la piedra, había un texto:

“No todo lo que está perdido quiere ser encontrado. El segundo paso está donde el agua no corre”

— ¿Qué significa eso? — preguntó Elena.

Marcos se acercó al viejo pozo que había en el centro del molino. Estaba seco desde hacía años.

— Donde el agua no corre... el pozo — dijo.

Bajaron la cubeta con una cuerda. No había agua. Solo lodo y, al fondo, algo que brillaba.

Era una pequeña caja de metal, oxidada, con el mismo símbolo del ojo.

Dentro había dos cosas: una llave antigua, enorme, con formas extrañas, y una foto en blanco y negro. En la foto aparecían tres jóvenes frente al mismo molino, sonriendo. Uno de ellos se parecía muchísimo a la abuela de Elena cuando era joven.

Detrás de la foto, escrito con la misma tinta roja del mapa:

“No confíen en quien los guió hasta aquí. Él también busca el territorio.”

Se les heló la sangre. ¿Quién los había guiado? Nadie los había guiado. Ellos solos habían encontrado el mapa...

¿O no?

Un ruido fuerte sonó afuera. La puerta del molino se había cerrado de golpe.

No estaban solos.




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