Más allá de lo desconocido

La ciudad que no existe

Elena estaba a punto de tomar la mano de la Guardiana, a punto de aceptar quedarse para siempre, cuando escuchó un grito del otro lado del abismo.

¡No era de Marcos ni de Lucía!

Era la voz de su abuela.

— ¡ELENA, NO LA TOQUES!

Elena se giró. Su abuela estaba del otro lado, junto a Marcos y Lucía, jadeando, con la ropa rasgada del bosque. Había logrado escapar de la cabaña. Detrás de ella, el hombre del sombrero la protegía, ahora sin niebla en la cara, revelando que era el abuelo de Elena, a quien todos creían muerto.

— ¡Abuela! — gritó Elena —. ¡Pensé que te habías quedado!

— Nunca te dejaría — gritó su abuela —. ¡Esa mujer miente! ¡Terra Desconocida no necesita una Guardiana! ¡Necesita ser destruida!

La Guardiana dorada se puso furiosa. Su forma amable desapareció y volvió a ser la mujer gigante de niebla.

— ¡Me traicionaste una vez, tú también! ¡Me prometiste que traerías a la niña!

— ¡Te prometí que la protegería de ti! — gritó la abuela.

Elena entendió todo en un segundo. La Guardiana no guardaba los recuerdos. Se alimentaba de ellos. Cada Guardiana que se quedaba le daba su vida, sus recuerdos, su eternidad. Por eso Alvarado quería ser inmortal. Por eso la abuela de Elena había huido con Elena cuando era una bebé, rompiendo el ciclo.

— Por eso el mapa miente — susurró Elena —. No lleva a un tesoro. Lleva a una prisión.

La Guardiana rugió. El suelo dorado empezó a temblar. Las estanterías flotantes empezaron a caerse al abismo.

— ¡Si no te quedas tú, me llevaré a tus amigos!

La niebla cruzó el abismo en un segundo y agarró a Marcos y a Lucía. Los levantó en el aire.

— ¡ELENA!

Elena tuvo que decidir en un segundo. Ya no era entre quedarse o irse. Era entre salvar a sus amigos o salvar al mundo de olvidar.

Apretó el mapa dorado contra su pecho y gritó la única cosa que no había intentado:

— ¡No quiero ser la llave! ¡Quiero cerrar la puerta!

El mapa, que había brillado en azul, luego en rojo, luego en dorado, por primera vez se puso negro.

Y toda Tierra Desconocida empezó a colapsar.




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