Más cerca de lo que imaginas

Distante

Después de eso volví a la oficina y retomé el contacto con Sofía. Con el paso de los días, Valentina y yo nos fuimos alejando cada vez más. Yo tenía miedo… y con Sofía me sentía tranquila, estable.
Pero algo estaba por pasar.
Una mañana, el jefe me llamó a su oficina. Fui de inmediato, aunque algo dentro de mí se sentía inquieto. Al entrar, la vi.
Valentina.
*¿Qué pasa ahora?* pensé.
—Hola, Renata —dijo el jefe—. Tengo una misión para ustedes dos. ¿Cierto que terminaron la propuesta?
Asentimos.
—Esa propuesta deben presentarla a la empresa Nakiun —continuó, sonriendo.
—¿Pero esa empresa está en Miami? —pregunté, sorprendida.
—Exacto, Renata. Ustedes dos van a viajar a Miami para presentar estas ideas —dijo con orgullo—. Es un trabajo muy importante, y confío en que lo harán excelente.
Valentina y yo nos miramos
Había preocupación.
Había silencio.
Y había demasiadas cosas sin resolver.
Porque no importa cuánto intentes huir…
hay personas que el destino se empeña en volver a poner frente a ti.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.