Más inspirador que la luna

II

Toda mi vida había sido llena de aburrimiento, vacía, bastante monótona, escogí este trabajo para huir de la monotonía, pero luego de varios casos, con el tiempo todo parecía muy... común, ya nada era impresionante,no daban algo en que pensar, muy predecibles: robos de tiendas, borrachos haciendo escándalos en plena calle ; típicos casos de violencia doméstica. Todo era aburrido y normal en mi despacho de trabajo hasta que apareció ella. Aunque suene inquietante recuerdo a la perfección cuando la trajeron, su expresión fingendo estar traumada, su manera de andar, su ropa y hasta ese pequeño olor a humedad que irradiaba.

04 de Octubre, 2013
11:30 P.M

Hoy como todos los domingos y miércoles me tocaba guardia por la noche, llegué unos minutos antes por costumbre, la novata White se emocionó al verme, me tiene un tipo fascinación.

—Buenas noches detec-.—Trata de decirme al acercarse pero la interrumpo antes de que siga.

—Ya te he dicho que no me gusta que me digan así, dime Blay o B cómo mejor te parezca.—Le dije alejándome a mi escritorio, cuando le pasé por el lado al chico con quién cambiaría guardia me dió una sonrisa llena de felicidad, por fin se irá a casa, ¿y yo? Apenas estoy llegando.

Me siento en mi cómoda silla giratoria, enciendo el computador para jugar solitario hasta la mañana, White se vuelve a acercar a mí con un vaso de café.

—Yo también llegué temprano, det...se..agen.. perdón, Blay.—Le dí una fugaz mirada que demuestra mi irritación, para luego preguntarle.

—¿Desde que hora estás aquí?

—22:45 pm.—Dijo con determinación, impresionante y raro, es demasiado temprano para nuestro turno, todavía faltan 30 min, pero ella se tomó la molestia de llegar una hora y quince minutos mas temprano.

—¿Por qué?.—La pregunta salió de mi boca, al instante ella me sonrió.

—El último autobús en mi zona sale a las 9:00, me deja aquí a las 10, entro al minimarket abierto las 24 horas, me entretengo allí hasta aburrirme y venir para acá. —Me dijo arreglando su rojiza cabellera. White siempre me ha parecido una chica bastante coqueta e inteligente, lleva aquí sólo 6 meses, desde que me vio siempre a buscado mi aprobación, me admira, quizás porque tengo casi su edad, y a los jóvenes no los toman en cuenta en el departamento.

—Mmm entiendo, debe ser aburrido tener que indagar por ahí.—Respondí.

—Depende del día, hay días que prefiero ver todo como si nunca antes lo hubiera visto, de manera que cada pequeño detalle me fascine, así sobrevivo yo del aburrimiento, y las tareas repetitivas.—Habló con tranquilidad sacando una libreta y un lápiz de su escritorio regresando rápidamente, yo simplemente asentí, sus palabras me habían tocado, tenía razón.

—¿Cómo es que siendo tan joven usted ya sea detective y más importante aún, respetado por todos?.—Insistió con la misma pregunta de siempre, traté de no poner los ojos en blanco y decidí contestar.

—Ya te he dicho que con determinación, y que tampoco soy tan joven, tengo 22.—Colóco mi mano en el mouse para abrir Solitario para ignorar a la pelirroja y jugar tranquilo, pero no puedo, sigue hablando.

—¡Tengo 23, todavía soy aspirante para el cargo, solo soy policía y desde hace 5 meses apenas!.—Exclamó elevando un poco la voz.

—Novata.—Le llamé la atención.

—Perdón, no lo vuelvo a molestar, disculpe solo quiero intentar alcanzarlo para revolver crímenes, y ser compañeros.—Me susurró, se dió la vuelta y cabizbaja se fue a su pequeño escritorio. No entendía porque quería saber tanto, apreté los puños antes de llamarla.

—Lana.—Dije su nombre lentamente, se dió la vuelta, con entusiasmo me miró.—Ven.—No podía creer lo que acababa de decir, regresó rápidamente, colocando sus manos alrededor de su cara, para escucharme atentamente.— No hice ningun acto memorable, ni le pagué a nadie, solo fuí a los 16 años a hacer el examen para policía, me negaron por no tener mayoría de edad, llegué a un acuerdo con el jefe en aquel entonces y que lo sigue siendo ahora.

O esa era más o menos la verdad.

—El señor Harper.—Concluyó ella.

—Exacto, me dijo, si pasas el examen.—Me interrumpe.

—¿Entras? Waoh.—Su entusiasmo está bastante alto.

—Silencio.—Setencié para que me dejara concluir rápido.—Le insistí 20 veces, se hartó y dijo que me haría la prueba pero el doble de difícil, tenía solo un mes para prepararme en mi casa, desde antes hacía ejercicios de resistencia, pero ese mes intensifique todo. El trato era si fallaba la prueba para un futuro se me negaría rotundamente intentar entrar en la policía, afortunadamente la pasé, me entrenó y a los 18 me volví oficialmente policía, después de un año me convertí en detective, ¿Feliz?.—Finalicé iniciando mi partida de Solitario.

—¿El detective más joven del estado?.—Pregunta con mucha emoción, ya ella sabía la respuesta.

—Ajá.—Limité a decir, miré por unos segundos como Jenna y su compañero que no recuerdo su nombre salían de prisa de la estación llevando sus bolsos en mano.

—Que amargo eres.—Murmura, volví a poner mi atención en la pelirroja, me recliné en mi silla para después acercarme y crear un espacio íntimo entre los dos.

—Dime, Lana, ¿De que sirve tener el grandioso titulo de detective si solo te llaman mujeres celosas para que investigue a sus esposos? O señoras para que busque a sus perros u gatos, entiende una cosa, si no hay crimen interesante, da igual.—Vi cómo se alejó instintivamente, los nervios estaban presentes, puesto que la manera que se lo dije no fue la más bonita que digamos.

—Yo.., con permiso—No supo que decir así que se retiró por fin a su puesto que tenía una pequeña etiqueta que decía "Lana White policía" con estrellas y colores, 23 años tiene la criatura y la palabra "Inmadurez" pegada en la frente, a veces me gustaría saber como si quiera pasó la prueba para ser admitida en la policía, pero no me gusta ser imprudente, como ella. Recuerdo cuando cometió su primer error su segundo día estando aquí, entregó los expedientes incorrectos a los superiores, Copello, la segunda al mando en el departamento quería matarla, para sorpresa de todos (me incluyo) Harper la defendió, recuerdo exactamente el intercambio de palabras que tuvimos ese día.



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En el texto hay: misterio

Editado: 29.01.2026

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