—Teniente Villarreal, ¿Qué la trae por aquí?--- Pregunta Paola quien se levanta para hacerme reverencia en cuanto llego a la oficina del General.
—Vengo a ver al General Orlando, ¿Le puedes avisar?--- Se sienta de nuevo en su asiento.
—Lo siento mucho pero el General está ocupado en este momento—
—Por favor Paola dile al general que necesito verlo urgentemente, Sí no fuera urgente no estaría aquí— Le suplico para que le avise, Necesito verlo para que me dé la explicación que necesito.
—Dejame ver que puedo hacer— Hace la llamada, no pasaron como 3 segundos para que ella colgara —Dice el General que en cuanto termine de hablar con la persona, usted puede pasar—
—Gracias Hana—
Me fui a sentar en unas de las sillas que están enfrente del escritorio, Mientras esperaba yo me puse a revisar mi teléfono, Pasaron unos 2 o 3 minutos para que el señor que estaba con el general saliera de la oficina.
—Ya puede pasar, Teniente— Me informa Hana, Antes de pasar toco la puerta no paso mucho para que el general me diera permiso de entrar.
—Teniente Villarreal, ¿Qué hace usted aquí?--- Le hago una reverencia, él me hace una señal con su mano para que yo me pueda sentar —Todavía no es hora para que venga a trabajar—
—Vine a hablar con usted de algo urgente— Me siento, ahora que ya tengo la atención del general puedo hablar con él cómodamente.
—Usted dirá—
—Hace rato el Agente Nava fue a la empresa de Adrian a arrestar a Mateo , la mano derecho y vicepresidente de la empresa, El agente me dijo que lo arrestaron por fraude, lavado de dinero, delitos contra la salud, y narcotráfico—
—Así es, debe de estar feliz que al fin tenemos al criminal que hemos estado buscando. Ahora solo falta agarrar a sus demás cómplices— En su tono de voz se nota que está muy satisfecho por haber encontrado al culpable, aunque yo no opine lo mismo.
—Pero Mateo no haría algo como esto, Él no defraudaria a nadie ni mucho menos a su mejor amigo—
—A veces en el que más confiamos, es el que más nos defrauda. Mateo firmó esos papeles donde dice que él da su autorización para hacer la transferencia de TODO el dinero a una cuenta fantasma—
Miro detalladamente los papeles y las fotos que tengo en las manos, mi mente aún está procesando todo esto
—Y en esas fotos encontramos drogas, pistolas ilegales, dinero lavado, y documentos donde dicen que Mateo ha estado haciendo fraude desde hace varios años— Añadió.
—Tal vez alguien falsificó su firma, e hizo parecer que Mateo es el culpable. Siento que algo anda mal en este caso— Me levanto un poco furiosa, a la vez caminando de un lado a otro. Pues si el general no me quiere ayudar yo lo tengo que hacer por mi propia cuenta —Yo misma voy averiguar lo que sucede y le traeré al verdadero culpable—
—Teniente Villarreal el verdadero culpable ya está tras las rejas— Dice el General con un tono de tratar de convencerme pero yo voy a averiguar quién le puso la trampa a Mateo —No hay nada que piedad hacer—
—Con todo respeto mi General, pero con o sin su ayuda yo voy a ayudarlo y conseguir su libertad. Con permiso, yo me retiro— Me dí la media vuelta lista para irme pero..
—Teniente Villarreal, no se le ocurra hacer nada ni investigar ¿Me escuchó? Y es una orden, Sí me entero que usted está investigando a escondidas, la voy a suspender—
—Pero General yo…—
—Pero general nada, este asunto ya está en discusión. Las pruebas indican que Mateo es el culpable. Ya se puede ir— Antes de irme le hablé.
—Por cierto, Mateo ya sabe que soy Teniente—
—¿Cómo lo supo?--- Pregunta el general un poco sorprendido y enojado a la vez.
—Cuando entré a su oficina y miré que el agente Lee lo estaba arrestando así que le exigí una explicación y ahí fue cuando me llamó ´´Teniente Villarreal´´ —
—No se preocupe por eso, tomaré medidas con el Agente Nava. Nos vemos más tarde— Ya no le dije nada y me fui de su oficina. Me preocupa que Mateo le diga a Adrián lo que escuchó en su oficina, eso lo sabré si me reclama.
*******
Al salir de mi oficina, marqué el número de la agencia de la DEA para saber si tenían a Mateo ahí, pero me dijeron que lo tenían en la estación de policía, En cuanto supe que lo tenían fui directo. Espero que lo pueda ver.
—Hola, buenas tardes. Supe que tienen detenido al señor Mateo ¿Puedo verlo un momento?— Pregunté a la recepcionista quien me recibió con un saludo y por supuesto que se lo regresé.
—Claro que sí, permíteme su identificación— De mi billetera saqué mi ID y se lo entregué, después de que la recepcionista hiciera lo que estaba haciendo en la computadora, me entrega mi ID y mi tarjeta de visitante —-El oficial lo llevará a la celda del señor Mateo—-
—Gracias— Le agradecí, seguí al oficial no pasaron ni 1 minuto y ya llegamos a la celda donde está Mateo.
Mateo tienes visitas— Anunció el oficial.
—Te creo Mateo, te conozco desde que íbamos en la secundaria y sé que no harías nada de lo que se te acusa. Ya hablé con el abogado de la empresa, él te va a ayudar con tu caso asi que no te preocupes—
—Lo siento pero las horas de las visitas ya se terminaron, puede irse— Nos avisa el oficial, ¿Tan rápido? Pero apenas empecé a hablar con él.
—Lo siento pero las horas de las visitas ya se terminaron, puede irse— Nos avisa el oficial, ¿Tan rápido? Pero apenas empecé a hablar con él.
Me giro para mirar al oficial —¿Nos puede dar otros minutos más?--- Le pregunto al oficial pero él niega, vuelvo a mirar a Mateo—Está bien, Mateo tú no te preocupes que todo se va a aclarar ¿Ok?--- Asiente, me despido rápido de mi amigo y me voy de la estación.
Sé que muy pronto se va a aclarar porque yo le creo y estoy seguro que él no lo hizo. No conozco a ningún enemigo que quiera perjudicarlo, Aún no puedo dejar de pensar en lo que Mateo me dijo cuando estábamos hablando antes de que el oficial nos interrumpiera ¿Será cierto?
#6653 en Novela romántica
#738 en Detective
secretos de familia, odio y venganza, narcotraficante policia
Editado: 25.04.2026