Matrimonio Forzado: Vengaza y Secretos.

31 -ADRIAN DESCUBRE EL SECRETO DE ELISA-

—Disculpa señorita, ¿Me puede decir quien es la persona que acaba de entrar?---

—Es la Capitana Elisa Villarreal, ¿Tiene una cita con ella?---

Sus palabras me cayeron como agua fría. No puedo creer lo que ella me dijo. Pero sí le digo que no tengo una cita con ella y sí es posible verla ¿Me dejará entrar? Solo tengo que mentir un poquito para que me deje entrar a verla.

–No, pero me recomendaron mucho con ella. Necesito que ella me oriente en algo, y es algo urgente ¿Será posible que pueda hablar con ella?--- Ella solo me mira con algo de duda pero…

—Está bien, la oficina de la Capitana Villareal está en el piso 9, dobla la izquierda, casi al fondo del pasillo está la oficina de la Capitana Villarreal--

Dió mi pase de visita, me fui hasta la oficina de ´´mi esposa´´ Me contuve en no llorar enfrente de la recepcionista. Mi mente solo daba vueltas, pensando en cómo va a reaccionar mi esposa cuando me mire en su oficina ¿Seguirá mintiendo? En unos minutos ya había llegado a su oficina, pero la voz de una mujer me detuvo.

—Usted debe de ser el cliente que vino a ver a la Capitana Villareal?--- Asiento —Pase, iré a avisarle a la Capitana que usted está aquí— Al entrar no pude evitar mirar alrededor —¿Le ofrezco algo de tomar?--- La voz de la mujer me sacó de mis pensamientos.

—Un café con dos de azúcar y un poco de leche—

—Ahora se lo traigo— Ella se va dejándome a mí en esa oficina.

Al estar solo, no pude aguantar más mis lágrimas y lloré pero no tan fuerte. Miro alrededor y veo colgados reconocimientos de varios años. Fotos de su familia, fotos de nuestra boda, fotos de nuestra luna de miel, y una foto individual mia.

¿Hasta aquí tienes que traer fotos de nuestra boda?

¿Acaso es para que te sigas burlando de mí?

¿Cuántos años me estuviste mintiendo?

¿Por qué no me dijiste nada desde antes de que nos casáramos?

No sé cómo mirarte a la cara o qué te diré en cuanto te vea. Pero lo que sí sé es que me debes una explicación de todo esto.

*********************

—Capitana Villareal—

Oí gritar a alguien de lejos, pero no podía oirla bien ya que traía mis audífonos. Ahora me encuentro practicando tiro libre. En cuanto la escuché, dejé mi pistola a un lado, me quité los audífonos, miré a la persona que estaba a lado mio. Las chicas también dejaron a un lado lo que estaban haciendo.

—¿Qué pasa, Dana?--- Pregunté.

—Hay una persona que la busca. Dice que es urgente hablar con usted, quiere que la oriente en algo—

—¿Tiene cita?--- Pregunta Daysi.

—No, no tiene pero dice que la recomendaron con usted y que por eso es algo urgente hablar con usted—

—¿Dijo su nombre?--- Danira pregunta.

—Perdón Capitana, pero se me olvidó preguntar— Dice Dana haciendo reverencia en forma de disculpas. A lo que a nosotras nos causó algo de gracias.

—Dana ¿En qué andas pensando?--- Pregunta Elena en tono de burla.

—Iré a verlo— Dije.

Después de eso me fui al vestuario. Al llegar me quité el uniforme y me puse un pantalon negro, una camisa blanca lo cual me lo encajé por dentro del pantalón, un par de calzados un poco altos, y me arreglé un poco.

Al terminar me fui a mi oficina. Unos minutos minutos después llegué, pero no ví a mi secretaria. No le dí importancia y entré. Al entrar miré un hombre un poco alto, vestía un traje negro elegante, zapatos negros, en su manos derecha tenia un reloj, quien se encontraba de espaldas parado a lado de un mueble donde encima tenía varias fotos y él estaba sosteniendo la foto de mi boda con Adrián.

—Esa es la foto de mi boda con mi esposo— Dije presumiendo mi foto, él hombre no apartaba la vista de esa foto. Me quedé parada en la puerta.

—Se ven muy lindos ustedes dos, supongo que debe amarlo tanto— Su voz suena un poco diferente, aunque no presté mucha atención.

—Muchas gracias, Es el amor de mi vida—

—Supongo que entre ustedes dos no hay mentiras ¿Verdad Capitana Elisa Villareal?---

—Adrian— Dije en cuanto el hombre se dió la vuelta después de que me preguntara eso, yo me quedé un poco sorprendida sin saber qué hacer.

¿Adrián?

¿Qué hace Adrián aquí?

¿Por qué estás aquí?

Esto no puede ser cierto, tiene que ser una pesadilla.

—Yo… yo… yo…— Las palabras no me salían aunque temía que este día llegara y veo que llegó el momento —Yo te lo puedo explicar—

—Así que eres Capitana!?--- Empieza a aplaudir, me quedé confundida —Felicidades, te mereces un premio, el premio a la mejor esposa mentirosa—

—Perdoname Adrián, Yo no quería que te enteraras de esta forma. Te juro que te lo iba a decir— Dije, me dí cuenta que mis lágrimas empezaron a caer, mis sollozos se hicieron cada vez más fuertes.

—¿Así? Y cuando me pensaba decir la señora Park? Eh?--- Me pregunta pero no hubo respuesta, me quedé en silencio por un momento —Es mejor que me vaya, no te quiero seguir viendo la cara. Tú y yo nos vamos a divorciar—

¿Divorciarnos?

No, Yo no me quiero separar de él.

Después de decir esas palabras, él caminó hacia la salida, pero me puse en medio de la puerta evitando que saliera de aquí.

—Quítate Elisa—

—No, no me voy a quitar hasta que me escuches— Me negaba a quitarme de la puerta, sentí como alguien me empujó a un lado, al darme cuenta que Adrián fue el que me había empujado, por suerte caí en la orilla del sofá, el que está a lado de la puerta de mi oficina.

Adrián sale de mi oficina pero al salir se encuentra con Dana quien traía una una taza de café. Adrián solo la ignoró y siguió su camino, Dana le estuvo hablando pero no contestó. Seguí a Adrián, pero sus pasos aumentaban y me dejaba atrás. Salimos de las instalaciones de la Agencia hasta llegar al estacionamiento.




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