—Andale, háganme ese favor. Miren… si es por el dinero, no se preocupen que les voy a pagar muy bien— Saco 2 sobres amarillos en donde habian bastante dinero en ella, los dos se miran entre ellos y decidiendo sí tomarlo o no.
Nadie se resiste a tanto dinero, todos tenemos un precio.
—Les conviene— Añadí, ellos lo pensaron un buen momento hasta que aceptaron, les dí los sobre a los dos y me fui con la recepcionista.
—Buenos días, señorita. ¿En qué le puedo ayudar?--- Me recibe con una cálida sonrisa.
—Buenos días, una pregunta. ¿Sigue trabajando aquí la Teniente Elisa Villarreal?---
—Claro que sí—
Perfecto
—¿Le gustaría esperar en su oficina?--- Ya estaba por indicarme el camino pero la detuve —No vengo a verla a ella— Regresa a su lugar —En realidad vengo a que usted me haga un favor. Tal vez conozca al señor Adrián Montero—
—Por supuesto que sí, ¿qué clase de favor quiere que le haga?---
—El favor que quiero que me haga esque… cuando él venga a estas instalaciones quiero que lo dejen entrar, y sí pregunta por la teniente Elisa Villarreal le cuente cualquier cosa que él pregunte, mas bien quiero que haga como sí no lo reconociera—
—No creo que eso se pueda…—-
—Sí es por el dinero, no se preocupe que le voy a pagar muy bien por este favor— De mi bolso, saco un sobre amariilo y se lo doy discretamente, ella parece dudarlo un momento en sí tomarlo o no hasta que al final decidió aceptarlo.
—Está bien… voy a hacer lo que usted me dice— Recibe el dinero y lo guarda en su bolso.
—Gracias— Después de decir eso, me voy de la agencia satisfecha por lo que hice.
- FIN DEL FLASHBACK-
—Perdoname capitana Villarreal, No fue nuestra intención hacer que su matrimonio se destruyera— Dice uno de los guardias arrepentido por lo que hizo, pero ya es tarde, Los tres se inclinan hasta abajo pero eso compensa por el daño que hicieron.
—¿Cómo era la mujer que les pagó?--- Iba a hablar pero el General me detuvo, marcó a su secretaria y dijo que mandara a Raúl a su oficina.
En cuanto llegó los guardias de seguridad y Camila le dijeron cómo era la mujer, Raúl rápidamente se puso a dibujar, en cuanto terminó se lo dió al General quien puso una cara molesto.
—No se dan cuenta que la mujer que les pagó es un criminal buscada por la DEA?--- Dijo molesto, solamente ellos agacharon su cabeza como arrepentimiento después de que fueran regañados por el General.
Estoy muy enojada con ellos, quisiera matarlos en estos momentos pero me tengo que controlar, Mi matrimonio tanto como la misión se fue a la basura en un instante.
—Raul ya te puedes ir— Él se levanta, hace una reverencia y se va.
—General, les pido que nos perdoname, yo…—
—¿Qué va a pasar con nosotros, General?--- Pregunta el otro oficial.
—Ustedes tres, quedan despedidos, vayan a recoger sus cosas que no los quiero volver a ver ¿Entendido?---
—Por favor General, no nos corra necesitamos este trabajo— Dice Camila suplicando, con llantos que no los corra pero el general no se conmovió.
—Eso hubieran pensado antes de recibir ese dinero a esa criminal. Váyanse antes de que los mande a sacar— Sin más que decir, ellos se van dejándonos a solas —Capitana, dime ¿Qué te dijo Adrián cuando le explicaste?---
—En resumen…— Le empecé a contar las cosas, él me escuchaba, no me interrumpió en ningún momento —No sé qué hacer, no lo quiero perder—
—Tomate unos días libres, vuelve cuando te sientas mejor— Dijo abrazándome, consolandome, me derrumbé y empecé a llorar sin control.
VARIAS SEMANAS DESPUÉS
Pasaron varias semanas y en esas semanas Adrián seguía trabajando pero por más que trataba de no pensar en Elisa, no podía, la recordaba en cada momento. Él mandó las cosas de Elisa a la casa de ella, ya no quería tener más cosas de ella en su casa.
Por otro lado, Elisa le seguía mandando mensajes a Elisa, pero él solamente los ignoraba o solo los dejaba en visto, hasta llegar al punto de bloquearla en todas sus redes sociales. Ella aún se seguía sintiendo mal, antojos, vómitos, mareos, pero su cita con su doctor ya se aproximaba. Quería tomar medicamentos pero su madre le dijo que no tomara ningún medicamento hasta estar segura de algo.
Fernando y Katina ya habían pasado la merca sin problema y habían recibido su dinero, para celebrar su victoria hicieron una fiesta a lo grande.
**********************
—¿Y ya pensaste en entregarle la carta a Adrián?--- Me pregunta el General.
—Sí, ya lo pensé y se lo voy a entregar—
En estas últimas semanas que han pasado, le he estado mandado mensajes a Adrián pero en ninguna me ha respondido hasta incluso me bloqueó en todas sus redes sociales. Ya me doy por vencida, Sí ya no quiere saber nada más de mí entonces no va a saber nada de mí, voy a desaparecer de su vida.
Ahora me encuentro con el General, pero como tío y sobrina. Él se tomó la molestia de hacer pausa en su trabajo para hablar conmigo y apoyarme en estos momentos.
—Al igual que tú, Adrián debe de estar muy destrozado en estos momentos—
—Lose, y creeme que no fue mi intención en lastimarlo de esta forma pero…—
—Pero tú estás en una misión ultra secreta y solo tenías que cumplir con tu trabajo— El General terminó la oración por mí.
—Nunca pensé que me iba a enamorar así de él, le he dejado millones de mensajes pero él me bloqueó en todas partes de las redes sociales—
—Dale tiempo, él en estos momentos se encuentra dolido pero cuando sane te va a perdonar—
—Eso espero— Mi teléfono empezó a sonar, en cuanto miré la pantalla contesté —¿Qué pasa, mamá?---
—[¿Qué pasa? Eso quiero saber, quedamos en vernos en el doctor y tú no llegas]---
Reviso la hora en mi reloj —Ay es cierto, lo lamento mamá. Llego enseguida— Cuelgo —General. lo lamento pero me tengo que ir. Tengo que ir al doctor con mi madre— Me levanto de mi asiento.
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Editado: 19.06.2026