—¿Qué? ¿Qué hace ella aquí? Pero Kim dijo claramente que no la dejaran pasar—
—Sí lose, Pero me sorprendió bastante cuando el señor les dijo a los guardias de seguridad que a partir de ahora le permitan la entrada—
—No lo puedo creer. Sarah voy a entrar a ver a mi esposo, después nos vemos— Ella vuelve a su asiento, mientras que yo toco la puerta y escucho decir a Adrián que pasara, paso.
—Hola Adrián— Dije al entrar haciendo que Katina girara su silla y que me mire con esos ojos que se notan que me quiere matar.
Cada vez que la veo me dan ganas de arrestarla y difundirla en la cárcel, para que se pudra como la cucaracha que es.
—Mira quien es, Espero que no te moleste que venga a visitar a tu esposo, digo a tu ex esposo— Dice ella girando su silla para mirarme de frente, en su voz fingia amabilidad y que somos amigas.
—Veo que Adrián ya te contó las cosas pero no te ilusiones querida, ante la ley él sigue siendo mi esposo y yo su esposa— Le regalo una sonrisa fingida mientras levanto mi mano para mostrarle mi anillo de bodas.
—No por mucho tiempo, él me dijo que se van a divorciar y yo todavía tengo esperanzas con él. Por lo que veo, a tí.. ya se terminó— Dice levantándose de su asiento a la vez mostrando una sonrisa de satisfacción como si le agradara ver que al final Adrián no quiere volver conmigo.
—Ya basta Katina, por favor— Kim se levanta y le pone un alto a esta.
—Si mi amor, como tú digas— Le habla cariñosamente, que asco.
Me dan ganas de golpearla o matarla, pero por mi mala suerte tengo que contener estos celos que tengo. Solo puedo apretar los puños con fuerza y tratar de que sus palabras no me afecten.
—¿Ya tienes lo que te pedí, Elisa?--- Me habla Adrián pero un tono frío y distante, me duele que me hable de esta forma pero esto es lo que yo causé por mis mentiras.
—Sí, ya lo traje. Pero necesitamos hablar en privado—
—Lo que tengas que decirle a Adrián, me lo tendrás que decir a mí también—
La miro, le regalo una sonrisa antes de hablarle —Querida con el que tengo que hablar es con el dueño del circo, no con los animales del circo—
Mis palabras eran tranquilas pero las de ella eran como si quería realmente tener una pelea en cual ella fuera la ganadora. Su sonrisa desaparece en cuanto me escuchó, dentro de mí estuve satisfecha por eso.
—Adrian, ¿vas a permitir que me hable así?--- Dice mirando a Adrián para que la defienda pero..
—Katina, déjanos a solas—
—Pero Adrián…—
—Pero nada, déjanos a solas. Después hablamos— De mala ganas agarra su bolso, se dirige a Adrián y la besa. Eso hace que me ponga más celosa y ganas de estrangularla del cuello. Y para el colmo Adrián ni siquiera la apartó, dejó que la besara.
—Está bien, mi amor. Nos vemos después— Se va. Alguien tiene por aquí un desinfectante para quitar este olor a zorra? De mi bolso saco la carta de renuncia, y lo pongo en su escritorio.
—¿De qué quieres que hablemos?--- Pregunta Adrián quien a la vez viene a mí pero mantiene un poco de distancia entre los dos.
—De nosotros— Me acerco un poco a él.
—¿De nosotros? Nosotros no tenemos nada de qué hablar—
—Ante la ley sigues siendo mi esposo. Por favor Adrián perdóname, sé que hice mal en ocultarlo pero te amo—
Antes de despedirme para siempre de él, quise intentarlo una vez más aunque sé que él no me va a perdonar por más que le pida perdón de mil maneras.
—A ver Elisa, me mentiste y ya te dije que no te puedo perdonar por tus mentiras, es mejor que te vayas—
--- Adrián te amo, sé que cuando nos divorciemos ya no nos vamos a volver a ver— Adrián regresa a su asiento, se pone a revisar unos papeles, es como si ya no le importara lo que diga. Me siento aunque él no me haya pedido que me siente.
—Hablando de nuestro divorcio, mi abogado ya está haciendo los trámites— Lo dice sin despegar los ojos de los papeles que está revisando.
—Se nota que ya te quieres divorciar de mí lo antes posible para que te vayas a REVOLCAR CON TU EX!--- Alzo la voz, con eso me gano la atención de Adrián.
—Elisa por favor, te pido que no le faltes al respeto ¿Me entendiste? Y por favor baja la voz— Alza la voz también, se levanta de nuevo de su asiento, viene a mí pero se mantiene alejado.
—Ahora resulta que la defiendes ¿Qué? ¿Tan rápido me olvidaste como para ir detrás de tu ex?---Me levanto, me giro hacia él pero no me moví solo me quedé ahí parada. Sentía que mis lágrimas caían en mi cara sin control aunque traté de nuevo en controlarme y no derrumbarme.
—Desde que me enteré de tu secreto te fui olvidando poco a poco— Estaba tan alterada pero recordé lo que me dijo la doctora, respiré un poco y traté de calmarme.
—No te creo nada, nadie deja de amar a alguien de la noche a la mañana. Yo sé que tú no me has dejado de amar— Me acerco a él para besarlo, pero mi sorpresa fue que él se apartó antes de que lo besara.
—Es mejor que te vayas y por favor no vuelvas a esta empresa y a mi vida— Ese tono frío con el que me hablas hace que mi corazón me duela, tanto como tus palabras y tus ojos que me miran con odio —Ah y antes de que te vayas, por favor recoge tus cosas en tu oficina. No quiero tener nada tuyo— Vuelve a su asiento.
Está bien, sí así lo deseas… me iré de tu vida.
Tu amor por mí, yo lo terminé de apagarlo.
—No te preocupes Adrián, ya no te quito más tu tiempo. Esta es la última vez que me ves porque aunque te pida perdón, tú no me vas a perdonar— No hubo respuestas pero tampoco no me hizo caso —Ahora mismo voy por mis cosas para que no me vuelvas a ver en tu vida. No olvides que te amo— Sin más que decir me fui de su oficina con el corazón roto, mis lágrimas seguían cayendo.
Cuando entré a mi oficina, no pude evitar ponerme triste y recordar aquellos momentos que tuve con Adrián. En una caja de cartón puse todas mis cosas, varios minutos después terminé y salí, me fui a despedir de Sarah
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Editado: 19.06.2026