Matrimonio Forzado: Vengaza y Secretos.

41 -ADRIAN SE ENTERA QUE TIENE UN HIJO-

—¿Salió otra vez?--- Pregunté —Bueno es problema de ella— Dije dándole importancia a lo que ella haga.

Bueno aunque ya ni me sorprende, cada vez que ella sale no avisa, viene poco a la agencia y se va cuando ella quiere. Me voy a mi oficina, me siento en la silla. me recuesto hacia atrás pensando en lo que acaba de pasar en el parque.

Por fin la acabo de ver, no puedo creer.

Necesito hablar con ella.

Pero… su esposo se va a enojar sí hablo con ella?

¿Por qué fingió no conocerme?

Dejo a un lado mis pensamientos, le marco a Mateo para que venga a mi oficina. Necesito hablar con alguien de esto, y Mateo es con quien puedo hablar.

—¿Me mandaste a llamar?--- Pregunta Mateo entrando a mi oficina, no le indiqué que se sentara ya que él solo se vino a sentar y sin mi permiso.

—Sí, necesito que me des el número de celular de Mateo y su dirección de casa—

—¿El número de celular de tu ex esposa? ¿Por qué quieres la información de ella?--- Pregunta un poco sorprendido, a lo que yo asiento a su primera pregunta pero a su segunda pregunta no le respondí.

Sé que han pasado 10 años desde que la saqué de mi vida, pero a pesar de los años no la he podido olvidar. Quiero hablar con ella y pedirle que me perdone, yo la perdoné hace años.

—Tú solo damelo, sé que han estado en contacto estos años— Dije sin darle una explicación del por qué quiero saber de ella.

—Sí no me dices para qué lo quieres, entonces.. no te lo voy a dar—

—Solo.. damelo y ya— Dije pero mi tono sonó un poco desesperado aunque él solo se estaba divirtiendo.

—Bueno… sí no me dices para qué lo quieres, entonces no te lo voy a dar— Dice él levantándose de su asiento, listo para irse y dejarme aquí sin darme lo que quiero.

Sí lo mato ahora mismo, me mandarían a la cárcel y no quiero pasar el resto de mi vida en la cárcel. Bueno no me queda de otra que decirle aunque ya sé que es lo que me va a decir.

Doy un gran suspiro, antes de levantarme de mi asiento para ir al frente—Me encontré a Elisa en mi parque especial. Cuando la miré, lo primero que hice fue abrazarla— Él se levanta y me pone atención, sin interrumpirme —Pero ella me apartó y me dió una cachetada, me dijo que no me conocía—

—¿Por qué no estuve ahí para grabar la cachetada que te dió?--- Dice él riendo de lo que le acabo de decir.

Idiota..

Solo puse los ojos en blanco ignorando su burla —Y eso no es todo, resulta que tiene un hijo. Ya está felizmente casada a lado de su esposo— Dije con un tono triste y sin esperanza de poder intentarlo de nuevo con ella.

—¿Qué te hace pensar que ella está casada?--- Pregunta Mateo, yo me quedo un poco desconcertado por la pregunta.

—Mateo, tiene un hijo y obviamente está casada—

—No está casada—

—¿Qué dijiste?--- Pregunté ya que no logré escuchar claramente lo que dijo.

—Dije que Elisa NO está casada—

¿Cómo que no está casada?

¿Y el hijo que tiene?

—¿Cómo que no está casada? Entonces, ¿cómo me explicas que tiene un hijo?---

Lo escucho suspirar —Te lo voy a decir la verdad aunque cuando Da- Eun se entere que te lo dije, me va a matar—

—¿De qué hablas?--- Pregunté sin comprender de lo que estaba hablando.

—Ven, siéntate— Nos fuimos a sentar en el sofá que está en su despacho, mientras él seguía confundido —El hijo que ella tiene… es tu hijo—

¿Cómo que es mi hijo?

¿Tengo un hijo con Elisa?

¿Por qué no me dijo nada?

Me quedé un momento en silencio procesando lo que Mateo me acaba de decir, millones de preguntas invadieron mi mente. Solo escuchaba una voz pero no prestaba atención a lo que me estaba diciendo. Sentí como si alguien me sacudiera.

—¿Tengo un hijo con Elisa?--- Dije al recobrar el sentido, Él asiente —¿Por qué no me lo dijo?---

—Porque cuando ella se enteró que estaba embarazada, tú y ella ya se habían separado, fue el día que vino a dejar la carta de renuncia—

—¿Y por qué no me lo dijistes?--- Empiezo a elevar un poco la voz a la vez me levanto del sofá. Mateo también se levanta.

—Adrian, cada vez que trataba de hablarte de Elisa tú me decías que no querías saber nada de ella, y que no tenias nada de qué hablar de ella, así que dejé de insistir. Además Elisa me pidió guardar silencio y no decirte nada—

—¿Cómo se llama y cuantos años tiene mi hijo?---

—Tiene 9 años, y se llama Leonardo Villareal—

—Necesito ir a verla, tengo que hablar con ella. Dame su número de teléfono y su dirección de casa—

Le pedí la dirección de casa aunque yo ya lo sabía, pero no le dije que la había seguido ya que no quería escuchar sus sermones.

—Antes de que te lo dé, quiero que me expliques por qué de repente quieres saber de Ellsa? Ya han pasado 10 años desde que tú y ella se divorciaron—

—A tí no te puedo mentir— Me siento de nuevo —No.. he dejado de amarla, quiero recuperar y compensar todo los años que estuve alejado de ella y.. de mi hijo—

—¿Y Katina? ¿Qué va a pasar con ella?---

—Creí que la llegaría a amar en los pasos de los años pero… lo nuestro no funcionó, no.. la amo.. Yo solo me casé con ella por despecho, por estar dolido de la mentira de Elisa—

—Entonces… te vas a divorciar de ella?---

—Sí, me voy a divorciar de ella y recuperar a Elisa—

—Sí sabes que Katina no se va a quedar de brazos cruzados?---

—Eso lo sé— Me levanté —Envíame lo que te pedí, tengo que irme—

—Pero apenas acabas de llegar!!--- Me grita ya cuando yo salí de mi oficina, dejando solo a Mateo ahí parado, Yo no le respondí, solamente me fui.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.