Matrimonio Forzado: Vengaza y Secretos.

42 -ADRIAN DISPUESTO A RECUPERAR A ELISA-

—¿De qué? Tú y yo no tenemos nada de que hablar— Dije con un tono frío y distante como él un día me habló —Además, ¿Cómo supiste en donde vivo?---

—Lo estuve investigando por mi cuenta— De aquí puedo ver que me mientes.

—Sé perfectamente que no te gusta mentir ni que te mientas, así que dime quién te lo dió?--- Dije cruzándome de brazos y preguntando de nuevo —Fue Mateo ¿Verdad?---

—Quien me lo haya dicho es de menos. Elisa, te amo y no he dejado de amarte—

—Lo siento pero yo a tí ya no te amo, así que vete de aquí por favor— Dije señalando con el dedo hacia la salida.

Después de 10 años viene y me dice que todavía me ama? Que descaro.

—En la carta que me dejaste, me dijiste que me ibas a esperar el tiempo que sea necesario—

— ´´Iba´ en tiempo pasado, yo ya dejé de amarte. Además tú ya estás casado con Katina tu ex novia ¿No es así?---

—Sí, me casé con ella pero era para olvidarte pero no pude olvidarte. Cada día que iba al parque donde te llevé por primer vez para ver sí algún día te volvería a ver, y mira te volví a encontrar—

—Y ese fue mi error…—

—Elisa quiero que volvamos, quiero formar una familia contigo a lado de Leo.. nuestro hijo—

¿Qué acaba de decir?

¿Sabe que Leonardo es su hijo?

¿Cómo… lo sabe?´´

—Cómo sabes lo de…— Dije lento, procesando lo que acabo de escuchar.

—¿Lo de Leo? Que es mi hijo? Mateo me contó todo lo que pasó estos 10 años—

Idiota..

Pero vas a ver cuando te vea.

—Sí es necesario, me voy a divorciar de Katina y casarme contigo— Añadió, aunque por dentro de mí al escuchar esas palabras, mi corazón se alegró pero tenía que mantenerme firme y mostrarme desinteresada en no volver a caer en sus palabras.

—Adrian por favor vete, tú y yo ya no tenemos nada que ver. Acaso se te olvidó las palabras que me dijiste cuando me corriste de tu casa y de tu vida? Me dijiste que NO me vuelva a aparecer en tu vida y lo he cumplido—

—Fui un idiota al decir eso, pero ahora quiero recuperarte—

—Por favor Adrián, vete de una vez—

—Está bien, me voy. Pero te aseguro que voy a hacer todo lo posible para que volvamos a estar juntos— Dicho eso, él se da la media vuelta listo para irse pero al abrir la puerta se encuentra a Leo quien se le queda mirando de pies a cabeza. Yo me quedé ahí sin saber qué hacer.

—Usted… no es el señor que miré en el parque?---—Así es, Me llamo Adrián Montero ¿Cómo te llamas?--- Dijo estrechando su mano para saludarlo, Leo dudó un poco.

—Yo me llamo Leonardo Villarreal, mucho gusto— Le corresponde el saludo.

Miro que Adrián mete su mano en su bolsillo detrás de su pantalón como si estuviera buscando algo, en cuanto lo encuentra se lo da a Jihoon pero él no lo recibe, me mira.

—Mami, ¿Puedo recibirlo?--- Me pregunta, yo asiento. Adrián lo recibe —Muchas gracias— Dice haciendo reverencia, Do- Hyun le alborota un poco su pelo pero Adrián no se molesta.

—Adiós Leo, nos vemos luego— Voltea a verme —Hasta luego Elisa— Dicho eso, él se va mientras que Leo viene a mí.

*********************

—Aquí estoy, ¿para qué me quieres?---

—Ven, vamos a mi despacho que es algo privado—

—Está bien, pero dime qué pasa? Me asustas— Caminamos hacia mi despacho. al llegar ahí cerré la puerta con seguro y nos sentamos.

—Hace rato fui a ver a Alacrán y me encargó dos favores que tenemos que cumplir— Me recargo en la silla y cruzó las piernas.

—¿Cuáles son?--- Él sirve whisky en dos vasos, uno para mí y el otro para él.

—Tenemos que secuestrar a Elisa Villarreal, y… me dió permiso de hacerle cualquier cosa que yo quiera— Bebo un poco de whisky —Y la segunda es que tenemos que mandar a matar a Santiago ya le está haciendo estorbo—

—Me parece estupendo ¿Cuándo lo hacemos?----

—Lo más rápido posible, pero ahora tenemos que tener lista la merca para los italianos— Me pongo de pie, paso a lado de Fernando, ya estaba lista para irme pero sentí como alguien me abrazó por detrás a la vez me besó mi cuello.

—Fernando ahora no, tenemos mucho trabajo que hacer— Dije tratando de zafarse de él y poniendo resistencia, Fernando me volteó para quedar enfrente de él, me besó y yo le correspondí el beso.

Me llevó caminando hacia el sofá pero sin dejar de besarme. Al estar en el sofá con la postura de él estár encima de mí acariciando mi pierna.—Por favor Ye- Won, hace tiempo que no hacemos el amor y lo extraño. Lo demás tiene que esperar— Sus besos fueron detrás de mis orejas.

—Por favor Katina, hace tiempo que no hacemos el amor y lo extraño. Lo demás tiene que esperar— Sus besos fueron detrás de mis orejas.

—Tienes razón, lo demás tiene que esperar— Continuamos besándonos.

********************

—Santiago tienes visitas— Me avisa el oficial, yo me pongo de pie mientras que el oficial me abrió las rejas.

Nos fuimos a la sala de visitas, al llegar ahí me encontré a mi amada esposa y a mi hija. Ellas son las únicas que me visitan en este horrible lugar, a pesar de los años perdoné a Elena por lo que me hizo. Nos hicimos novios, nos casamos, y hasta tenemos una hermosa hija.

Ella cada vez que viene le pregunta a su mamá por qué estoy aquí y por qué siempre me ve una vez a la semana, no tengo el corazón en decirle que su padre es un criminal y que se equivocó de camino. Con el tiempo mi hija dejó de preguntarme eso, y cada vez que viene siempre me trae sus dibujos que ella hace para mí, cada navidad, cada cumpleaños siempre la pasamos aquí.

—Hola mi amor— Le doy un beso en los labios —Hola hija mia— Abrazo a mi hija pero…

—¡NO SE TOQUEN!!--- Nos da una advertencia el oficial, bajo a mi hija a regañadientes para voltear a mirar al oficial con enojo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.