Matrimonio Forzado: Vengaza y Secretos.

43 -MATAN A SANTIAGO-

Miro que saca una navaja —Este es el mensaje— Viene a mí.

Me iba a apuñalar pero yo esquivé sus ataques, empezamos a pelear. Cuando estábamos peleando al hombre se le cayó la navaja, me empujó casi muy lejos. él aprovechó el momento para agarrar la navaja que se le había caído, Cuando yo estaba por golpearlo en la cara siento como él me apuñala mucha veces haciendo que yo me caiga al suelo.

Trataba de levantarme pero el dolor no me dejaba, tapé con mis ambas manos mi herida para evitar que la sangre saliera pero era inutit, empecé a sentirme débil, sin fuerzas, poco a poco mis ojos se fueron cerrando. Quería mantenerlos abiertos pero me era imposible.

Perdoname mi amor, por favor cuida de nuestra hija y sé feliz a lado de alguien más.

Te amo, Las amo…

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Desde hace hora que Minho fue a hacer el encargo pero aún no ha salido y ya me estoy empezando a preocupar. Miré a una ambulancia que se aparcó cerca de la entrada, después de unos minutos miré que salieron dos paramédicos quienes cargaban una camilla con un cadáver, pero el cadáver estaba tapado con una sábana blanca. Después salieron otros dos paramédicos cargando otra camilla con otro cadáver.

Al mirar esa escena, me puse demasiado nervioso y un poco alterado pensando que algo malo debió de pasar.

No, no, no, lo mataron.

Saco mi celular y le marco a Katina, mientras que llamaba arranqué el carro y me fui de ahí, pasé de percibido cuando un carro de policía pasó de largo, solo cruzamos miradas nada más.

—[¿Qué pasó? ¿Qué noticias me tienes?]--- Dice ella un poco emocionada por saber la noticia.

—-Una buena y una mala ¿Cuál quieres?----

—[Déjate de rodeos y dime ¿Qué pasó?--- Dice ella alzando su voz en tono molesta.

—Está bien… está bien…— Hice una pausa —La buena es que… él hizo su trabajo y mató a Santiago—

De la otra de la línea escucho como festeja por la noticia, casi me deja sordo. Después de calmarse recobró su sentido —¿Y la otra noticia?---

—La otra noticia es que… mataron también al hombre que contraté—

Hubo un silencio por un momento —Bueno.. sí también a él lo mataron eso también es una buena noticia, así él no podrá abrir la boca— Dice ella como si no le importara lo que le haya pasado al hombre.

—¿!!ESTÁS SORDA O QUÉ? TE ACABO DE DECIR QUE LO MATARON!!--- Alcé la voz en tono molesto.

¿Cómo puede decidir eso?

Para ella está bien que el hombre haya muerto, como quiera el hombre no era pariente suyo.

A ella le da importancia lo que le haya pasado, pero eso me enoja.

No tiene corazón.

—ÓYEME A MÍ NO ME HABLES ASÍ ¿ME OÍSTE? QUIEN TE CREES PARA HABLARME ASÍ?---- Ella también me alza la voz en tono molesto, parece que ella también se molestó en cómo le hablé

—La que no voy a permitir que me hable así, soy yo ¿Me oíste?--- No le dí oportunidad para que me contestara, le colgué y del coraje aventé mi celular en el asiento del copiloto.

Esa chica no tiene corazón.

Bueno nunca lo ha tenido.

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—Perdón entrenador pero voy a contestar— Dije después de hacer una reverencia.

Mientras estaba entrenando, escuché mi teléfono sonar, quise ignorar la llamada pero este seguía y seguía sonando, así que no tuve de otra que parar el entrenamiento y pedir permiso.

¿Quién será?

—Vaya Teniente— Ya que obtuve el permiso, me fui a contestar. En cuanto llegué a mi celular agarré una toalla y me limpié el sudor mientras contestaba.

—-Bueno, ¿quién habla?---

—[¿Es usted la esposa de Santiago?]--- Pregunta una voz desconocida, ¿Por qué me pregunta eso?

—Sí, soy yo quien habla?--- Volví a preguntar ya que en el primer intento no me contestaron.

—[Hablo del penal donde se encuentra su esposo]---

—¿Qué le pasó a mi esposo? ¿Él está bien?--- Pregunto algo preocupada, pensando en mil cosas malas que le pudo pasar.

—[Queremos que venga a identificar el cuerpo… lo lamento… pero su esposo acaba de morir]--- Dice el hombre dándome el pésame. Esas palabras resonaban en mi cabeza cada segundo.

No, no, mi marido no puede estar muerto.

Debe de haber una equivocación.

Es imposible… tiene que ser una broma.

Suelto el celular de mis manos y lo dejo caer al suelo, Siento como mis piernas se empiezan a poner como gelatina, como mis manos tiemblan, como todo a mi alrededor empiezan a darme vueltas, mis lágrimas fluyen por mi rostro. Me derrumbo al suelo, mi mente solo sonaba la palabra ´´Su esposo ha muerto´´

—Elena.Elena, amiga ¿Qué pasa?--- Escucho la voz de Julia en mi mente pero no le hacía caso, siento como me mueven para que yo recobrara el sentido.

—San... Santi...— Solo podía pronunciar esas palabras ya que mi boca se trabó.

—-¿Qué pasa con Santiago?---

—Por favor.. dime que no es verdad… Santiago… mi Santiago no puede estar muerto— No pude más y solté a llorar, Eun- Ji solamente me abrazó con fuerzas.

—Lo… lo lamento.. pero.. es verdad. El director del penal me dijo que fueras a reconocer el cuerpo— Dice Elisa, al parecer ella continuó con la llamada.

—No– n– no estoy lista para mirar su cuerpo—

—Teniente Diaz— Escucho la voz del entrenador quien viene hacia nosotras. Con pocas fuerzas me levanté del suelo, Perla me ayudó a levantarme —El General le habla, quiere que vayas a su oficina—

—Ve, y le pides permiso para que vayas— Tiene razón, Lizeth El general tal vez me de permiso para ir.




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