Matrimonio Forzado: Vengaza y Secretos.

51 – DAYSI INCONSCIENTE–

—-Sí tienes razón, no soy nadie aquí pero.. tú ahora mismo te vas a ir con el General Gómez a darle una explicación— Se lo llevan.

—¡¡Suéltame!! ¡¡Suéltame!! Él no es nadie aquí ¿Por qué le hacen caso a este?--- Gritaba mientras se lo llevaban.

Iba caminando a la sala donde estaban todos pero durante el camino me pedí un poco, a los lejos miré a las chicas hablando con alguien pero parecían que estaban discutiendo. Pero cuando me acerqué miré la escena donde ellas se estaban enfrentando a un policía.

Él se quería escapar cuando miré que dejó a las chicas inconscientes, pero yo no iba a dejar que él se escapara así que lo detuve apuntando con el arma que me dió Orlando para la práctica y se me olvidó entregárselo.

Afortunadamente encontré a dos oficiales que amablemente me ayudaron, Les pedí que se lo llevaran a Orlando mientras que yo fui a ayudar a las chicas quienes se encontraban aún inconscientes.

—-¿Están bien?--- Le pregunté a Danira quien fue la primera en despertar. Las demás fueron despertando poco a poco excepto por Daysi quien seguía inconsciente.

—Sí, estamos bien— Responde Evelyn.

—Daysi!! Daysi!! Despierta!!--- Elena la mueve para que se despierte pero ella no despierta, Danira entró en pánico cuando vió que a Daysi le salía sangre de su cabeza.

—Vamos a llevarla a la clínica— Sugerí, las chicas inmediatamente la pusieron en mi espalda e nos fuimos a la clínica rápidamente.

********************

—¿Elisa, me escuchas?--- Le hablé por el micrófono que sostenía en la mano.

—[Si general, lo escucho]----

—Muy bien, dime ¿Qué está pasando?---

—[El mismo carro que me venía persiguiendo en la mañana, me está persiguiendo ahora—

—Bueno… parece que te esperó hasta que salieras de tu trabajo. Elisa, por favor no vayas a hacer nada ¿Entendido?---

—[No se preocupe que no voy a hacer nada]--- Más le vale que no haga nada, ella es un poco testaruda.

—General con permiso, tiene que ver esto— Voltee hacia la persona que me interrumpió, al voltear miré que tenían esposado y agarrando con fuerzas al agente Raúl.

—Esperame, Elisa— Dije antes de dejar el micrófono a un lado e ir hacia ellos, los oficiales me saludan —¿Por qué lo tienen esposado?---

—Mi general, lo tenemos esposado porque él cometió traición hacia nosotros—

—¿Qué dicen? ¿Eso es verdad?--- Le pregunté a Raúl quien negaba con la cabeza, él estaba un poco alterado.

—Mi general, eso no es verdad. Yo jamás los traicionaria—

—General, lo que está diciendo es mentira— Dice mi esposa quien se acerca hacia nosotros —Revise su teléfono y compruébelo usted mismo— Dijo revisando el pantalón de Raúl, en cuanto encontró el celular, me lo entregó.

Empecé a revisar el celular, cada mensaje que leía era como un golpe para mí. En cuanto terminé de leer todos los mensajes no pude más y le dí una cachetada.

—¿Cómo pudiste?--- Pregunté con mucho coraje, sin poder creer que él me traicionara de esta forma. Al igual que Elisa, a él también lo consideraba como un hijo.

—Le juro que es mentira, Esta mentirosa está mintiendo—

—¡Más respeto para mi esposa!---

—Sí general—- Agacha la cabeza.

—-Dime qué fue lo que pasó?----

—-Lo escuchamos hablando con Katina Villagues ya estaba por darle la información del operativo, pero nosotros se lo impedimos. Cuando lo queríamos traer con usted, él se zafó de nuestro agarre y empezamos a pelear. A la Teniente Daysi la arrojó contra la pared haciendo que ella se golpeara en la cabeza y le saliera sangre, a las 4 nos dejó inconscientes—

Mateo quien estaba detrás de mí escuchando todo le dió un golpe bajo en el estómago de Raúl cuando escuchó lo de su esposa, me agarró por sorpresa. Raúl se retorcia de dolor mientras que dos agentes agarraron con fuerza a Raúl para que no le diera otro golpe.

—Mateo cálmate, por favor—

—¿Qué no oíste lo que le hizo a mi esposa?--- Me pregunta Mateo con tanto coraje mientras que trataba de zafarse.

—Lo oí, pero él va a recibir su castigo—

—¿Cómo está mi esposa? ¿Dónde está ella?---

—Ella ahora está en la clínica recuperándose— Responde mi esposa a la pregunta de Mateo quien al oír eso e inmediatamente se fue a la clínica.

—Pero ¿Cómo lograron atraparlo?---

—Por suerte el señor Adrián Montero nos habló cuando él se iba a escapar, el señor Adrián Montero evitó que él se escapara y nos pidió que lo trajera a usted—

—¿Y en donde está el señor Adrián Montero?---

—En estos momentos está en la clínica acompañando a las chicas, especialmente a la Teniente Daysi— Mi esposa me informó.

—Por favor oficiales, metalo a una celda—

—Sí general— Ellos se lo llevan.

—¿Cómo estás? ¿Estás herida?--- Le pregunté mientras que la checaba sí estaba herida.

—Estoy bien, no te preocupes por mí y mejor ve a trabajar— La obedecí, fui a mi lugar mientras que ella fue a ver a su amiga.

*********************

Durante el camino hacia mi casa, miré que el carro que me venía persiguiendo rebajó la velocidad para darle el camino a una camioneta negra casi desgastada. La camioneta que venía detrás de mí se adelantó para ponerse enfrente de mí lo que hizo que yo frenara de repente, fingí que estaba asustada.

Miré que 4 tipos con capuchas negras se bajaron de la camioneta mientras que venían hacia mí y me apuntaban con sus armas. El lugar donde me detuvieron fue en un túnel, casi no se veía nada, era todo oscuro y ningún carro pasaba por aquí.

Bueno creo que llegó la hora… la hora del show.

Elisa, pon tu mejor actuación.

—¡Bájate rápido!!--- Exige uno de los hombres el cual no era muy bajo ni muy alto, con una voz grave pero es el mismo que me asaltó cuando me dejaron en coma.

—Por favor no me hagan nada, llevanse todo lo que necesiten— Dije fingiendo estar lo más asustada posible para que ellos se lo crean.




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