—Con gusto te mando con tu padre— Sonrió con malicia antes de jalarle al gatillo de la pistola, cerré los ojos y esperé a que el disparo llegara a mí pero… el disparo no llegó a mí.
—¡¡NOOOO!!!---
Escuché el grito de Katina, sentí como las manos de alguien se deslizaban en mis manos como si fueran gelatinas, abrí lentamente los ojos lentamente y…
Mi corazón dejó de latir por un instante al ver a Adrián quien fue el que recibió el disparo por protegerme, lo único que pude hacer es abrazarlo con ganas pero con su pesor no pude sostenerlo bien, me fui sentando en el suelo lentamente mientras sostenía a Adrián, lo puse en mis piernas, con lágrimas en los ojos, mi mente quedó en blanco procesando todo, mis manos se llenaron de sangre de él, mi corazón latía mil por hora, mis manos empezaron a temblar.
Vas a estar bien…
Por favor resiste…
—Adrian no, ¿Qué hice? Do- Hyun por favor no te mueras, perdoname— Escucho la voz de Katina quien se acercó a Kim llorando, preocupada, desesperada.
—¡¡Quítate!!--- Lo quiso agarrar pero yo la empujé con rabia, enojo —-Ya ves lo que hiciste, ¡¡Le disparaste a Adrián!!---Le alcé la voz.
—Katina Villagues, quedas arrestada por…— Oigo la voz del General Perez, quien levantó a Katina mientras la esposa y le leía sus derechos —narcotráfico, lavado de dinero, suplantación de identidad, fraude, y varios delitos más—
—!Suéltame, necesito estar con Adrián— Ella gritó tratando de zafar del agarre del General.
—Tienes derecho a estar en silencio, todo lo que digas será y usado en tu contra, tienes derecho a un abogado, sí no tienes uno el juez puede darte uno de oficio— Añadió el general
—-¡¡Déjenme!! Quiero estar con Adrián, ¡déjenme!--- Dijo aferrándose a estar con Adrián pero por supuesto que no la voy a dejar.
—¡Llevesela!--- Dice el General quien se lo da al oficial para que se lo lleve.
—¡Suéltame!!--- Se lo llevan —TE JURO QUE ME LA VAS A PAGAR, MALDITA!!--- Grita mientras se lo llevan detenida.
—Y yo te juro que vas a pasar mucho años en la cárcel— Le grita también.
¿Cómo pudieron pasar las cosas así? Adrián está herido, no quiero que se muera y esa maldita por fin se va a pudrir en la cárcel, Adrián por favor resiste, tu hijo te necesita, Leo necesita saber que eres tú su padre, y yo también te necesito.
—Unidad, necesito una ambulancia urgentemente— Lo dice hablando por el radio.
—Entendido—
—Adrian vas a estar bien, resiste— Se arrodilla para estar a nuestra altura.
—Adrian, amigo por favor no te mueras— Oigo la voz de Mateo quien se acerca a nosotros, al ver a su amigo él le agarra la mano, sus lágrimas empezaron a caer.
—Elisa… si.. no logro…sal-va-me quiero…decir-te q-ue te amo al..--- Con pocas fuerzas, tuese.
—Adrian, no hables vas a estar bien—- Dije preocupada, asustada, angustiada, mis manos tenían su sangre.
El General rompió un trapo que tenía ahí y se lo puso a Adrián para parar la sangre, mientras que yo tenía sangre en las manos. Ahí me dí cuenta de algo, ¿Cómo es que la bala le hirió si se supone que tiene un chaleco anti-bala?
No, no puede ser…
Levanté su camisa para confirmar y.. efectivamente no lo traía, lo miré para que me diera una explicación —General, ¿Por qué Adrián no trae chaleco anti-balas?---
—Elisa no es el momento para que hablemos de este tema ¿Por qué no llega la maldita ambulancia?--- Grita con frustración al ver que no aparecía la ambulancia.
¿Cómo que no es el momento?
Adrián se está desangrando y me dices que no es el momento?
Necesito una respuesta ¡¡AHORA!!
En ese momento llegaron los paramédicos, subieron a Adrián a la camilla y se lo llevaron, El General me ayudó a levantarme ya que estaba un poco débil por lo que me hizo la maldita de Adrián. Los oficiales se quedaron para investigar más a fondo, me fui en la ambulancia con Adrián.
—No, no puede pasar, por favor vaya a la sala de espera, el doctor le va a avisar— Dice la enfermera quien me detiene, trato de entrar a la sala de urgencia en donde metieron a Adrián pero la enfermera me detuvo
Necesito pasar..
Necesito estar a su lado..
Por favor déjenme pasar..
Adrián no te me vayas a morir…
No puedo perderte otra vez…
—Por favor déjenme pasar, necesito estar con él a su lado—
—Elisa por favor dejalos que hagan su trabajo, tú también necesitas que te curen esas heridas que tienes—
—Por favor señorita, venga con nosotros—
—No, yo estoy… Yo necesito estar con Adrián—
—Señorita, por favor llevala para que le curen sus heridas— El General le ordenó a la enfermera, la enfermera me llevó a rastras a tratarme aunque yo no quería alejarme de Adrián
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—Hola señora Abigail, ¿A qué le debo su visita? Por favor pase— Pasé, seguí al señor Enreique a su sala —Por favor siéntase, ¿Le ofrezco algo de beber?---
—No, gracias— Me senté después de que el señor Enrrique se sentara —Vine porque necesito decirle algo muy importante— Mi tono de voz se convirtió en serio.
Aún no sé cómo decirle lo que le pasó a su hijo sin tener que preocuparse tanto, Cuando le dije que tenía algo muy importante que decir, su rostro se tornó en confusión.
Hace unas horas atrás, Orlando me habló dándome la noticia de lo que le pasó a mi hija y a Adrián. Cuando me lo contó casi me desmayaba pero gracias a Ernesto que estaba ahí conmigo quien me sostuvo para que no me cayera al suelo.
Orlando me pidió de favor que viniera a visitar al padre de Adrián y darle la noticia sin tener que preocuparlo tanto, aunque no sé por dónde empezar.
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Editado: 26.06.2026