Matrimonio Forzado: Vengaza y Secretos.

54 -INTERROGAN A LOS CRIMINALES

—Ay Fernando, o mejor dicho Carlos Reyes, después de tantos años buscándote y mira por fin te encontramos— Dije en cuanto me trajeron a Siwon para interrogarlos, crucé mis brazos.

—Ya General por favor no se haga, yo sabía desde un principio que Elisa era mi novia solo para investigarme bien. Ella nunca aceptó ser mi novia solo porque estaba enamorado de mí, en fin eso quedó en el pasado y ya no importa— Hizo una pausa, suspiró profundo —Déjame decirle una cosa, lo que quieres saber se lo pienso decir así de simple—

—¿Estás bromeando?--- Volví a recargar mi manos sobre la mesa sin creer lo que acababa de decir.

—¿Le parece que es una broma?--- No contesté —No verdad, le estoy diciendo que le voy a contar todo lo que sé, ya no me importa sí paso una larga condena en la cárcel—

—Está bien, comencemos— Me siento, empiezo a teclear mientras que él me contaba todo lo que sabe.

Pensé que se iba a negar a cooperar pero creo que se dió por vencido. Pero ¿Cómo supo que Elisa es parte de la policía? Con razón el brazalete que Da- Eun le dió a Fernando no detectaba ninguna señal, no lo rastreaba.

********************

Adrián está bien, el doctor explicó que afortunadamente lograron sacar la bala, y que por suerte no dañó ningún órgano interno, pero después de la cirugía él ha estado inconsciente.

Hace 3 días que salí del hospital, me dieron de alta, el doctor me dijo que los electrochoques que la idiota de Katina me dió no me afectó mucho, y los golpes que recibí con el tiempo van a desaparecer.

Desde el día que Adrián ha estado inconsciente no me he separado de él, el papá de Adrián y yo hacemos turnos, mi madre ha estado viniendo al hospital para traer cambios de ropa, o comida.

El General Gómez me dió permiso de faltar al trabajo para estar al pendiente de Adrián, volveré al trabajo un par de días cuando ya me sienta mejor y cuando Adrián esté bien.

—Elisa, ve a descansar. Yo me quedo con mi hijo—

—No, yo me quiero quedar aquí. Vaya usted a descansar—

No me querido mover de aquí, no he dormido bien pero quiero estar con él cuando despierte, el señor Enrrique me ha estado convenciendo de irme a mi casa y descansar con él mientras que él se queda aquí al pendiente de Adrián.

—Hija, vé a descansar. Además tu hijo aún te espera en la casa, está preocupado por tí—

—Espera, ¿Usted tiene un hijo?--- La pregunta del señor Enrrique me desconcertó un poco, mi madre y yo lo miramos confundidas.

—¿No lo sabía? Pensé que Adrián se lo había dicho—

—¿Saber qué?--- Él nos miró confundidos. Nos fuimos a sentar en el sillón, le agarré la mano para contarle mejor.

¿Acaso no sabe que tiene un nieto?

—Tengo un hijo de 9 años… y es de Adrián—

—¿Tengo un nieto?--- Dice él procesando la noticia, yo asiento —¿Adrian sabe que tiene un hijo?--- Asiento de nuevo.

—Lo sabe pero mi hijo no sabe que Adrián es su papá—

—¿Y por qué tu hijo no lo sabe? Él tiene todo el derecho de saber que Adrián es su papá—

—Ya lo se, Pero cuando Adrián conoció a mi hijo, él quería decirle que él es su papá desde el principio pero yo se lo prohibí, quería que primero mi hijo conociera bien a Adrián y estableciera primero una relación con él. Después de que todo esto termine, le diré a mi hijo que Adrián es su papá—

—Mami, Adrian es mi papá?--- En cuanto escuchamos esa pequeña voz, nos levantamos rápidamente mi mamá y yo fuimos hacia esa voz el cual no estaba muy lejos, solo estaba a 3 pasos de nosotros.

La mirada de Leo estaba más confundido que enojado, mi hermano no sabía qué hacer o qué decir.

—Mi amor qué haces aquí?--- Mi mirada molesto pasó a la mirada de mi hermano —Eenesto por qué trajiste a Leo aquí?---

—Mi mamá me pidió que les trajera un poco de comida, no pensaba en traer a Leo pero él me escuchó y insistió en venir al hospital—-

—Es cierto, se me olvidó decirte— Mi madre recibe la comida torpemente.

Le agarré la mano a Leo —Mi amor, te quiero presentar a una persona—Lo llevé hacia su abuelo quien mantenía una sonrisa amable, su ojos brillaban de alegría, lucía un poco nervioso.

—Mamá, ¿Quién es él?---

—Él.. es tu abuelo.. el papá de Adrián— Hubo un silencio incómodo, Leo no se movía, ni decía nada, los cuatros nos miramos nerviosos. Él empezó a caminar despacio hacia el señor Enrrique.

—¿Tú eres mi abuelo?---

—Sí, soy tu abuelo. ¿Me das un abrazo?--- Extendió los abrazamos, Leo sin dudarlo lo abrazó con felicidad.

—No llores abuelo— Dijo Leo secandole las lágrimas a su abuelo, el señor Enrrique se secó las lágrimas tratando de parecer que está bien, él se levanta.

—Hija, vayan a descansar. Yo me quedo con mi hijo—

—Pero mami.. yo quiero ver a Adrián—

—Mañana lo ves… Adrián ahora está dormido—

—Pero mami…— Leo insistia en quedarse para ver a Adrián.

—Hacemos esto.. mañana no vas a la escuela así que temprano en la mañana visitas a Adrián ¿Te parece bien?--- Él asiente, nos despedimos del señor Enrrique e nos vamos del hospital.

Cuando salimos varios periodistas se encontraban en la entrada del hospital y aunque varias personas de seguridad los detenian aún así querían entrar, Cuando nos vieron, hicieron varias preguntas las cuales no respondí, las luces de las cámaras nos impedian ver, tapé el rostro de Leo para evitar que saliera en las noticias.

—Buenas noches, Leo— Le dí un beso de buenas noches en la frente, lo cobijé bien, me dí la media vuelta para irme pero..

—Mami, ¿es cierto que Adrián es mi papá?--- Esa pregunta hizo que me detuviera en seco, sé que le debo de explicar las cosas pero quería esperar un poco más.

—Hijo, es muy tarde.. mañana hablamos—

—No! Yo quiero saberlo—

Aunque es pequeño, él tiene la mentalidad de un adulto, sabe lo que está bien, y lo que está mal… Y un poco terco al igual que su padre, sí no le explico ahora él seguirá insistiendo hasta que se lo diga.




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