Matrimonio por contrato

Matrimonio por contrato

Mi nombre es Isabel García. 23 años. Dueña de nada. Él es James Sterling. 25 años. Es guapo. Estúpidamente guapo. Sexy de esa forma que da rabia. Su cara... Dios, su cara es un crimen. Mandíbula marcada, ojos verde 1.89m. Dueño de todo. Nos casamos hace 3 horas. *3 HORAS ANTES* El juzgado olía a papel viejo y a perfume caro. El suyo. Yo llevaba el único vestido blanco que tenía. De la primera comunión de mi prima, arreglado anoche con mis propias manos. Me quedaba grande. Él llevaba un traje de 20 mil dólares. Le quedaba perfecto. Su padre, el señor Sterling, me apretó la mano antes de entrar. _"Gracias, hija. Salvaste a 200 familias hoy. Mi padre lloraba en una esquina. No de felicidad. De vergüenza. La empresa de mi papá, García Repostería Industrial, se hundió hace 2 meses. 5 millones de deuda. El banco iba a quitarnos hasta la casa donde murió mi mamá. El padre de James le debía un favor al mío. Lo cobró hoy. _"Cásate con mi hija 1 años Salva su empresa. Yo pago la deuda."_ Ese fue el trato. Un contrato. No una boda. James no me miró ni una vez durante la ceremonia. Firmó con su pluma de oro y se metió el celular al bolsillo. Tenía cosas más importantes que hacer. Como ignorarme. Cuando la jueza dijo "Puede besar a la novia", él se rio. No fue risa bonita. Fue risa de "qué asco". _"No la voy a tocar ni con un palo. Terminemos esto."_ Su penthouse tiene 400 metros. Mi cuarto de niña tenía 9. Me dejó en la entrada con mi maleta de tela. Una sola maleta. Toda mi vida ahí dentro. _"Reglas,"_ dijo sin mirarme. Su voz era fría. Como todo él. _"Regla 1: No me hablas si no es necesario. Regla 2: No tocas mis cosas. finges que esto nunca pasó."_ Caminó hacia el ventanal. New York a sus pies. Es guapo. Estúpidamente guapo. Sexy de esa forma que te hace odiarlo más. Mandíbula marcada, ojos verde, 1.89m de poder. Huele a dinero y a perfume de mujer. No el mío. Yo no uso. _"¿Entendiste, Isabel?"_ Era la primera vez que decía mi nombre. Sonó a insulto. Yo apreté la maleta. _"Sí."_ Mentira. No entendía nada. Solo que tenía que salvar a mi papá. Él sacó su cartera. Dejó 5 billetes de 100 dólares en la mesa de mármol. Ni me miró. _"Para comida. No cocinas. No quiero oler tu grasa en mi casa."_ Y entonces se dio la vuelta. Por fin me miró. De arriba a abajo. Como se mira algo que encontraste en la suela del zapato. Abrió la boca. Y me regaló las 5 palabras que iban a definir mi matrimonio: _"No te soporto. Me das asco."_ Cerró la puerta de su oficina. Me dejó sola. Con 500 dólares y un apellido nuevo que me quemaba. Me llamo Isabel Sterling ahora. Esposa de papel. Por 1 años Y él es el primer hombre que me ha dicho "asco" y "esposa" en la misma frase. Dios, esto va a doler. *CONTINUARÁ




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.