Matrimonio por contrato

La suegra

*CAPÍTULO 4: LA SUEGRA..
*MIÉRCOLES. 9:03 AM*
No dormí.
La mancha de vino seguía en el mármol de mi cuarto. No la limpié. Que James la vea. Que recuerde que existo. Que recuerde que su "Estorbas" de anoche dejó sangre.
_Me puse otro vestido. También azul. También elegido por él. Zapatos bajos. Cabello recogido. Presentable. Como dice el contrato
Sonó el timbre. 9:03 AM.
James ya se había ido. 7:00 AM. Sin mirarme. Como siempre.
Abrí. Y entendí que "Estorbas" de James anoche... no era lo peor que iba a escuchar hoy.

Tú debes ser la... chica —dijo la mujer en la puerta.
Traje Chanel beige. Perlas. Cabello rubio perfectamente peinado. 50 años. Ojos verde como los de James, pero sin el hielo. Con fuego. Con veneno.
Soy Margaret Sterling sonrió La madre de mi esposo.
No "la madre de James". La madre de SU esposo. Como si James fuera suyo. Como si yo fuera la intrusa.
_Su sonrisa fue peor que el "Estorbas" de James.
Señora Sterling... mi voz salió pequeña.
Para ti soy "Señora" me corrigió, entrando sin invitación—. James me dijo que eras educada. Demuéstralo. Prepárame un té. Sin azúcar. Como le gusta a mi hijo.
No preguntó si podía pasar. No preguntó si James estaba. Entró como si la casa fuera suya.
_Porque lo era. Yo solo ocupaba una habitación. Como él dijo.
*9:15 AM. COCINA*
Margaret revisaba todo. Abrió el refrigerador. Olfateó el aire. Pasó un dedo por la mesa del chef, buscando polvo.
Qué limpio dijo . Me sorprende. Pensé que la gente de tu... clase... era más descuidada. Más sucia.
_Apreté la taza de té. El agua hirviendo me quemó los dedos. No me importó. El dolor físico era mejor que esto.
Aquí tiene, Señora.
Tomó la taza. No dijo gracias. Bebió. Hizo una mueca y escupió el té de vuelta en la taza.
Está tibio. James lo toma hirviendo. ¿Es que no sabes ni calentar agua, niña? ¿O en tu casa tomaban café instantáneo?
Dejó la taza. El líquido se derramó en la mesa de mármol. No lo limpió. Me miró esperando que yo lo hiciera. Como una sirvienta.
No me moví.
Ah, cierto —sonrió, disfrutando—. Se me olvida que tú no eres sirvienta. Eres... ¿qué eres exactamente, niña? Porque esposa no eres. Mi hijo no se casa con pobres.
SOY y su esposa DIje. Por primera vez en 3 meses, lo dije en voz alta. Me supo a sangre.
Margaret se rió. Una risa de cristal rompiéndose. Fría. Elegante. Mortal.
_—Esposa —repitió, saboreando la palabra como si fuera basura—. James tiene 25 años, querida. Ha tenido mujeres de verdad. Herederas. Modelos. Hijas de senadores. Mujeres que suman a su apellido, a su cuenta bancaria. Tú... tú restas. Tú manchas. ¿Cuánto te pagó mi esposo Robert por casarte con mi hijo? ¿2 millones? ¿5? ¿O solo te prometió que no dejaría a tu papá en la calle?_
_El té en mis manos se enfrió. Igual que mi sangre. Igual que mi alma._
_—No me pagaron —susurré—. Yo acepté para..._
_—Ah, claro —me interrumpió, acercándose. Su perfume Chanel me ahogó—. Lo hiciste por amor. Como en las telenovelas baratas que seguro ves en tu cuartito. —Me miró de arriba abajo—. Déjame decirte algo, niña. Mi hijo no ama. Mi hijo usa. Y cuando se aburre de sus juguetes... los tira. Los rompe primero. ¿Entendiste? Y tú ya estás rota. Solo falta que él se dé cuenta._
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*9:47 AM. MI CUARTO*
_Margaret abrió la puerta sin tocar. Yo estaba doblando el vestido azul manchado de anoche. Para tirarlo. No podía verlo más._
_—Qué poco —dijo, mirando mi clóset. 5 vestidos. Todos los que James compró—. Victoria tiene un vestidor entero en el departamento que James le paga en Polanco. Tú cabes en una maleta de mercado. —Sonrió—. Dime, niña... ¿sabes cocinar? ¿O solo sabes abrir las piernas para firmar contratos millonarios?_
_Algo se rompió. Otra vez. Ya no sabía cuántos pedazos me quedaban._
_—Sé hacer pasteles —dije. Mi voz no tembló. Orgullo. Lo único que me quedaba—. Mi papá tiene una pastelería. O tenía. Antes de que su esposo, el Sr. Robert, la quebrara con sus demandas._
_Margaret levantó una ceja. Divertida. Encantada con mi dolor._
_—Ah. Así que esto es venganza. Te casas con mi hijo para salvar la tiendita de tu papá. Qué romántico. Qué patético. —Se acercó hasta que su aliento me dio en la cara—. Lástima que mi hijo no valga 2 millones. No vale ni los 200 dólares de ese vestido corriente que traes puesto. Y tú vales menos._
_—Largo —susurré._
_—¿Qué dijiste? —Margaret se rió—. ¿Me estás corriendo de la casa de MI hijo? Niña, esta casa es mía. Yo elegí el mármol. Yo elegí los cuadros. Tú solo eres la mancha que Robert metió para arreglar su error. Y las manchas... se limpian._
_Sonó mi celular. Papá._
_Margaret me lo arrebató antes de que contestara. Leyó el nombre. Sonrió._
_—Contesta —ordenó, devolviéndomelo—. Y dile que el matrimonio va perfecto. Dile que James te adora. Miéntele. Como la buena hija obediente que eres. Porque si tu papá sabe la verdad, mañana mismo está en la calle vendiendo pan duro.
_Contesté. Con Margaret respirándome en la nuca.
¿Va bien, hija? —preguntó papá
Miré a Margaret. Miré la mancha de vino en el piso. Miré mi vida.
Va... va perfecto, pa mentí. La palabra me cortó la garganta—. James es... es muy bueno conmigo._
Margaret sonrió, triunfante. Me acarició la mejilla como a un perro._ Buena chica susurró.
Colgué. Y por primera vez en 3 meses, quise morirme._
*10:03 PM*
La puerta se abrió. Pasos seguros.
James entró. Olía a perfume de Victoria. Caro. Dulce. A victoria.
Margaret ya se había ido a las 6:00 PM. Después de revisar mi cuarto, mi ropa, mis libros de la universidad. Después de decirme que yo era "una vergüenza temporal para el apellido Sterling".
James me encontró en la sala. Sentada. Sin luz. Como un fantasma._
Me miró. Vio mis ojos rojos. Vio mis manos quemadas por el té. No preguntó.
Solo dijo
sabel. Mañana mi madre viene a cenar. 8:00 PM. Ponte el vestido rojo. El que está en tu clóset. Y compórtate.
No "¿estás bien?". No "¿qué te hizo?". No "lo siento"
Compórtate.
Como si yo fuera el problema. Como si yo fuera la que avergüenza.
Sí, Sr. Sterling susurré
No "James". No "esposo". Sr. Sterling. Como su empleada. Como su nada.
Él se fue a su oficina. Sin mirarme dos veces.
Me quedé sola. Otra vez.
267 días más.
Y mañana... cena con la mujer que me quiere muerta._
¿Podré aguantar?
*CONTINUARÁ... DESDE EL DIA JUEVES 11...




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