Matrimonio por contrato

5 capitulo

CAPÍTULO 5: "UN TRAPO"*
*DÍA 5. MADRUGADA. DESPUÉS DE LA CENA CON MARGARET*
No dormí.
La visita de mi suegra me dejó herida. Revestida por dentro.

Margaret no me quiere. Me lo escupió en la cara delante de todos:
tú no eres mi niña, Isabel. Eres una montosa. Una cualquiera que mi hijo recogió por lástima.
Me lo tragué. Sonreí. Como me enseñó mi mamá: "Las damas no lloran en la mesa".
_
Pero lo que me rompió no fue ella.
Fue James. Después. Cuando Margaret se fue.
Me acorraló en la cocina. Ojos verdes hielo. Voz baja. Peor que un grito.
Eres un estorbo me dijo. Sin tocarme. Sin mirarme. Solo eres un trapo. Un trapo sucio que usó mi papá para limpiar la cagada de empresa que dejó tu papá.
Un trapo.
No contesté. Los trapos no hablan.
Subí a mi cuarto. Me encerré en el baño. Abrí la llave. Agua fría.
Me miré al espejo. Cara hinchada. Ojos rojos. Vestido muy bonito
¿Un trapo? le pregunté a la Isabel del espejo Robert me dijo "hija" el día 1. James me dice "trapo" el día 5. ¿Quién tiene razón?
Me lavé la cara. Fuerte. Con jabón. Como si pudiera arrancarme el "trapo" de la piel. Como si pudiera ser "hija" otra vez.
No pude.
Me senté en el piso. Frío. Azulejos blancos. Abracé mis rodillas.
Y lloré. Bajito. Sin sonido. Para que nadie me oyera. Para que James no bajara a decirme "estorbo" otra vez.
Porque eso hacen los trapos: absorben. El agua. La mugre. Las lágrimas. Todo. En silencio.
Esa noche entendí tres cosas:
1. No soy esposa. Soy un contrato.
2. No soy hija. Soy una deuda.
3. No soy Isabel. Soy un trapo.
Y los trapos... los trapos se usan, se exprimen, y cuando ya no sirven... se tiran a la basura.
Me dormí en el piso del baño. Abrazando mis rodillas. Soñando que era "hija" otra vez.
*FIN DEL CAPÍTUL5 ........




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.