*CAPÍTULO 6: "DOS MUNDOS"*
*DÍA 6. 7:00 AM*
*ISABEL*
_Me desperté. Otra vez. Ojalá no lo hiciera._
_Me metí a mi baño. Abrí la regadera. Agua caliente. Que me quemara. A ver si así se me quitaba el "trapo" de la piel._
_No se quitó._
_Me lavé el cuerpo. Despacio. Como si no fuera mío. Como si fuera prestado._
_Salí. Me paré frente al espejo. Empañado._
_Lo limpié con la mano. Ahí estaban._
_Mis ojos. Rojos. Hinchados. De llorar por Margaret. Por James. Por ser un estorbo._
_Me miré la cara. Me miré el cuello. Me miré las manos._
_Y hablé. Sola. Como loca._
¿Qué soy? —le pregunté a la Isabel del espejo—. ¿Hija? ¿Esposa? ¿Trapo?
El espejo no contestó. Solo me devolvió mi cara de niña rota.
Me vestí. Jeans. Suéter viejo. El uniforme de los trapos.
Bajé. Silencio en la casa. La mansión vacía. Fría.
Él ya no estaba. Se fue a la oficina. A Sterling Corp. A su mundo.
Yo... yo me fui a la universidad. A mi mundo. A estudiar. A fingir que mi vida es normal.
Robert tiene su empresa. James tiene la suya. Yo tengo... tareas.
*JAMES*
*7:15 AM. OFICINA STERLING CORP. PISO 45*
James no pensó en Isabel.
Ni un segundo.
No pensó en sus ojos rojos. No pensó en su baño. No pensó en su dolor.
James solo pensó en James.
En los números. Bajaron 3%.
En la junta de las 9. Con los japoneses.
En la deuda. La que su papá limpió casándolo con... con esa.
Y pensó en Victoria.
Victoria con su pelo rubio. Con su risa fácil. Con su apellido perfecto.
Victoria, con la que se iba a casar antes de que Robert lo vendiera por una empresa.
Victoria, que lo llamó anoche. Que le dijo "te extraño, James".
James se jaló el pelo. Pelo rubio. Ojos verdes toro. Furioso.
Isabel no existía en su cabeza. Ni como trapo. Ni como estorbo. Ni como nada.
Porque para James, Isabel solo era una... una cosa. Un trámite. Un año de su vida perdido.
Tomó café. Negro. Amargo. Como él.
Y siguió trabajando.
Porque los trapos no se piensan. Se usan.
*FIN DEL CAPÍTULO 6