Me asegurare de que me ame Señorita Villana!!

Volumen 1- Parte 1- Una Persona Normal

Volumen 1 - Parte 1

Una persona normal

Siempre me consideré una persona bastante normal.

Ni especialmente talentosa, ni particularmente torpe.
Solo... normal.

Era el tipo de chica que pasa desapercibida en cualquier lugar.
De esas que, si desaparecieran un día, probablemente nadie notaría la diferencia de inmediato.

Nunca tuve algo que pudiera llamar "mi pasión".
No había un sueño que me quitara el sueño por las noches, ni un objetivo que me hiciera levantarme con emoción cada mañana.

De hecho, siempre me pareció un poco exagerada esa idea de que todos debemos tener un propósito en la vida.

¿No era suficiente simplemente... vivir?

Aun así, había momentos —muchos más de los que me gustaría admitir— en los que sentía que algo me faltaba.
Una especie de vacío difícil de explicar, como si estuviera esperando algo que nunca terminaba de llegar.

Pero bueno, no es como si eso me impidiera vivir con normalidad.

O al menos, eso pensaba.

Todo empezó con algo bastante simple.

Un día, sin nada mejor que hacer, terminé probando una novela visual.
Luego otra.
Y otra más.

Antes de darme cuenta, me había sumergido por completo en ese tipo de historias.

Eran entretenidas, fáciles de seguir... y, sobre todo, predecibles.

Sabías lo que iba a pasar, pero aun así querías verlo desarrollarse.

Y entre todas las que llegué a jugar, hubo una que me atrapó más de lo que debería.

Un juego otome llamado:

"A Commoner's Tale"

La historia era... bueno, exactamente lo que esperarías.

Una chica común ingresa a una prestigiosa academia.
Allí conoce a varios chicos importantes —nobles, prodigios, incluso alguien de la realeza—
y, tras una serie de eventos, termina enamorándose de uno de ellos.

Un final feliz.

Simple. Limpio. Funcional.

Nada del otro mundo.

Y, sin embargo...

Había algo diferente.

Algo que hacía que esa historia se quedara conmigo mucho más de lo normal.

Y ese "algo" tenía nombre.

Mina Belrose.

La villana.

Una noble de alto rango, elegante, impecable... y completamente insoportable.

Orgullosa. Arrogante.
Con una clara aversión hacia los plebeyos, especialmente hacia la protagonista.

A simple vista, era el típico obstáculo que debía ser superado.

Pero... no lo era.

Cada vez que aparecía en pantalla, había algo en ella que no encajaba con la idea de "villana".

Sí, era cruel en sus palabras.
Sí, miraba a los demás por encima del hombro.

Pero nunca actuaba sin razón.

Nunca hacía daño simplemente por hacerlo.

Y, sobre todo...

Nunca toleraba la injusticia.

Había momentos en los que, incluso cuando se oponía a la protagonista,
sus acciones tenían más sentido que las de cualquiera de los "buenos".

Era... extrañamente honesta.

Supongo que fue ahí cuando todo empezó a cambiar.

Porque, sin darme cuenta...

dejé de interesarme por los finales románticos del juego.

No me importaba con quién terminaba la protagonista.

No me importaban las rutas, ni los eventos especiales, ni los finales secretos.

Yo solo quería ver más de ella.

Llegó un punto en el que conocía cada diálogo de memoria.
Cada decisión.
Cada ruta.

Podía anticipar lo que ocurriría incluso antes de que sucediera.

Y aun así... seguía volviendo.

Tal vez suene extraño.

Bueno, no, definitivamente suena extraño.

Pero para mí...

Mina Belrose nunca fue una villana.

Era, sin duda alguna...

mi personaje favorito.

Bueno... de cualquier forma.

Nada dura para siempre.

Aunque... supongo que hay cosas que, al menos, intentan durar un poquito más.

Ese día era como cualquier otro.

Yo, tranquilamente en mi habitación, con la luz apagada...
y la pantalla iluminando lo único importante en ese momento.

Ella.

—Ehehehe... —dejé escapar una risa suave, apoyando el rostro en mi mano—.
Nunca me canso de esto...

En la pantalla, Mina Belrose hablaba con esa elegancia impecable que ya conocía de memoria.

—De verdad... es usted simplemente maravillosa, señorita Mina...

Suspiré, completamente absorta.

Había visto esa escena tantas veces que podía repetir cada línea sin equivocarme.
Aun así, ahí estaba, otra vez.

Como siempre.

—Aunque... —murmuré, estirándome un poco en la silla—
creo que ya la repetí demasiadas veces...

Mis ojos ardían ligeramente.

Habían pasado horas.

Muchas horas.

Tal vez demasiadas.

—Bueno... da igual —sonreí, volviendo a mirar la pantalla—
mi hermosa señorita Mina no se molestará por eso, ¿verdad?

Reí para mí misma.

Era absurdo.

Lo sabía perfectamente.

Y aun así... no podía dejar de hacerlo.

Mis pensamientos comenzaron a volverse borrosos.

Las líneas del juego se mezclaban.
Las voces se repetían.
La luz de la pantalla se volvía cada vez más intensa... o tal vez era yo.

—Solo... una escena más...

Y entonces...

todo se apagó.

...

Cuando abrí los ojos...

lo primero que sentí fue el aire.

Fresco.

Ligero.

Real.

Parpadeé varias veces.

Frente a mí... no había una pantalla.

Había un edificio.

Uno enorme.

Elegante.

Imponente.

Y demasiado familiar.

—...¿Eh?

Mi corazón empezó a latir más rápido.

No... no podía ser.

No tenía sentido.

Mis ojos recorrieron cada detalle.

Las torres.
Los jardines.
La entrada principal.

Todo era exactamente igual.

—N-no puede ser... —mi voz salió temblorosa—
¿De verdad... estoy aquí?

Di un paso al frente.

Luego otro.

El suelo bajo mis pies... era sólido.




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