Me asegurare de que me ame Señorita Villana!!

Eligeme!

— Punto de vista de Iris —

—¡Hoy es el día!

Me levanté de golpe de la cama, completamente emocionada.

—¡Prueba de aptitud mágica!

—...son las seis de la mañana —murmuró Yukko desde su cama, medio enterrada entre las sábanas—. Vuelve a dormir.

—¡No puedo!

—Claro que puedes.

—¡No cuando existe la posibilidad de impresionar a la señorita Mina!

—...necesito otro cuarto.

Me giré hacia ella con una sonrisa radiante.

—¡Hoy demostraré que soy digna de su amor!

—No lo eres.

—Aún.

—...

Yukko se cubrió la cara con la almohada.

—Voy a ignorar todo lo que dices desde ahora.

—Eso no funcionará.

—Lo sé.

—Jejeje.

—...

Salté de la cama.

—¡Vamos, Yukko! ¡Tenemos que prepararnos!

—No.

—¡Sí!

—No.

—¡Sí!

—Cinco minutos más.

—¡Cinco minutos menos!

—...

—...

—Te odio.

—No tanto como yo amo a la señorita Mina.

—Eso no es un estándar sano.

—Es el mejor estándar.

—No.

—Sí.

—...

Finalmente, Yukko se levantó.

—Esto es tu culpa.

—Siempre lo es.

—...

Un rato después—

La clase estaba llena.

Todos estaban sentados.

La profesora Isabel caminaba de un lado a otro, visiblemente nerviosa.

—B-buenos días a todos...

—Buenos días —respondieron algunos.

—Hoy... realizaremos una evaluación de aptitud mágica...

Se le cayó un papel.

—¡AH!

Se agachó rápidamente.

—E-estoy bien...

—...

Oliver suspiró.

—Le va peor que a nosotros.

—Es adorable —dije.

—Está sufriendo.

—También.

—...

Mina estaba sentada, completamente recta.

Elegante.

Perfecta.

—Ahh...

Suspiré.

—Señorita Mina...

—No suspires así.

—¿Cómo?

—Así.

—¿Así?

—Sí.

—Pero es por usted.

—Eso lo hace peor.

—Entonces seguiré.

—No lo hagas.

—Lo haré.

—...

La profesora retomó el control.

—L-la prueba constará de dos partes... primero... teoría...

—Perfecto —murmuró Mina con confianza.

—Y luego... combate...

—Perfecto —murmuró Oliver.

—Perfecto —dijo Yukko sin convicción.

—Perfecto —dije yo, mirando a Mina.

—No me mires así.

—No puedo evitarlo.

—Evítalo.

—No.

—...

La prueba comenzó.

Silencio.

Plumas escribiendo.

Páginas pasando.

—...

—...

—...

Esto era fácil.

Demasiado fácil.

Preguntas sobre historia.

Sobre magia.

Sobre estructura social.

Sobre eventos clave.

—Ah...

Esto lo sé.

Esto también.

Esto también.

—Jejeje.

—...

Levanté la mirada un segundo.

Mina escribía con precisión.

Sin dudar.

—Como se esperaba...

—...

Sonreí.

—No perderé.

—...

Continué.

Cuando terminó la prueba—

—Pueden entregar.

—¡LISTO!

—No grites.

—Es emoción.

—Contrólala.

—No puedo.

—Sí puedes.

—No quiero.

—...

La profesora comenzó a revisar.

Muy rápido.

Demasiado rápido.

—¿Está bien? —susurró Yukko.

—Creo que sí.

—Creo que no.

—...

Después de unos minutos—

—T-tenemos resultados...

Silencio.

—...

—En primer lugar...

Pausa.

—...Iris Lane.

—¿EH?

Me levanté de golpe.

—¡GANÉ!

—No grites.

—¡LE GANÉ A LA SEÑORITA MINA!

—¡NO DIGAS ESO!

—¡LO DIGO CON ORGULLO!

—...

Mina no dijo nada.

Solo me miró.

—...

—Con puntaje perfecto...

—¡Perfecto!

—En segundo lugar...

—Mina Belrose.

—...

Silencio.

Nadie dijo nada.

Pero las miradas...

Se sentían.

—...

Yukko me susurró.

—Iris...

—¿Sí?

—Esto no es bueno.

—¿Por?

—Mira alrededor.

—...

Miré.

—...

Susurros.

—¿Viste eso?

—Mina perdió.

—Contra una plebeya.

—Qué vergüenza.

—Siempre se cree superior...

—...

Algo no estaba bien.

—...

—Yukko...

—Sí.

—Eso no me gusta.

—A mí tampoco.

—...

Las voces subían.

—Es molesta.

—Siempre actuando como si fuera mejor que todos.

—Pues no lo es.

—...

Sentí algo.

Extraño.

—...

Me levanté.

—¿Eh?

—¡Oigan!

Silencio.

Todos me miraron.

—¿Qué creen que están haciendo?

—¿Hablar?

—¡Eso no es hablar!

—Están criticando a la señorita Mina.

—¿Y qué?

—...

—Eso no está bien.

—¿Por qué no?

—...

—Porque...

—...

—Porque...

—...

—¡Porque ella es increíble!

—...

Silencio incómodo.

—¿Eso es todo?

—¡Sí!

—No es muy convincente.

—¡LO ES!

—No.

—Sí.

—No.

—Sí.

—...

Yukko suspiró.

—Ahhh... no quería meterme...

Se levantó.

—Pero...

—Supongo que...

—...

—No merece ser tratada así solo por quedar debajo de Iris.

—Gracias... —murmuré.

—No lo hago por ella.

—Lo sé.

—Lo hago por ti.

—Lo sé.

Oliver no se movió.

—...

—¿No dirás nada? —le pregunté.

—No.

—¿Por qué?

—Porque esto no se resuelve hablando.

—Pero tampoco ignorándolo.

—Solo...

—Observen.

—...

Silencio.

—...

Los demás estudiantes desviaron la mirada.

—...

—Tch.

Mina se levantó.

—...

—¿Terminamos con esto?

—...

—No me interesa.

—...

—Lo que piensen...

—...

—es irrelevante.

—...

Se giró.

—...

—Señorita Mina...

—No digas nada.

—...

—No lo necesito.

Se sentó.

La profesora Isabel, completamente nerviosa—




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.