Me enamoré del Capitán gruñón

Capítulo 15: Mal perdedor

— ¡Un brindis por la heroína de esta noche: ¡Clara Harding!- Gritó George Dannors desde arriba de una mesa.

— ¡Salud!- respondieron todos alzando sus jarras y la melodía de un laúd y el canto alegre de un bardo joven comenzaron a sonar.

Los reclutas de la Abadía estaban reunidos en la nueva taberna y Clara era la estrella de esa noche. Sentada en una larga mesa central junto con George, Katarina, Rodolph y otros no paraba de recibir adulaciones y felicitaciones por su victoria. Las jarras de Grog y de cerveza circulaban constantemente desde la barra para satisfacer las lenguas sedientas de los jóvenes adinerados y sus amigos. Los dueños, al enterarse del desafío, le ofrecieron bebida gratis a Clara por traer tantos clientes a su local.

Todo era jolgorio y alegría, excepto para una persona que estaba sentada en la barra con el ceño fruncido y rostro amargado.

— Fue un truco ruin y barato…- Murmuraba aun molesto.- Con total deshonor y ofensivo.

— Vamos Ethan.- Dijo su amigo Killian mientras empinaba el codo a su lado.-Bebe y cubre tu vergüenza con alcohol.

— ¡Y ni siquiera es una recluta! ¡Es una simple sirvienta!- dijo golpeando la mesa de madera. Ni siquiera escuchaba lo que le decían.

— Tú dijiste que si “cualquiera” te derrotase podrían venir.- Recalcó.

— Tch…

— Ahora aprenderás a tener más cuidado con tus palabras.- Alzo la jarra vacía para pedir otra al dueño.

Ethan volteo a mirar a la joven risueña que bebía grog con sus amigos, cada vez que sonreía la ira lo invadía. Sin embargo no fue hasta que uno de los reclutas, envalentonado por el alcohol se le acerco hipando y le pregunto.

— Capitán, ¿qué she siente ser derrotado por una mujersh?- La lengua se le soltó de más con el alcohol. La ceja de Ethan comenzó a temblar. Algunos de sus amigos, un poco más sobrios trataron de detenerlo, pero este continuó diciendo.- ¿debe ser humillante, cierto?

Ethan se puso de pie bruscamente asustando al recluta que cayó de espaldas al suelo botando todo el contenido de su jarra en el suelo y llamando la atención delos demás.

— ¡Harding!- Gritó furioso. El bardo detuvo la melodía. Clara volteo a verlo.- ¡Dame la revancha!- Exigió.

La joven sonrió y alzo su jarra para dar otro trago.

— No quiero.- contestó. Y bebió un trago. La multitud de reclutas arengó contra el Capitán, y el bardo retomo la música a un volumen menor. Pero este se enfadó aún más, acortó la distancia que los separaba en dos zancadas y golpeando la mesa frente a ella dijo.

— ¿Quién te crees que eres, maldita sirvienta?- Clara apresto el mango de la jarra y la bajo lentamente sin dirigirle la mirada.- ¿crees que puedes regodearte de haber ganado de esa forma?

— Yo creo que sí.- contestó. Ethan rechino los dientes de la rabia.

— ¡Tengamos ahora mismo un duelo!- aparto bruscamente a un recluta que estaba cerca y se sentó en su lugar, justo frente a ella.

— Estoy bien así, gracias. – Se negó nuevamente sonriendo y mirando hacia abajo.

— ¡Ha! ¡Temes perder contra mí! Es eso.- se Jactó Ethan. Clara, harta de sus gritos exclamo.

— Quiero disfrutar la noche con mis amigos, eso es todo, ¿tanto le cuesta entender?- Dijo apoyando bruscamente la jarra de grog en la mesa.- Me decepciona Capitán, nunca creí que fuera tan mal perdedor.- Ethan apretó los dientes.

— Acepto mis debilidades cuando la situación es justa, - contestó cruzado de brazos. -no es este el caso.

— Lo hubiera pensado antes de subestimarme…- Levantó su jarra- ¿mesero, Podría traerme otra por favor? Está delicioso este grog de frutas.- Lo estaba ignorando deliberadamente.

— Por supuesto señorita, pero tenga cuidado que este trago endulza la lengua y no notas que estas ebrio hasta cuando ya no puedes caminar.- Le advirtió el mesero.

— Harding…. - Le advirtió Ethan.

— Una más y ya, gracias.- Dijo respondiéndole al mesero.

— Estamos teniendo una conversación, mujer.- Dijo golpeando la mesa.

— Creo que ya está todo dicho, Capitán.

Sin que se percataran la totalidad del bar estaba pendiente de su pelea, la tensión era casi palpable, por lo que George, con intenciones de apaciguar las aguas, se acercó al Capitán y sentándose a su lado le echo la mano al hombro.

— Vamos capitán, deje ya a la pobre Clara,- Ethan lo miro por sobre el hombro ante esa muestra de confianza sorpresiva.- Sino terminara pareciéndose a esos ebrios insistentes que quieren ligar con las chicas lindas en los festivales.- Las cejas de Ethan temblaron. Clara casi escupe su bebida pero trato de disimular viendo hacia otro sitio.

— ¿Qué?- George noto que su comparativa no había sido la adecuada, no podía desdecirse así que siguió hablando a sabiendas que podía empeorar la situación o distenderla.

— Si ya sabe, esos tipos que no entienden cuando la chica no está interesada en ellos. Pero usted no es así, ¿verdad capitán?

— Tienes razón, Dannors.- por un instante el menor se relajó.- En la vida saldría con una mujer tan vulgar y fea. De hecho creo que nadie lo haria, es una mujer tan falta de gracias y encanto que daña la vista.

Todo el bar quedo en silencio. Hasta el bardo se distrajo y desafino en un acorde.

Ethan se dio cuenta que lo que había dicho no fue lo correcto pero se había dejado llevar por el enojo y la rabia. Clara, dolida por haber sido insultada con lo que más le dolía, se puso de pie, inmediatamente George se apartó, pensando que al fin aceptaría el duelo del Capitán, sin embargo ella tomo la jarra de grog que estaba bebiendo y se la arrojó en su totalidad en la cara al Capitán, dejándole algunos trozos de fruta pegados en el rostro.

Sin pronunciar ni una palabra cruzo el banco en el que estaba sentada y caminó hacia la salida.

— ¿A dónde vas Harding?!- gritó molesto. Pero ella no respondió nada.

Abrió la puerta, atravesó el umbral y la cerro de un portazo tan fuerte que hizo temblar las paredes del local.




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