Hay un dicho que muchos repiten:
si no tienes suerte en el amor,
tendrás suerte en el dinero;
y si no tienes suerte en el dinero,
tendrás suerte en el amor.
Pero yo no he tenido suerte
ni en el dinero
ni en el amor ajeno.
Ese dicho me lo he cuestionado muchas veces.
Y hoy, en el punto de mi vida en el que estoy,
ya no me interesa.
Porque el único dicho que me importa
es el de aprender a vivir a mi manera.
Eso es lo más importante de mi vida.
Porque sí, así como se escucha,
es mi vida.
Puedo crear un dicho nuevo
o modificar uno que ya exista,
pero lo único que debo tener en cuenta
es a mí.
Siempre aprenderemos de dichos antiguos,
pero si alguno no te queda,
modifícalo.
Mira la vida de la manera más grandiosa,
mírala como tú quieras verla,
pero sin perder tu ilusión:
tu ilusión de ser tú.
Sin necesidad de depender del prójimo.
Sin necesidad de que el prójimo dependa de ti.
Recuerda que el único dicho
que necesitas en tu día
es aquel que te sostenga.
Quizá yo lo inventé,
o quizá ya existía,
pero mi dicho más profundo y honesto
siempre será este:
Vivo a mi manera,
gozando el día a día.