Me Lo Dedico A Mi Misma para no olvidarme

SIN RUMBO

Algunas mañanas despierto
con la vida pesándome en el pecho.
Me pregunto qué he hecho,
qué he construido,
qué se me quedó a medio camino.

No tengo casa,
no tengo certezas,
no tengo un lugar que diga
“aquí llegué”.

No tengo compañía fija,
ni promesas,
ni futuros escritos.
Solo tengo mis pensamientos
sentándose conmigo
en el borde de la cama.

A veces siento
que camino sin dirección,
mientras el mundo avanza
con mapas que no me entregaron.

Miro a otros llegar
y me pregunto
si yo me perdí
o si simplemente
voy más lento.

Pero vivir sin rumbo
también es moverse.
También es resistir.
También es aprender
a escucharse en el silencio.

No todos nacimos
para llegar rápido.
Algunos llegamos hondo.

Sin rumbo
no es estar perdida,
es estar buscándome
con lo poco que tengo
y con todo lo que soy.

Y aunque hoy no sepa
a dónde voy,
sé que sigo caminando.

Y eso,
también
es un destino.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.