Me Lo Dedico A Mi Misma para no olvidarme

YO

Yo soy una humana aprendiendo a sobrevivir a la vida adulta.
Aprendiendo a ser poderosa a mi manera.
Aprendiendo a dejar huella en mí, sin pedir aceptación.

Puedo ser inestable o firme, caótica o lúcida, fuerte o frágil,
pero incluso en mis contradicciones sé quién soy.
Aunque a veces no logre descifrarme del todo,
porque así somos: momentos, etapas, heridas que nos moldean,
madurez que llega, infancia que regresa,
y cambios que no siempre entendemos… pero que nos hacen.

Sobrevivo.
A veces con motivos claros, a veces sin ninguno.
Y aun así sigo caminando.
Porque vivir no siempre necesita respuestas,
a veces solo necesita resistencia.

Cada quien sigue como puede.
Hace lo que alcanza, lo que duele, lo que pesa.
A veces hacemos demasiado, otras veces no hacemos nada,
y ambas cosas también son válidas.
Es nuestro esfuerzo. Nuestro poder.
Nuestra vulnerabilidad convertida en decisión.

Hoy me prometo seguir creciendo, incluso desde mis grietas.
Formarme, avanzar, elegirme.
Y si mi destino es casarme o quedarme sola,
tener hijos, no tenerlos, adoptar, o compartir la vida solo con un perro,
está bien.
Porque mi valor no se mide en plazos ni expectativas ajenas.

Mi valor lo defino yo.
Incluso cuando estoy triste.
Incluso cuando estoy rota.
Incluso cuando no tengo fuerzas ni razones claras para seguir.

La vida a veces duele, a veces asfixia,
pero también regala instantes, personas, respiros,
que nos recuerdan por qué seguimos aquí.

Yo prometo ser poderosa,
aunque me cueste toda la vida enfrentarme a mí misma.
Prometo seguir viviendo con honestidad,
con miedo, con coraje, con amor propio en construcción.

Porque existir ya es un acto de valentía.
Y yo, aun con todo, elijo seguir siendo yo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.