Me Lo Dedico A Mi Misma para no olvidarme

DEPRESIÓN

Depresión.
Una palabra pesada, profunda, peligrosa.
Una palabra que no todos entienden y que muchos minimizan.
La depresión puede ser un momento, una etapa…
o una eternidad.
Algunos la cruzan, otros la ignoran, muchos viven con ella
y otros están tan dentro
que ya no recuerdan cómo se sale.

No tengo consejos.
No tengo fórmulas.
No tengo palabras milagro.
Porque nadie puede decirte cómo salir de un lugar
en el que a veces ni siquiera sabes cómo entraste.

La depresión no siempre se ve.
A veces se vive en silencio,
con sonrisas prestadas,
con cuerpos que siguen funcionando
mientras el alma apenas respira.
Se vive como humanos cansados,
como zombis que siguen adelante
sin saber exactamente por qué.

No es falta de ganas.
No es debilidad.
Es una lucha constante
contra una desesperación que no siempre se entiende,
contra un cansancio que no se cura durmiendo.

Seguir ya es un acto de valentía.
Fracaso tras fracaso.
Herida tras herida.
Día tras día.
Seguir intentando, aunque no sepas cómo,
aunque no sepas hacia dónde,
aunque no sepas cuánto más puedas.

Pasar por una depresión no significa rendirse.
Significa haber llegado a un punto
donde todo pesa
y aun así sigues aquí.
Sin respuestas.
Sin mapas.
Solo con la decisión —a veces mínima—
de no desaparecer.

No vengo a decirte “no estés triste”.
Eso hiere.
No vengo a decirte “échale ganas”.
Eso cansa.
Vengo a decirte que eres fuerte,
aunque no te sientas así.
Que eres un héroe silencioso
por haber sobrevivido a lo que solo tú conoces.

La depresión no se cura con frases vacías.
No se acompaña con “no pasa nada”.
Se acompaña estando.
Escuchando.
Sosteniendo sin exigir.
Respetando el proceso que cada alma vive.

Pide ayuda.
Llora.
Grita si lo necesitas.
Busca algo —lo que sea—
que te haga sentir vivo a tu manera.
Sin encajar.
Sin compararte.
Sin forzarte a ser quien hoy no puedes ser.

No vengo a decirte que salgas de ahí.
Vengo a recordarte que tú eres lo más valioso que tienes.
Que incluso en la oscuridad
sigues siendo luz,
aunque hoy no la veas.

No es inmediato.
No es fácil.
Pero luchar por ti,
buscar ayuda,
seguir respirando,
es el acto más valiente
y más fiel
que puedes hacer por ti mismo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.