Me Lo Dedico A Mi Misma para no olvidarme

Abrazo

Nadie sabe cuándo será ese último abrazo.
Cuánto deseamos volver a estar en los brazos de quienes hoy ya no están presentes.
Siempre pensamos: ojalá la hubiera abrazado más, ojalá le hubiera dicho cuánto la quería, ojalá hubiera hecho más por esa persona que se fue.

Duele no tener un abrazo, una sonrisa, una llamada de cumpleaños.
Y aunque pasen días, meses o años, sigue doliendo.
Duele el último abrazo, el último te quiero mucho.
La vida continúa, el día a día avanza, pero los recuerdos a veces son alegría… y a veces son herida.

Cómo deseo un abrazo más de ti.
Cómo deseo que estés aquí, riendo o regañándome.
Pero lo que más deseo es que estés bien.
Sé que ahora estás mejor, sé que ya no sufres,
pero duele —duele más de lo que puedo explicar— no tener tus abrazos.

Hay que aceptar tu deseo, porque ver sufrir a alguien tan amado también duele.
Aunque aceptar que ya no estés sea todavía más doloroso.
Hoy no estás físicamente, pero tengo recuerdos, momentos y una vida que viví contigo.

Gracias por haberte tenido.
Gracias por haberme amado a tu manera.
Aunque no siempre supimos expresarnos, sé que me querías,
y sabes que yo te quería.
Eres y siempre serás muy importante para mí.

Te recuerdo en todo.
Estás en mí, en mi sangre, en mi vida.
Porque así es la vida: es estar… y siempre termina igual.

Te extraño. Mucho.
Mis lágrimas caen mientras escribo,
pero también acepto que estés en un lugar mejor.
Acepto que algún día volveré a verte.
Acepto que tu amor y tu esencia vivirán siempre
en mi corazón, en mi memoria y en quien soy.

Te extraño,
y te mando un abrazo
hasta donde estés.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.