Me Lo Dedico A Mi Misma para no olvidarme

SOBERANA DE MI SOLEDAD

En ocasiones siento un amor dentro de mí
que no tiene nombre.
No sé de dónde nace,
pero está ahí.

A veces también llega la soledad
y duele.
Pero hoy puedo decir
que dentro de mí existe algo más fuerte:
me siento amada,
querida,
completa conmigo.

No todos los días son así.
Sería mentira decirlo.

Pero aprendí algo importante:
dejé de buscar un amor que me salvara,
porque primero tuve que salvarme yo.

Prioricé mi estabilidad,
mi mente,
mi paz.

Y en ese proceso descubrí algo inesperado:
mi soledad dejó de ser un vacío
y se convirtió en un refugio.

Me gusta estar conmigo.
Escuchar mis pensamientos,
entender mis silencios,
incluso aceptar esos días
donde simplemente no siento nada.

No digo que este sea el camino correcto.
Solo sé que encontrar paz
me costó más de lo que imaginé.

Y aunque hoy no busco una pareja,
no he cerrado la puerta al destino.
Si algún día llega alguien,
espero que llegue con calma,
con respeto por mi silencio,
con la misma paz que tanto me costó construir.

Porque sí,
a veces también deseo un abrazo.
Uno que me quiera
incluso cuando estoy en mi oscuridad.

Pero entendí algo:

no necesito que alguien llene mi vida
para que tenga sentido.

Mi vida ya es tranquila,
ya es amorosa
a mi manera.

Y si algún día el amor llega,
que no sea para salvarme,
sino para caminar a mi lado
sin romper la paz que encontré.

Porque hoy lo sé.

Aprendí a estar conmigo.
Aprendí a sostenerme.

Y en esta soledad que muchos temen
yo encontré
mi propia forma de amor.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.