Me Lo Dedico A Mi Misma para no olvidarme

LA VIDA NO ESPERA

Vivía en automático.
Despertar, cumplir, existir…
como si la vida fuera solo
una lista de cosas por hacer
y no algo que realmente se siente.

Me acostumbré
a días iguales,
a no cuestionar nada,
a seguir…
aunque por dentro
no estuviera viviendo.

Y un día me dio miedo.

Miedo de darme cuenta
que el tiempo estaba pasando
y yo no.

Que estaba dejando todo
para después,
como si el después
estuviera garantizado.

Como si la vida
esperara por mí.

Pero no.

La vida no espera,
no avisa,
no regresa.

Se va…
en silencios,
en rutinas,
en momentos que no valoramos
hasta que ya no están.

Y entendí
que el problema no era el tiempo…
era yo
creyendo que tenía de sobra.

Que podía posponer lo que siento,
lo que quiero,
lo que soy.

Pero no hay otra versión de mí
que venga a vivir lo que no viví.

No hay segundas oportunidades
para los días que dejé pasar.

Solo estoy yo…
con este momento,
con esta vida
que no se repite.

Y aunque ya no soy
la persona que fui,
eso no significa que perdí mi vida…

significa
que aún tengo tiempo
de vivirla de verdad.

De dejar de sobrevivir,
de dejar de esperar,
de dejar de aplazarme.

Porque el tiempo no regresa…
pero yo todavía estoy aquí.

Y esta vez
no quiero solo existir.

Quiero vivir.

Aunque duela,
aunque asuste,
aunque no sea perfecto.

Porque esta vida
es la única que tengo…

y ya no pienso
seguirla dejando para después.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.