Días después Erick regresaba juntó a su hermana y primo de los entrenamientos pero al momento de llegar a la mansión noto el auto de lujo estacionado justo al frente de la entrada.
>El imbécil de Castle otra vez< Se dijo para si mismo.
Por un momento pensó en que debía ignorar el hecho de que en su casa se encontraba el único sobrenatural que había logrado tener contacto con Sandra a lo largo de su vida antes de que Eloy pudiera encontrarla, pero luego cayó en cuenta de exactamente eso.
Dejo su mochila en la sala al entrar y se dirijo al despacho de su padre donde se dispuso a escuchar tras la puerta todo lo que Castle y su padre conversaban.
-No se sabe mucho de ella o su banda criminal, pero por lo que he podido escuchar es una banda de aficionados. Son buenos pero no son los mejores, si tus hombres saben rastrear les será fácil dar con su paradero -Les dijo.
-¿Esta todo sobre ellos aquí? -Pregunto Eloy.
-Así es, todos los datos que necesitas saber por ahora -le respondió con seguridad.
-No sabes cuánto agradezco tu apoyo en esta situación -Eloy parecía despedirse de aquel hombre.
-Haría cualquier cosa para ayudar a Sandra, así que si puedo ayudarte en cualquier otra cosa no dudes en avisarme -Le dijo al sujeto y en ese momento Erick sintió celos de aquel ofrecimiento.
-Es todo por ahora, pero gracias, Aunque… tú por otro lado deberías concentrarte más en mantener una relación sala con tu chica, tengo entendido que su relación es algo conflictiva -Le dijo al sujeto, ambos parecían haberse colocado de pies.
-No es algo conflictiva, es y probablemente sea conflictiva en todo el sentido de la palabra, pero trataré de mejorar eso -Le dijo, Erick noto como pasos de dirigían a la puerta por lo que se alejo de inmediato.
Observó como su padre y aquel hombre se alejaban por los pasillos de la mansión, por lo que el aprovecho para entrar al despacho de Eloy.
Observó el lugar en busca de algo nuevo, sabía que Castle le había entregado algunos documentos a su padre y conociéndolo, Erick sabía que su padre los debió haber guardado en un muy buen lugar, lugar que ya el conocía.
Erick se dirijo al estante de libros que yacía en uno de los rincones del lugar y busco entre tango libros, aquel de madera donde su padre solía guardar temporalmente los documentos importantes para el hasta que decidiera cambiarlos a un lugar mucho más seguro.
Efectivamente Erick logró conseguir aquella carpeta con antecedentes de una joven mujer de cabellera roja, y algunos otros hombres, fotos de autos y lugares acompañado de direcciones y un listado de nombres.
Erick al observar todos los documentos y leer todo el contenido se dispuso a retirarse antes de que su padre se hiciera presente nuevamente.
Días después…
-Sandra -Erick llamo a la puerta de Sandra quien no tardo en atenderlo.
-¿Qué quieres? -Le pregunto sin más.
-Quiero ayudarte -Le dijo. Sandra lo miro de pies a cabeza sin comprender nada.
-¿A que te refieres? -Le pregunto.
-Se que no te quedarás con los brazos cruzados con respecto a lo sucedido con tus padres y quiero ayudarte -Le dijo.
-¿Como pretendes ayudarme? -Le pregunto -Aunque quisiera no tienes lo que necesitas para hacerlo -Sandra pretendía ignorarlo y adentrarse a su habitación nuevamente pero este la sorprendió.
-He logrado localizar a la Diabla -Sandra lo miro sin entender.
-¿Quien es la Diabla? -Le pregunto al no entender.
-Su nombre es Damira Thalassa, es la mujer que estafo y mató a tus padres -Le dijo y Sandra inmediatamente se acercó a el observándolo con desesperó.
-¿Donde encontraste a esa mujer? -Le pregunto ansiosa.
-Puedes encontrarla en todas partes pero principalmente en Málaga -Sandra le miro inexpresiva.
-De la casa de mis padres a Málaga son 6 horas en auto, podríamos ir allá y luego buscar a esa desgraciada -Le propuso ansiosa.
-Sabes que será difícil, mi padre no estará de acuerdo en que quieras buscar venganza contra ella y se enojara si decides ir -Le dijo haciéndole entender las consecuencias.
-Estoy dispuesta a todo -Le dijo.
-Eso me alegra porque Alonzo e Iván también lo está -Le dijo y Sandra le miro sin entender.
-¿Alonzo e Iván? -Pregunto.
-Ahora que tus padres murieron, tienes asuntos por resolver en el mundo humano y mi padre no dejará que vayas sin protección -Sandra seguía sin comprender lo que Erick intentaba decirle.
-No estoy entendiendo nada -Le dijo.
-Viajaremos a Madrid mañana al medio día -le dijo sin rodeos para luego retirarse.
…
Luego del agotador viaje, Sandra permanecía y distante a sus acompañantes, se mantenía callada observándo el camino a través de la ventana del auto.
Al llegar a la mansión los tres hombres se sorprendieron por la pachada tan elegante y lujosa del lugar.
-Vaya, Cristóbal si que era un hombre de ambición -Comento Alonzo.
Sandra observó el lugar con nostalgia y a su vez emoción, la fachada seguía siendo igual de hermosa que la última vez que la vio, el jardín delantero rodeado de flores y pequeños árboles de decoración.
Sandra procedió a adentrarse a aquel lugar observando cada detalle, encontrando recuerdos en cada albor o adorno que se topaba.
Por otro lado tras el enorme cristal de la sala Mateo su primo la observó detenidamente hasta que logro reconocerla por completo y corrió hacia ella.
Sandra al escuchar la puerta de la entrada levanto su vista y observo como Mateo se acercaba hacia ella emocionado.
Al estar frente a frente ambos no dudaron en abrazarse fuerte, dando paso a las lágrimas que se comenzaban a desbordar de sus ojos…
-Sandra se que quieres ir al viaje y me parece bien tu te lo mereces más que nadie, eres la mejor de la academia, pero, ¿crees que valga la pena pelearte con mi tío solo por esto? -le dijo Mateo a Sandra.
-Después de este viaje te prometo que intentaré arreglar las cosas para que todo sea como antes, pero está en mi oportunidad para poder ser más reconocida por ser la mejor en lo que hago y me gusta hacer y no solo por ser la hija de Cristóbal Beckett -Le dijo.