Jacobo piensa un momento y le dice: -Que no te pidió que fueras su novia hace unos días?
-Siiii, y eso que, que me pida serlo todos los días yo feliz de aceptarlo y decirle que sí a cada momento. Es un tipazo y además tiene la mirada más dulce que visto jamás.
Todo eso lo dice mientras sus ojos brillan y suspira por amor.
-Ya te enamoraste?
Pregunta Jacobo.
Ella lo mira con rostro pensativo y responde:
-Si enamorarse es sentirse así, entonces sí, me enamoré, me enamoré profundamente y locamente.
Siempre quise saber lo que se sentía y oraba a Dios por eso y cuando menos lo pensé, llegó el amor a mi puerta y es hermoso, ahora entiendo a los poetas y aquellas canciones que salen del alma.
-Si, y acaso haz podido entender a los que escriben sobre el dolor y el desamor, aquellos que tienen el alma rota.
-No mi querida Jacobo esas no lo sé, lo que sí sé, es estar enamorada y amando a una persona y es lo más tierno y dulce que he podido probar, es como un nectar del panal, es sentir como tu corazón explota de tanta emoción, es sentir la perfección de algo, en un mundo tan imperfecto y lleno de escorias, si por mí fuera ya estaría aquí conmigo, le pido a Dios que siempre proteja nuestro amor.
-Que no me dijiste hace días que él te había pedido ser su novia?
-Mmmm... Sí.
Le responde Rosali con el ceño fruncido.
-Mmmm y qué pasó? Se le reseteó el cerebro o qué?
-Noooo, solo es romántico.—le responde Rosali.
-Si tú lo dices, está bien y me alegro que estés feliz.
-Gracias, y gracias por preocuparte, sé que quieres lo mejor para mí.
Pasaban los días y Rosali se enamoraba más, Frederick era perfecto, era el hombre ideal, su comunicación era mayormente en las noches y en las primeras horas de mañana; debido a sus trabajos todos tenían compromisos y deberes que cumplir.
Frederick le confesaba su amor y cada vez Rosali se sumergía en un amor que casi le cuesta la vida. Pero mientras llega ése parte, todo era perfecto y todo iba color de rosa la promesa era venir a conocer a Rosali y hacerla su esposa, Rosali siendo una jóven creyente en su fé cristiana, creía que los milagros existían y que por amor se podía cambiar. Pero eso es sucede cuando la otra persona ama y quiere ser diferente, o eso pensamos Rosali que Dios pudiera estar usandola a ella para volver a Frederick al redil.
Mientras ella no sabía que trazaba su propia ruina, porque sí, Frederick era apartado de la fe o eso le confesó a Rosali. No tenemos manera de confirmar esa información, y mientras Rosali se sumerge más profundo en las aguas del amor, no tiene idea que una tormenta se aproxima.