Me Sorprendes

Capítulo 20

No hay un minuto ni segundo en el que no piense y sienta que por mi culpa mi mejor amiga está muerta, no debí dejar que viniera, no debí.

Jazmín: ¿Cómo estás?

Yo: estoy bien, es solo que siento que es mi culpa.

Jazmín: no digas eso, como podrías saber que eso pasaría.

Yo: debí detenerla, debí dejarla en casa.

Jazmín: ella vino a ayudarte, no te sientas culpable.

Yo: Ustedes también vinieron a ayudarme no sé qué pasaría si también los pierdo a ustedes. Creo que deberían quedarse y dejarme ir sola.

En eso Eddy entro y dijo:

Eddy: no digas eso ni en broma, no te dejaremos sola Mariel.

No pude detenerme más y empecé a sollozar, extrañaba a mi mejor amiga.

Eddy: Tranquila mi niña, recuerda lo risueña que ella era, sabes que ella odiaría verte así y haría lo imposible por verte sonreír.

Él tenía razón, debería mejor pensar en buscar a mi madre, es lo que ella hubiera querido.

Yo: Tienes razón, gracias a los dos por permanecer a mi lado. Planeemos todo para reunirnos con el esta noche.

  • Bien… dijeron los dos al unísono.

Yo: Entonces, ¿tienen todo claro?

Ambos asintieron en respuesta a lo que les había preguntado.

Llegamos al lugar, tenía miedo pero no iba a demostrarlo, debía rescatar a mi madre y vengar la muerte de mi mejor amiga, solo pensar en eso me hizo sentir mal.

Vimos a dos hombres en la entrada como era de esperar, mi novio le puso un silenciador a su arma, y les disparo a ambos en la cabeza haciendo que estos cayeran al instante y que nadie supiera nada, así logramos entrar.

En la cocina había dos más y nos vieron, intentaron agarrarme pero mi mejor amigo y mi novio les dispararon por detrás y estos cayeron al piso inconsciente.

Eddy: debes estar más atenta.

Yo: lo sé, lo siento.

Eddy: ¿todo bien? ¿Estas lista?

Yo: Si.

Jazmín: antes de que entres, no sé lo que pasara ahí dentro, ni si saldremos con vida, quiero que sepas que te amo y eres lo mejor que me ha pasado.

Esto me tomo por sorpresa.

Yo: no nos pasara nada, confiemos en que sabemos lo que hacemos y Dios estará con nosotros, no pienses negativamente.

Jazmín: está bien.

Sé que él esperaba que le dijera que también lo amaba pero la verdad es que en estos momentos no me siento preparada para esto.

Entre y solo encontré a mi madre atada a una silla estaba ensangrentada como si tuviera un golpe en la cabeza, casi me derrumbo al verla así tan débil, había entrado sola, porque mis acompañantes se habían quedado afuera para ver que nadie entrara, al verla ella me hacia señas raras y se movía de un lado a otro en esa silla llorando cuando me acerque a ella, sentí un golpe en la cabeza y perdí el conocimiento.

 

 

 

 

 

 



#10993 en Joven Adulto
#27407 en Otros
#3800 en Aventura

En el texto hay: sorpresas inesperadas, accion y amor, enojos

Editado: 21.04.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.