Médium

1 - Premoniciones

Tomás estaba sentado en su aula de clases, era su primer día en el tercer año de secundaria. Estaba esperando a que empiece la primera clase, no sabía cuál era, y no podía preguntar porque no conocía a nadie. Entonces apareció una persona parada en frente de su banco.

-Hola ¿puedo sentarme acá? es que no hay otro lugar.- Preguntó la persona.
-Sí. -Dijo Tomás mientras levantó la vista y vió a un chico morocho que no conocía.

El chico morocho se sentó y siguió hablando.

-Me llamo Sebastián ¿y vos? .-Dijo con un tono amistoso y emocionado.

En ese momento Tomás recordó sus primeras interacciones en primer año y cómo le hicieron esa misma pregunta, pregunta que no supo contestar y a partir de ahí ya no pudo remontar.

-¿El mío? Tomás .-Respondió rápidamente para no parecer un boludo al hacer esa pregunta.
-Bueno ¿y qué tenemos ahora? .-Preguntó Sebastián con el mismo tono de antes.
-Ni idea .-Dijo Tomás pareciendo cortante, pero la verdad es que no sabía qué decir para seguir la conversación.
-Chicos .-Le dijo Sebastián a dos chicos del banco de adelante tocando la espalda del que tenía enfrente-. ¿Ustedes saben qué tenemos ahora?
-No, ni idea amigo .-Dijo al que tocó-. ¿Vos sos el nuevo no?
-Sí, Sebastián me llamo .-Siguiendo con el tono.
-Un gusto Sebas .-Dijo el otro-. Yo me llamo Agustín.
-Y yo Juan. Agregó al que tocó.
-El es Tomi .-Dijo Sebastián.

Tomás quiso responder algo pero no le salía y empezó a sentir un aire que lo absorbía desde atrás cubriendo todo su cuerpo. La imagen qué sus ojos veían se empezó a distorsionar y en eso sintió que se despertaba. Todo había sido un sueño que no fué tan malo, pero por ahí eran sus deseos de que eso pasara lo que le hizo pensar tal cosa.

Entonces agarró su celular y se fijó la hora, ya tenía que levantarse para ir al primer día de tercer año. Se puso el uniforme y fué al baño a lavarse los dientes y ponerse desodorante. Su mamá seguía trabajando así que se preparó la chocolatada, comió unas galletitas, y salió de su casa con la mochila que solo tenía dos biromes por si una fallaba, un corrector, y la carpeta con hojas nuevas.
Caminó las 7 cuadras de siempre y entró al colegio, ahí estaban todos en el patio esperando a que quinto año hiciera "su gran festejo", ya que era su último primer día de secundaria, aunque le decían UPD para acortarlo y que entre en cualquier cartel o remera.
Los chicos de quinto entraron bailando y rompiendo un afiche gigante que Tomás no llegaba a leer, y cuando menos se lo esperó, los de quinto empezaron a animar a todo el colegio a pararse y bailar. Pero Tomás se quedó sentado a modo de protesta cómo todos los años, o tal vez le daba miedo hacer algo equivocado, de todas formas se quedó así hasta que dejaron que todos los años vayan a sus aulas para empezar las clases.

Tomás entró al aula casi primero, y se sentó en el tercer banco de la fila de la pared izquierda, se sentó del lado de la pared y dejó su mochila en el piso abajo del banco, se cruzó de brazos sobre la mesa y apoyó su cabeza sobre ellos mirando la silla de enfrente. Unos segundos después se sentó un chico en la silla que miraba, y otro más al lado de este, el aula ya se estaba llenando y otro año empezaba. En ese momento Tomás parece recordar el chico de adelante, pero no tuvo mucho tiempo porque se apareció una persona en su banco, y dijo exactamente lo mismo que Sebastián en el sueño que Tomás ahora recordó completo, ahí noto que era exactamente la misma situación de su sueño, esta vez lo iba a hacer mejor que ahí.

-Sí obvio .-Dijo Tomás
-Me llamo Sebastián ¿Y vos?
-Yo soy Tomás .-Dijo pensando que ahora sí lo estaba haciendo mejor-. Pero podés decirme Tomi .-Agregó esperando conseguir más confianza.
-Bueno, ¿y qué tenemos ahora? .-Dijo Sebastián al igual que en el sueño.
-No, ni idea .-Esta vez no pudo agregar nada.

Entonces sucedió lo mismo que en el sueño, Sebastián consultó a los chicos de adelante, y lejos de darle una respuesta, se interesaron en conocerlo.

-Un gusto Sebas, yo soy Agus y él es Juan.

Por alguna razón ahora todo era distinto al sueño.

-Un gusto chicos, ah, y el es Tomi .-Dijo Sebas mirando a Tomás.
-Hola chicos .-Dijo Tomás saludando con la mano
-Hola Tomi, ¿Porque nunca hablás? .-Preguntó Juan.
-Ehh, no sé.
En eso entra una profesora al aula y saluda a todos, pero Sebas, Agus y Juan lo miraron por un segundo más antes de saludar a la profesora, en eso se le ocurrió a Tomás:

-Nunca fuí muy sociable, pero quiero cambiarlo .-Sintió que revelaba algo que no debía.

Entonces los chicos decidieron ignorar a la profesora que ya se estaba por sentar.

-Bueno nosotros te vamos a ayudar .-Respondió Sebas cómo si ya todos fuesen amigos.
-Sí obvio .-dijo Juan.
-Así ya no estás solo .-Siguió Agus.
-Buenos díaaas .-dijo la profesora al curso mientras escribía su nombre en el pizarrón.

Los chicos empezaron a sacar la carpeta y sus cartucheras. Ahí Tomi vió que ellos tampoco traían mucho, la diferencia es que Agus tenía unos lápices de colores, Sebas una birome extra de color naranja y Juan un resaltador amarillo. Cuando podían comentaban algo de la clase entre ellos y se reían. Tomi casi no comentó nada pero sí se rió mucho.
En el recreo los 4 hablaron sobre cómo se habían pasado juegos en la compu y en el celu, y aunque Tomi jugó un par en el pasado, eso le sirvió para comentar varias cosas y reírse con lo que parecían ser sus nuevos amigos, y únicos. Aunque solo fué un día, los chicos se sentían bien entre ellos, y acordaron juntarse en la casa de Sebas al otro día a las 4 de la tarde.




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