Medra: mares y dragones

CAPITULO 4

A la mañana siguiente, varios reyes de Medra se encontraban reunidos dentro del Reino Dragón planeando cómo detener finalmente a Kaeltyr.

Mapas marítimos cubrían la enorme mesa de piedra mientras soldados y consejeros discutían posibles rutas y ataques.

Zane permanecía serio observando el océano congelado a la distancia.

—No podemos seguir reaccionando tarde.

Troll Dom golpeó la mesa con fuerza.

—Entonces llevemos la guerra al mar.

Pero Ogus permanecía pensativa.

Kaeltyr siempre parecía saber demasiado.

Demasiado rápido.

Ese mismo día también se realizaría el funeral del jefe de guardianes asesinado en Marniel.

La ciudad entera permanecía en silencio.

Las decoraciones de Navira seguían colgadas… pero el ambiente ya no era alegre.

Entonces llegó otro problema.

Un cuerpo apareció flotando cerca de las costas de Medra.

Era uno de los guardianes raptados.

Y junto a él…

una nota.

Laife la leyó frente a los reyes mientras el silencio llenaba la sala.

“Bufón, basta de risas.
Dime quién eres o seguirá muriendo más gente.
Quítate la máscara.”

El ambiente se tensó inmediatamente.

Uno de los reyes habló primero.

—Debemos arrestar al dragón bufón.

—Kaeltyr lo está usando como objetivo —agregó otro—. Mientras exista, seguirá provocándolo.

Amar permaneció completamente en silencio.

No podía defender demasiado a Bufón sin levantar sospechas.

Entonces Laife habló.

—Si Kaeltyr no ha destruido más zonas de Medra… es precisamente por Bufón.

Alquimia, que permanecía junto a ellos, asintió lentamente.

—Si lo entregamos, estaremos haciendo exactamente lo que Kaeltyr quiere.

Los reyes guardaron silencio.

Y entonces Ogus habló algo que todos ya pensaban.

—Hay una rata entre nosotros.

Porque Kaeltyr siempre parecía enterarse de todo.

Movimientos.
Eventos.
Decisiones.

Demasiadas coincidencias.

Finalmente decidieron crear una trampa.

Un falso dragón bufón admitiría públicamente su identidad durante el funeral.

Y así descubrirían si Kaeltyr realmente estaba vigilándolos.

Horas después, el funeral comenzó en una enorme plaza de Marniel.

Ciudadanos, guardias y reyes se encontraban presentes mientras enormes campanas resonaban por la ciudad.

La nieve caía lentamente sobre los puentes y canales.

El ambiente era completamente solemne.

Entonces…

Laife dio un paso al frente.

Y frente a todo Medra declaró:

—Yo soy el dragón bufón.

El pueblo entero comenzó a murmurar sorprendido.

Varios guardias se acercaron inmediatamente.

Y siguiendo el plan, Laife fue “arrestado” públicamente y llevado hacia las costas bajo fuerte vigilancia mientras los reyes observaban atentos…

esperando ver si Kaeltyr mordía el anzuelo.

La tensión en Medra parecía haberse relajado un poco después del funeral.

Muchos creían que el plan funcionaría.

Dakar observaba todo desde la distancia hasta acercarse a Amar, quien le explicó rápidamente la estrategia de los reyes para capturar a Kaeltyr.

La trampa ya estaba en marcha.

Laife, fingiendo ser el dragón bufón, sería trasladado desde Marniel hacia las costas bajo máxima seguridad.

Caballos.
Guardias.
Dragones patrullando desde el cielo.

Todo el recorrido terrestre permanecía vigilado.

El convoy partió atravesando el enorme bosque que conectaba Marniel con las costas de Medra. A un lado del camino corría un largo río que descendía desde las montañas hasta desembocar en el océano.

Laife avanzaba escoltado en el centro.

Pero al acercarse a las costas…

todo explotó en caos.

Desde el océano emergió un gigantesco kraken.

Sus enormes tentáculos atraparon varios dragones en pleno vuelo y los arrastraron violentamente hacia el mar.

Los rugidos llenaron las costas.

Y al mismo tiempo, el bosque comenzó a moverse.

Cangrejos humanoides salieron escondidos entre árboles y rocas atacando a los guardias por sorpresa.

Los elfos reaccionaron disparando flechas mientras el ejército entero entraba en combate.

Y entonces…

más criaturas comenzaron a aparecer desde el río.

Tritones.
Hipocampos.
Soldados marinos.

Una guerra completa había comenzado entre el bosque y la costa.

Los dragones peleaban desesperadamente contra el kraken sobre el océano mientras los guardias intentaban mantener protegido a Laife.

Fue entonces cuando el agua del río explotó violentamente.

Kaeltyr emergió desde el río sosteniendo una extraña arma marina cargada con energía azul.

Apuntó directamente hacia Laife.

Listo para disparar.

Pero justo antes…

un rayo impactó el arma desviando el disparo.

Kaeltyr giró lentamente.

Y comenzó a reír.

—Ahhh… ese sí es Bufón.

El dragón bufón descendió frente a él listo para pelear.

Mientras tanto, Laife fue rápidamente desviado por otra ruta hacia el Reino Elfo para mantenerlo lejos del combate principal.

Y Amar se unió a la batalla en las costas.

La reina levantó ambas manos y una gigantesca explosión de energía vital impactó directamente contra el kraken.

La criatura rugió violentamente.

Y finalmente cayó muerta sobre el mar.

Los dragones liberados aprovecharon para regresar al combate y ayudar a las tropas en tierra.

Bufón y Kaeltyr comenzaron una brutal pelea atravesando parte del bosque mientras seguían el curso del río.

Electricidad chocando contra agua.

Cuchillas marinas cortando árboles.

Explosiones iluminando la nieve de Navira.

Kaeltyr atacaba salvajemente usando:

  • sus aletas como cuchillas,
  • mordidas brutales,
  • y movimientos rápidos aprovechando cualquier zona húmeda.

Pero poco a poco Bufón comenzaba a superarlo.




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