Payphone - Maroon 5 (feat. Wiz Khalifa)
Ellen.
Linda va a matarme, puede que sea literalmente, o no.
Me la imagino llegando a mi departamento furiosa por no responder a sus llamadas, ni mensajes desde hace exactamente un mes y medio.
No lo ha hecho, Gracias a Dios. Pero no debo confiarme.
—¿Sabes lo que tienes que hacer?—pregunto Vicky.
—Sigo creyendo que es muy infantil lo que planean.
—Shhh, solo tienes que entrar, buscar su casillero, y rociar esto sobre su ropa—le entrego un pequeño frasco de plástico.
—¿Y que se supone que es esto?
—No preguntes y hazlo.
Amo a Vicky.
Cuando se enteró del showsito qué hizo el insensato de Prisco en el restaurante de Enrique volvió a sugerir eso de la venganza. Acepte. Aunque si no lo sugería, lo haría de todos modos.
Ya sabes, por la vergüenza que me hizo pasar con sus padres. Me dejó como una loca. ¡No estoy loca!
Había sugerido un panal en su departamento, pero eso me pareció demasiado.
Lo dejaremos para el futuro.
—Antes de venir escuche a Prisco decirle a Peter que había terminado de grabar algo que no entendí muy bien—explicó Vicky al ver que Xavier se reusaba a ser parte de esto—. El punto es que tiene un evento importante, y le decía que saliendo de aquí se iría directo a ese lugar, Peter le preguntó que usaría, y el respondió que un traje fino qué costó demasiado.
—¿Sus padres siguen aquí?—cuestione
No se que les diría Prisco de mi, sinceramente esperaba que les hubiera dicho la verdad.
—Si, ellos también estarán en ese evento.
—¿Estas segura que quieres hace esto, Ellen?—cuestionó Xavi.
Lo había forzado venir conmigo al gimnasio, todo el día había tratado de persuadirme para desistir, no lo logró. Prisco me ha sacado canas verdes en muy poco tiempo, y tiene que saber que conmigo no puede.
Al final, me entere por Enrique que no hizo las llamadas a salubridad como lo amenazó, solo se fue con sus amigos, muy enojado.
—Ya estamos aquí—le sonreí.
Su expresión no cambió para nada.
Todo estaba listo para hacer el intercambio, el único problema era que Peter estaba con el en todo momento. Tendría que distraerlos.
Así que llegado el momento en el que Prisco entró a las duchas del gimnasio, me dispuse a ir hacia Peter.
Lo intercepte a unos cuantos centímetros de las maquinas donde se ejercitaba. Enseguida puso su atención en mi, lo que me dio una ventaja enorme.
—¿Qué tal, Pet?—le hablé.
—Hola, Ellen—medio sonrió.
—¿Te gustó la tarta del otro día?
—Uhmm… no pude probarla—confesó.
Me vio a los ojos, algo apenado.
—¿Por qué no?
Por detrás de él, vi a mi mejor amigo entrar a las duchas también.
—Ehm… mejor voy a ducharme, Prisco y yo tenemos que irnos rápido y…
Hizo el amago de irse, logre detenerlo tomándolo por el brazo antes que diera siquiera un paso.
—Espera, ¿Qué es tan urgente para que tengas que irte ya?
—Bueno, hoy habrá una fiesta en celebración a que Prisco término de grabar su primer álbum—miro el reloj en su otra mano.
—¿Una fiesta?
—Si, ya vamos un poco tarde de hecho.
—Ah, bueno, me alegra que haya terminado su álbum.
Su rostro fue totalmente ¿curioso? No supe cómo describirlo, parecía algo sorprendido por mis palabras, había reaccionado físicamente; su cuerpo se mantuvo rígido, tensó la mandíbula y su mirada estaba fija en mi.
—¿Te alegra? ¿En serio?
Pobre, ha de pensar que miento.
—Sí—no solté mi mano de la suya.
—¿Por qué?
—Había escuchado algo de que quería ser cantante o algo parecido—alce los hombros, indiferente.
—Si, pero ¿Por qué te alegra?
—¿Por qué no?
Alternaba la vista entre el y la puerta de los vestidores esperando a que Xavi saliera de él. Vicky se mantuvo al otro lado del gimnasio, observando.
—No le agradas, ni el a ti.
—Nunca he dicho que no me agrade.
—Lo demuestras siempre que están juntos—argumentó.
—Claro, es que Prisco no es fácil de tratar, deberías saberlo ¿no? Son amigos hace mucho.
—Bueno, si, eso lo sé, es solo que… —negó desviando la mirada— creí qué lo odiarías después de todo lo que te ha hecho.
—Odiar es una palabra muy fuerte.
No podría describirlo mejor. Pero debía distraer a Peter hasta que Xavier saliera de ahí ¿Por qué tarda tanto?
—Entonces, te agrada Prisco—murmuro casi como si no lo creyera.
—No le digas que tuvimos esta conversación ¿Vale?—pedí—, creo que no refaccionaría bien si se entera que estamos hablando de él.
Fijo los ojos en mi mano, específicamente en la que sostenía la suya dejando leves caricias sobre su piel. Es un movimiento involuntario qué hago siempre que sostengo la mano de alguien. Ni idea de porque.
—No lo sabrá, lo prometo—susurró.
—Gracias.
Una sonrisa se dibujo en mi rostro al ver salir por fin a Xavier. Asintió en mi dirección, indicando que el plan iba tal cual, entonces, como lo habíamos acordado, salió del gimnasio y fue directo a mi auto, donde nos esperaría a Vicky y a mi. Ella no tardó en salir, ahora solo faltó yo, aunque me gustaría quedarme a ver la reacción de Prisco, debo huir lo antes posible.
—Bueno, yo tengo que irme. Vicky y yo iremos a cenar a ese nuevo restaurante que acaba de abrir.
En parte no era mentira. Solo que habíamos decidido mover nuestra cena con Xavier y Vicky para el día que mi amigo se estableciera completamente a la ciudad. Ha estado yendo y viniendo de casa de sus padres.
Comencé a caminar a la salida, antes de que Prisco saliera del vestidor. No se que fue lo que Vicky ha hecho, y tampoco quisiera averiguarlo.
—Ellen ¿quieres venir conmigo?—soltó de pronto mi vecino.
—¿A dónde?
—A la fiesta.
—Tu lo has dicho, Peter, no le agrado a tu amigo. Dudo mucho que quiera verme ahí.
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Editado: 20.02.2026