La tensión se disuelve conforme nos soltamos la mano. Se queda a mi lado para presentarme a su grupo decidiendo bien las palabras.
-Chicos – los llama en coreano pronunciado, todos le atienden con los ojos puestos en nosotros dos, somos de la misma estatura, nuestros hombros de rozan cuando dejo mis manos en los bolsillos traseros de mis pantalones -. Ella es Emma Lorchan, nuestra nueva directora visual, viene desde España, por lo que tener…
-No digas que no sabemos hablar el idioma por favor – digo en mi coreano trabajado -. Como podéis ver, sabemos hablarlo y entenderlo perfectamente, tanto Ana como yo, hemos aprendido el idioma y el dialecto coloquial de cada zona. Por lo que no habrá problemas cuando nos comuniquemos con ustedes – miro a Chan con la ceja levantada -. Por favor te lo pido, no pidas formalidades, ni nada honorifico, será más difícil para conocerlos. Teniendo en cuenta que soy más grande que tu, un par de años, no quiero por favor.
Suelta una risa pequeña que se cubre con la mano para mirar a los chicos que lo observan, esperando las normas.
-Ya la habéis oído, nada de formalidades – se quita la gorra y se pasa la mano por el pelo moreno, me quedo mirándolo un segundo de más, encontrando el momento en el que se ha cambiado el color, recordando las fotos que ha subido junto los videos, sus ojos miran mi expresión seria y me pregunta -. ¿Pasa algo?
- ¿Cuándo te has cambiado el color de pelo? – le pregunto sin pensarlo, mis ojos se agrandan por mis palabras -. Haber, no te equivoques, estudio a cada persona, pero tenía previsto que estabas de rubio como Felix – miro al integrante que aun sigue al lado de Ana con una sonrisa.
- ¿Sabes nuestros nombres? – dice este con una sonrisa de oreja a oreja.
Para no saberlo, teniendo en cuenta que os sigo en las redes sociales, en la aplicación de bubble y Fans. Joder, si es que soy vuestra fan. Carraspeo y agacho la cabeza ideando una respuesta que no me llega, pero Ana habla antes que pueda decir anda.
-Hola, soy Ana – dice apretando la tablet contra su pecho -. Obviamente debemos conoceros, os hemos buscado por internet, para poder idear ciertas ideas que hemos sacado para las dos pistas que nos mandó Chan.
Un coro de sorpresa nos rodea cuando asienten los unos a los otros. Levanto mis ojos hacía Ana, mientras le gesticulo un gracias con los labios y un guiño de ojos que le hace sonreír. Una voz en mi oído me deja estática cuando la persona que esta a mi lado, en un susurro me dice:
-Te ha salvado de un interrogatorio exhaustivo.
Me vuelvo para mirarlo y sus ojos vuelven a conectar con los míos en un segundo de más, agrandando las pupilas casi cubriendo sus iris de un completo negro. Me veo reflejada en esos pozos de oscuridad. Mi respiración se corta de golpe, como si no tuviera la necesidad de inhalar oxigeno para seguir viviendo porque de sus ojos puedo vivir.
Una palmada fuerte nos hace girar hacia los chicos que han comenzado a levantarse de los asientos para saludarnos con un apretón de manos y nombrándose cada uno. Como si no los conociéramos.
Recupero el aire que me faltaba cuando Chan se separa de mí para ir a por Ana, que lo saluda con una sonrisa y la mano extendida.
-Así que tú eres Emma – dice una ardilla, quiero decir Han Ji-sung, el otro componente de 3RACHA, con una sonrisa y los ojos abiertos -. Por fin, ponemos cara a los correos con tantas ordenes que nos has mandado.
-Mas ordenes vas a recibir estando aquí y donde grabemos – le digo cruzando los brazos delante de mí pecho -. ¿No has oído como me llaman los artistas que me contratan?
-Sí, lo hemos oído y con más razón queríamos trabajar contigo – Changbin aparece detrás de su amigo, pasándole un brazo por la espalda -. El diablo de la cámara, la demonio roja de la música… podría seguir, pero seguro que lo has oído todos.
-Cierto – le digo sonriendo, ladeo un poco la cabeza -. Y ahora, vamos a trabajar que para eso he dormido en al avión, vengo llena de energías.
Ambos se miran y veo como todos se van acercan a donde estoy. No es la primera vez que estoy delante de un grupo de música tan grande, pero si es la primera vez que estoy con un grupo de música del que soy fan. Eso da miedo, da incertidumbre por lo que podemos hacer mal, por ser fan y no ser profesionales.
Cuando Ana se pone a mi lado le da la vuelta a la tablet para que puedan ver las ideas visuales que tenemos. Al asomarme para ver la pantalla descubro que es demasiado pequeña para enseñar los detalles. Doy un giro sobre mí y veo las pantallas del ordenador central, conectado a una pantalla enorme en la otra punta de la sala.
Señalo pidiendo permiso, me asienten con un gesto de manos para decirme que si puedo usarlo. Me apoyo en la mesa, tecleando los requisitos necesarios para entrar y conectar por vía wifi a la aplicación de la tablet para proyectar lo que hay en la pantalla. Ana a mis espaldas les pide que se sienten, para que sea más cómodo visualizar lo que les vamos a enseñar. Noto la mirada de varios viendo que no estoy usando nada más que lo que he pedido. Cuando ya esta conectada, apoyo mi culo en el filo de la mesa, con la tablet en la mano mientras la manejo con la otra.
En el modo directora productora, comienzo a hablar y enseñando ciertos puntos de interés para grabar. Comento el estilo que quiero con las dos pistas que me mando. Lo que me transmitió a mi y al equipo, les comento los efectos especiales que usaremos y como lo queremos hacer. Enseño varios puntos tanto en Corea como en España. Sus cabezas asienten dando un pequeño aprobado.
Me comentan como seria de fácil y difícil acceder a ciertos puntos, y los permisos que necesitaremos para grabar en esos puntos. Se intercambian los sitios, traen cafés y seguimos apuntando las cosas que vamos cambiando. Ana con su tablet y yo con la mía, modificando ciertos puntos. Lo complicado será en Corea, por suerte España para eso es más flexible.