Las calles de Seúl se abren paso conforme vamos pasando por ellas. De banda sonora la lista de reproducción de Hyunjin, que conecto su teléfono móvil al coche. Suena un repertorio de canción, donde algunas de ellas son las suyas, sus favoritas de los álbum que han ido lanzando.
En el coche en el que voy, va un surtido del grupo. Conduciendo su líder, de forma muy varonil con sus gafas de sol, mascarilla negra y camisa de tiranta anchas negras, detrás Hyunjin en medio y a sus lados, Seungmin y Félix. Que hacen los coros a las canciones.
En el otro van, Ana de copiloto con Changbin conduciendo, detrás IN, Han y Lee Know, en ese orden. Visto por la foto que me ha mandado cuando han parado detrás de nosotros en un semáforo en rojo.
Las personas caminan ajenas de los que van en coche, pasan por la calle en grupo o mirando el móvil cuando cruzan el paso de peatones. Me sorprende la cantidad de personas que habitan la ciudad, lo grande que son los edificios, ocultando oficinas, apartamentos y miles de tiendas a pie de estos. Los coches de alta gama circulan al lado nuestra, todos en su burbujas concentrados en lo que tiene delante. Nadie se fija en lo que tiene a su alrededor.
Cuando miro por la ventana de Chan, puedo ver como aprieta el volante un poco más fuerte de la cuenta. Esta nervioso por salir, se le puede notar. No tenemos cuerpos de seguridad, ningún staff nos acompaña. Mientras que atrás cantan y juegan, Seungmin, mira por la ventana disociado de lo que pasa a su lado.
-Es normal que este así – dice Hyunjin cuando miro de nuevo atrás -, eso es que esta cómodo con el ambiente, no te preocupes – le pone la mano en la rodilla y Seungmin nos mira.
-Me encanta la paz que trasmites – le digo cuando posa sus ojos en mí -. Eres uno de lo que mejor voz tiene para los liricos – le sonrío y un tono rosado cubre sus mejillas.
-Gracias – dice con una pequeña sonrisa en sus finos labios -. Como ha dicho Hyunjin, estoy cómodo. Me relaja saber que estamos en buenas manos, por una vez en mucho tiempo.
-Me halagas, saber que te sientas cómodo con nosotras – digo acercando mi mano que toma, la calidez de su piel en contraste con mi mano fría, lo hace abrir los ojos sorprendido -. No te preocupes, siempre tengo las manso frías, mi temperatura corporal está muy por debajo del resto.
- ¿Cómo es eso? – pregunta Félix cuando sujeta mi mano después -. Oh, es verdad las tiene frías, muy frías.
-De media el ser humano tiene una temperatura de treinta y seis coma cinco grados, yo la tengo en treinta y cinco, siempre – digo mientras se pasan mi mano entre ellos -. Por lo que suelo tener siempre las manos frías, son las articulaciones más lejanas al bombeo de sangre junto con los pies.
-Entonces ¿también los pies? – vuelve a preguntar Félix, el curioso del grupo, asiento a su pregunta con la cabeza -. Oh, eso nuevo para mí, no lo sabía.
Siempre ha sido así de curioso, suele preguntar mucho cuando va a un sitio nuevo, le gusta saber todo lo que lo rodea. Cuando hacen actividades siempre hace preguntas de funcionamiento, de cómo se hacen las cosas. Quiere saberlo todo, pero en la mejor medida posible, sin incomodar a nadie.
-En mi país hay un refrán – cuando me miran lo traduzco para que me entiendan -. Un proverbio, manos frías, corazón de fuego.
- ¿Eso que quiere decir? – pregunta de nuevo el pollito.
-Quiere decir que las personas con el corazón lleno de amor, coraje y fuerza siempre tendrán las manos frías para calentar el alma de las personas.
El silencio reina en el coche, mientras piensan en mis palabras. Ha sido demasiado profundo para el viaje del coche. La sonrisa levanta los carnosos labios de Chan haciendo que sus dientes blancos asomen.
Aun no me creo que este aquí, como fan es un sueño poder disfrutar de este tiempo con ellos. Descubrir cómo son y lo que hacen cada día, como se comportan realmente sin cámaras, sin tantos filtros que los puedan cohibir de su esencia pura. La fan encerrada en una jaula mental, está dando saltos y gritos cada vez que mis ojos se posan en él. Grita que lo toquemos, que lo volvamos abrazar, que el tiempo va demasiado deprisa, y se acaba con cada minuto. Pero por suerte la directa de Nocturne Pulse Studios, la mantiene bajo llave.
-Ya estamos llegando – dice relajado cuando vuelvo a mirar por el cristal del coche.
Un cielo azul nos da la bienvenida a un enorme parque a las afueras de la ciudad. Hay varios coches aparcados donde se estaciona. Se nota la brisa fresca de la primavera y algunos árboles aún están rosas de los pétalos de los cerezos. Abro la puerta del coche en cuanto se para. Me estiro hacia arriba antes de cerrar la puerta. En mi máxima altura posible, pero escuchar detrás de mí un gruñido me indica que Hyunjin también se ha estirado. Cierro los ojos oliendo el ambiente relajado, lleno de risas en la lejanía, pasos a mi alrededor me dicen que todos están fuera de los coches. Cuando bajo los brazos los siento más relajado, menos tensos. El viaje en avión está empezando hacer mella en mi cuerpo.
-Bienvenida al Seúl Forest Park – su voz cruza el aire cuando llega a mí con una mano en el bolsillo del pantalón -. Es relativamente nuevo, por eso hay menos personas ahora en él – mira hacia delante -. Durante el fin de semana hay más personas, pero eso cuando hay muchos días seguidos de descanso. Así que hoy, podemos disfrutarlo.
Miro a mi alrededor observando todo bajo mis gafas de sol. Los rayos calientan mi cuerpo, bajo toda mi ropa negra. Es lo bueno de ir con ropa negra. Ana está dejando la tablet en el maletero del coche donde supongo que estarán nuestras mochilas.
-Emma – su voz me llama cuando la ve que la estoy mirando, camino hacia ella con las manos en los bolsillos -. He traído café de la cafetería que tienen abajo, me han llevado los chicos, ya sé que te hace falta, a estas horas estarías con el primero y yo me he traído otro.