Memorias de Otoño

Poema 2: Valeria

Te recuerdo,
como la luna llena en mis días de calma.

Eres la luz que acelera mis latidos.

Tus luceros brillantes apaciguan el fuego;
tu simple palpitar
es refugio para este labriego caminante.

Siento tu mirada, aún distante,
semejante a las tormentas;
y en su vaivén se agitan mis anhelos
y mis silenciosos deseos.

Corazón cálido,
hogar de lealtad vibrante,
donde las grietas encuentran reposo
y el alma vuelve a anidar.

Perduras en el tiempo,
constante y luminosa.

Te anhelo en mis sueños
y te guardo en mi vida
como una fábula entre las estrellas.

Y en cada latido te nombro sin hacer ruido,
con la esperanza serena
de ser algún día
un aliado en tu indecible corazón.



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En el texto hay: naturaleza, amor, pasión amor

Editado: 14.07.2026

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