Memorias de Ravenhill

21: Shay III

Pensé que iba a morir. Seguí al defensor hasta el bosque, apareció una bestia con forma de lobo monstruoso de la nada y me atacó. Mi acompañante pasó sus dedos por encima de mi herida, pronunció unas palabras extrañas y en cuestión de momentos la herida se empezó a curar sola. Ya estaba convencido de que nada en ese lugar sería normal, pero no quise preguntar al defensor lo que había hecho por miedo a que se lo tomara mal. Cuestioné:

—¿Qué era eso?

—Un licántropo —dijo él—. Era un ser humano hasta que alguien debió de convertirle en eso. De momento será mejor que te alejes del bosque, es peligroso.

—No. Pareces ser la única persona fiable de por aquí.

—Ya te avisé; este lugar está maldito, no es un pueblo normal. Ahora que sabes que tu padre está muerto te sugiero que encuentres a tu hermana lo antes posible y os marchéis.

Era algo que ya sabía, pero seguía sin tener ni idea de dónde empezar a buscar.




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