Me encanta la arquitectura, casas gigantescas, casas de ensueño, codiciadas por muchos. Pero al final, cuatro paredes, que en su interior portan un gran vacío.
Vacío que una mujer me hizo ver:
Una casa no es nada si no puedes llamarla hogar.
Un hogar, al cual he de llegar, construir, construir junto a mi amada,.
Eso es un hogar.
Idealice una vida de millonarios, pero nunca imagine tales vacíos.
De esos que se llenan con dinero, porque la codicia sin fin, sin sentido, es lo único que conocen... y con lo que me cegué durante tanto tiempo, aspirando alto, anhelando lo material, sin tener en cuenta a la persona que me ama.
Tanto ignoré... Hasta que la vida me obligo abrir los ojos.
Porque un techo sin ella, sin su forma de ver la vida, sin sus ocurrencias y cosas que aún no logro comprender... Solo seguirá siendo una casa vacía.
Pero junto a ella...
Es lo que he anhelado.
Lo único que le he pedido a Dios y a la vida.
Amada mía
Tan solo espero, construir junto a ti: Un hogar, y una vida, contigo a mi lado.