Valeria no respondió de inmediato.
Se quedó mirando la pantalla mientras su corazón latía demasiado rápido para una simple pregunta.
“¿Podríamos ser amigos?”
Era extraño.
Ni siquiera sabía cómo se veía ese chico… pero hablar con él ya se había convertido en parte de su rutina.
Finalmente escribió:
Valeria:
"Creo que sí."
Tres puntos aparecieron en la pantalla.
Desconocido:
"Entonces quiero conocerte más."
Valeria sintió calor en las mejillas y dejó caer el celular sobre la cama.
—¿Qué me pasa…?
Al día siguiente, la universidad estaba más ruidosa de lo normal.
Todos hablaban emocionados mientras miraban sus teléfonos.
—¡¿Qué ocurre?! —preguntó Valeria confundida.
Clara Song corrió hacia ella.
—¡BTS dará un evento sorpresa aquí cerca este fin de semana!
Valeria abrió los ojos sorprendida.
—¿En serio?
—¡Sí! Toda la ciudad está hablando de eso.
Sin embargo, ella apenas prestó atención. Su mente seguía ocupada pensando en el chico misterioso.
Esa tarde, mientras caminaba de regreso a casa, su celular vibró.
Desconocido:
"¿Qué haces?"
Valeria:
"Sobreviviendo a la universidad."
Desconocido:
"Entonces eres fuerte."
Ella sonrió.
Valeria:
"¿Y tú?"
Pasaron unos segundos.
Desconocido:
"Trabajando."
Valeria:
"Eso no responde nada."
Desconocido:
"Tal vez me gusta el misterio."
Valeria rodó los ojos divertida.
Valeria:
"¿Siempre eres así?"
Desconocido:
"Solo con personas interesantes."
Ella sintió otra vez ese extraño nerviosismo.
Esa noche, Valeria decidió hacer algo que no había hecho antes.
Valeria:
"Entonces dime algo sobre ti."
La respuesta tardó más de lo normal.
Finalmente apareció un mensaje:
"Mi vida es complicada."
Otro mensaje llegó enseguida.
"A veces siento que la gente conoce mi nombre… pero no realmente a mí."
Valeria frunció ligeramente el ceño.
Había algo triste en esas palabras.
Valeria:
"Entonces quiero conocerte de verdad."
En otro lugar de Seoul, uno de los integrantes de BTS leyó ese mensaje en silencio.
Y por primera vez en mucho tiempo…
Sintió que alguien hablaba con él como una persona normal y no como una celebridad.
Entonces escribió algo que hizo que el corazón de Valeria casi se detuviera.
Desconocido:
"¿Te gustaría verme este sábado?"