Los mensajes entre Valeria y Tae se volvieron parte de su rutina diaria.
Buenos días. Buenas noches. Canciones recomendadas. Fotos de comida. Conversaciones tontas a las 3 de la mañana.
Y aunque intentaba negarlo…
Valeria comenzaba a sentir algo más fuerte por él.
Una tarde, mientras esperaba a Clara Song en la universidad, Valeria revisaba distraídamente su celular.
Nuevo mensaje.
Tae:
"Estoy cansado 😭"
Ella sonrió.
Valeria:
"¿Ensayo otra vez?"
Tae:
"Sí. Quiero dormir durante cien años."
Antes de que pudiera responder, alguien se sentó frente a ella.
—¿Siempre sonríes así mirando el teléfono?
Valeria levantó la vista sorprendida.
Era Ethan Lim, uno de los chicos más populares de la universidad.
—Eh… supongo.
Ethan apoyó el brazo sobre la mesa.
—Entonces quien te escribe debe ser importante.
Valeria sintió nervios inmediatamente.
—Solo es un amigo.
—Claro.
La manera en que sonrió hizo que Valeria se pusiera más nerviosa.
Y justo en ese momento…
Su celular volvió a vibrar.
Videollamada entrante.
De Tae.
Los ojos de Valeria se abrieron enormes.
—¡¿Ahora?!
Ethan miró curioso la pantalla iluminada.
—¿No contestarás?
—¡No!
Ella tomó el celular rápidamente y salió casi corriendo de la cafetería.
Mientras tanto, en un edificio de Seoul…
Tae observaba la llamada cancelada con el ceño ligeramente fruncido.
Unos segundos después recibió un mensaje.
Valeria:
"¡Estaba en la universidad!"
Él respondió casi al instante.
Tae:
"Había un chico contigo."
Valeria se detuvo sorprendida.
Valeria:
"¿Cómo sabes eso?"
Después de unos segundos apareció el mensaje:
"Escuché una voz."
Ella sonrió divertida.
Valeria:
"¿Estás celoso?"
La respuesta tardó demasiado.
Y eso hizo que Valeria comenzara a reír sola.
Finalmente apareció el mensaje.
Tae:
"No."
Otro mensaje llegó enseguida.
"Tal vez un poco."
Valeria sintió cómo su corazón daba un pequeño salto.
Esa noche, mientras ambos hablaban por videollamada por primera vez durante horas…
Los dos comenzaron a darse cuenta de algo peligroso.
Ya no eran solo amigos.