Todo iba demasiado bien.
Y eso era exactamente lo que asustaba a Valeria.
Las llamadas con Tae se habían vuelto más frecuentes. Los mensajes más cariñosos. Y las sonrisas involuntarias… imposibles de ocultar.
Incluso Clara Song ya estaba cansada de verla sonreír frente al celular.
—Das miedo enamorada.
—¡No estoy enamorada!
Clara levantó una ceja.
—Claro. Y yo soy millonaria.
Esa tarde, Tae estaba particularmente extraño.
Respondía más lento. Mandaba mensajes más cortos. Y parecía distraído durante la videollamada.
—¿Todo bien? —preguntó Valeria preocupada.
Él tardó unos segundos en responder.
—Sí… solo estoy cansado.
Pero Valeria notó algo en su expresión.
Preocupación.
Horas después, mientras revisaba redes sociales antes de dormir, Valeria vio algo que hizo que su corazón se detuviera.
Fotos borrosas.
Un chico con gorra negra entrando a una cafetería.
Y junto a él… una chica.
Ella.
El título decía:
"¿Nuevo romance secreto de un integrante de BTS?"
Valeria sintió un nudo horrible en el estómago.
Los comentarios comenzaron a aparecer rápidamente.
"¿Quién es ella?"
"Seguro quiere fama."
"Pobre chica…"
Apagó el teléfono inmediatamente.
Sus manos temblaban.
Minutos después, Tae la llamó.
En cuanto contestó, él habló primero.
—Lo siento.
Valeria bajó la mirada.
—No es tu culpa.
—Sí lo es.
Su voz sonaba frustrada.
—Sabía que esto podía pasar.
Ella guardó silencio.
Nunca había imaginado lo difícil que debía ser vivir siendo observado todo el tiempo.
—¿Estás enojada? —preguntó él en voz baja.
Valeria cerró los ojos unos segundos.
—No… solo tengo miedo.
Hubo silencio.
Entonces Tae dijo algo que hizo que su corazón doliera un poco.
—Si quieres alejarte de esto… lo entenderé.
Valeria levantó la cabeza rápidamente.
Porque por primera vez desde que lo conoció…
Parecía realmente asustado de perderla.