[VOLUMEN 1]: Rearme
Las prácticas culminaron alrededor de las 1 de la tarde. Retornaron cerca de la cabaña moldeada como taller en su interior. Las brujas reclutas, formadas en filas, habían guardado los mosquetes en una caja dentro de la estructura. Mornah mantenía la distancia viendo todo en silencio, mientras Zaswell caminaba enfrente de ellas como un oficial superior que las evaluaba; se detiene en el medio y, mirando a todas, dice:
—Las prácticas al principio fueron de pena ajena… pero ahora, ¡felicidades! -el propio «sangre de bruja» expresa con alabo sus esfuerzos —Han dominado decentemente bien el uso del mosquete, se han convertido en una nueva fuerza militar. Pero… para complementar su auténtica eficacia y uso de estas nuevas tácticas de combate, es necesario un escenario real de combate, y es por eso que tengo el deber de notificarles sobre el inminente ataque al pueblo de Windaz.
Todas reaccionaron con asombro y estupefacción ante tal noticia, muchas con nervios y las más tímidas aún más intimidadas. La única que mantenía su compostura sin mostrar reacción en sus expresiones era la única bruja de 18 años. El resto de reclutas, de edades de entre 14 a 16 años, habían reaccionado al instante al oír sobre dicho ataque.
— «El pánico es una reacción natural, pero ahora se verá si los cimientos de la disciplina que les infundí en el entrenamiento soportarán el peso de una confrontación auténtica. Era de esperarse que el miedo nuble el juicio de las más jóvenes, pero el estoicismo de la mayor me servirá de ancla para mantener la formación unida» -fueron los pensamientos analíticos de Zaswell.
Mornah rompió su postura estática, avanzando 2 pasos laterales para quedar al flanco del muchacho, intimidando con su sola presencia a las reclutas de 14 a 16 años que comenzaban a cuchichear.
—¡Silencio en las filas! -bramó la bruja de lentes con un tono de guerrera, aplacando el murmullo de golpe.
Todas las reclutas guardaron silencio, entonces el niño de 10 años procedió a entregarles una nota escrita que advertía del ataque, dándosela en la mano a la mayor de las reclutas, la bruja de 18 años. Quien lo lee para todas, notan la pobre caligrafía, tanto en escritura como redacción, pero el mensaje es claro; una advertencia de un inminente ataque hacia Windaz.
—¿La fuente de este mensaje es realmente confiable? -preguntó la recluta de 18 años.
Aquella bruja de cabellera oscura y corta, de unos 175 centímetros de altura, pese al aspecto de su camisa arrugada, vestido remendado y calzado desgastado, mostraba ser la figura más madura del grupo, aun con la ropa más desfasada y desgastada de todas.
—Ciertamente, una advertencia de origen desconocido es algo que ignoraría cualquiera, pero… yo no soy cualquiera -expresó Zaswell —Tomaré en cuenta que esta «advertencia anónima» es 100% real. Dicho esto; es aquí donde su voluntariado debe decidir si ser parte de ello o no. Obligarlas no está en mi dictamen, si van a seguirme debe ser por sus propias voluntades, no la mía -aseguró Zaswell —Después de todo, este es un «ejército de reclutas voluntarias» -dejó en claro.
La invasión sin duda ocurrirá bajo el manto de la noche; Zaswell aseguró que estará allí para interceptar el posible ataque. Deduce que la guardia de Windaz sabrá con anticipación sobre esta inminente invasión al pueblo y responderá.
—Estos atacantes no son tontos para atacar deliberadamente, sin duda usarán tácticas de distracción -aseguró Zaswell —Un grupo se concentrará en enfocarse en mantener a toda la guardia defensiva del pueblo distraída. Entonces, usarán un segundo grupo…
—El segundo grupo se infiltrará para secuestrar a cuantas brujas puedan. Al estar todas las brujas de combate en el frente confrontando al primero, este segundo no tendrá que preocuparse por tener mucha resistencia… -la bruja de 18 años dedujo al instante.
—Exacto, aplicarán una estrategia con el coste de muchos de los suyos, porque saben que una bruja en el mercado de esclavos cotiza mucho; sacrificar a 100 o 200 de los suyos para secuestrar a docenas de brujas, incluidas niñas, cuyo valor de estas últimas es mayor, es un valor económico que no solo compensa las pérdidas, sino que obtienen ganancias exorbitantes -explicó el «sangre de bruja».
La esclavitud es un negocio legal y de oficio en Liava. Muchos esclavistas operan en cualquier reino; la venta de esclavos, en cuanto a su valor, se determina por su nivel de rareza. Un esclavo humano tiene un precio estándar cuyos factores cambian dependiendo de la edad de este y su utilidad.
Pero los esclavos procedentes de razas semihumanas tienen otro precio aparte; las brujas, aunque se parezcan a humanos, no están consideradas como tal, pues su propia alma está vinculada a la deidad, Astado. Una bruja es cotizada como un humanoide mágico, pues estas nacen con afinidad a la magia, incluidas aquellas con «magia pasiva».
La iglesia de Altissimus, una fe predominante, es la responsable implícita de crear e impulsar la cacería de brujas, incluyendo la creación de un oficio dedicado exclusivamente a eso: el «cazabrujas». Las propias brujas deben esconderse y, en consecuencia, son una «mercancía» muy codiciada en el mercado de esclavos.
—Es un círculo vicioso inevitable; un dogma con la fe principal de estas tierras declara a las brujas como herejes por defecto, con eso, los esclavistas las cazan por codicia -fue el planteamiento de Zaswell.
Con el contexto explicado de por medio, ese niño de 10 años plantó su pregunta final:
—¿Quién está dispuesta a seguirme esta noche a derramar la sangre de estos invasores?, ¿quién está dispuesto a levantar un arma y ser el inicio de una nueva vanguardia de guerra?, ¿quién… me seguirá al mismísimo infierno de esta brutal confrontación?
El «sangre de bruja» no planteó una orden, no dictó un ultimátum, sino opciones. Las brujas reclutas estaban en su voluntad decidir seguir a ese niño de 10 años de aptitudes inusuales y conocimientos que le brindaron la capacidad de crear un arma única en su tipo.
#1988 en Fantasía
#2302 en Otros
#422 en Acción
isekai o reencarnación en otro mundo, isekaii armas, tecnologia magia
Editado: 19.06.2026