Me llamo Maia. Maia Bennett. Aunque muchas veces no quise llamarme así.
Como les resumo mi vida sin que suene lo suficientemente triste o aburrida?.
Mi madre dice que nací un marte de abril a las 8:08pm. El día que Maia, la estrella mas brillante de esa noche, hizo su presencia en la vida de los astrónomos más aficionados que he conocido (mís padres).
A diferencia que toda mi familia, a mi nunca me gusto el estudio del cielo, siempre fui más de la ciencia genetica. Me aficionaban los genes, los cromosomas junto al enlace y traspaso de enfermedades hereditarias.
Desde muy chica vivía de cabeza en los libros aprendiendo cada vez un poco más sobre la ciencia. Y aunque la vida suele ser tan relativa, y yo tan conocedora del tema, jamás imagine que la vida me daría un azote que me marcaría por siempre.
Tenia 16 cuando murió. Dentro de dos semanas cumpliré 18, una vida en picada sobreviviendo con lo poco que nos queda, y cada día rezando porque el dolor desaparezca.
Aveces los humanos tenemos la fascinación de creer que lo sabemos todo. Que la vida puede ser efímera, pero creemos que aun tenemos todo el tiempo del mundo.
Que equivocados estamos.
Nunca sabremos lo que sucederá mañana, lo que nos deparará el gran futuro. Todo es un cambio constante que afecta el curso de la vida.
Hoy estamos, mañana quién sabe?.
Lo único seguro en esta vida es la muerte.
Idiota el que piense que tiene todo el tiempo del mundo para sentir aunque sea algo de orgullo.
Por eso, si alguien está leyendo esto. Quiero que sepan que deben amar con todo su corazón lo que tiene al lado. Nunca dejen que un orgullo acabe una relación tan grande. Nunca crean que hay suficiente tiempo para algo por que no lo hay.
El tiempo nunca será suficiente y eso. Eso lo aprendi a la mala.
Editado: 13.09.2026