Mi Aguafiestas Favorito

EL FIN DE SEMANA

DAVE

He logrado que Carol acepté viajar con los chicos y pasar el fin de semana conmigo en la casa de la Antigua, realmente es algo nuevo para mí, la mayoria de veces, hago viajes de fin de semana con una hermosa chica, a hoteles lujosos, bares y discotecas. Actividades normales en un hombre soltero de mi edad. Sin embargo, hoy el panorama pinta algo diferente. Tendré a una hermosa mujer, pero no precisamente una modelo, con sus 2 chicuelos en mi casa, realizando actividades que se encuentran muy lejos de lo que acostumbro hacer. Algo está cambiando en mí y eso me inquieta; pero estoy reacio a dejar de descubrir lo que el destino tiene deparado para mí. 

El timbre suena y en un dos por tres estoy en la puerta. -Hola Dave-. Angy me abraza y me sonríe. -Hola Dave-. El serio de Alex me tiende su mano, como el hombrecito que és. -Hola campeones, bienvenidos a mi casa-. Carol se encuentra parada timidamente detrás de los pequeños. -Hola licenciada, bienvenida a mi nuevo hogar-. Ella sonríe e inmediatamente una pequeña chispa se enciende en mi interior. -Gracias por invitarnos Dave-. -Pasen por favor, adelante- -Debo ir por las maletas, están en el auto-. Me apresuro a salir y ella camina detrás de mí. -Dave, de verás que te agradezco la invitación, mis hijos están muy contentos, espero que no te provoquemos muchas molestias-. ¿Que dice esta mujer?, ignora que en este momento lo que más deseo es disfrutar de su presencia, nada podría provocar molestias, todo lo contrario. Debo disimular un poco mi alegria. -No te preocupes Carol, la pasaremos bien-. Entramos a la casa con las maletas en mano y los chicos están muy inquietos, deben haber encontrado el obsequio que tengo para ellos. -Quiero contarles amigos que he adquirido 2 objetos, los cuales tendré que necesitar ayudar y quisiera saber si están interesados en enseñarme a utilizarlos-. Angy brinca de emoción y Alex sonríe y se rasca el cuello. Carol gira los ojos y yo les sonrío. 

Entrego a Angy los nuevos patines de "Soy Luna" y la niña no deja de saltar hasta que su madre le ordena que se tranquilice. Alex extiende nerviosamente sus manos y recibe la caja con el play station 4 y algunos juegos que he adquirido para él.  -Dave, no debiste haber gastado....- -Espera Carol, ellos son mis amigos y los amigos también se dan regalos-. Le guiño un ojo y ante la alegria de sus hijos, ella me ofrece un -muchas gracias-. 

-Cambiando de tema Carol, lo lamento mucho, pero tenemos un gran inconveniente, la señora que me ayuda con los quehaceres de la casa y prepara la comida, tuvo una emergencia y no estará con nosotros hasta el día domingo, ha sido imposible conseguir una persona que la sustituya en tan poco tiempo-. Lo digo con aire apesadumbrado y ante mi expresión los 3 sonrien. -Dave, en nuestra casa nunca hemos tenido una persona que haga esas tareas, mi mami y nosotros siempre nos la hemos arreglado solos-. Alex se anticipa a contestar y su hermana añade. -Mi mami, mi abuela y yo somos las cocineras de la casa y mi hermano ayuda con la limpieza-. Me quedo en silencio escuchando sus explicaciones, para ellos definitivamente eso no es un problema, vivimos en mundos totalmente diferentes, en mi caso jamás he hecho ese tipo de tareas y siempre he necesito ayuda,  o simplemente como en restaurantes u ordeno comida a domicilio.

-En vista de que aquí no hay problema,  me podrías  por favor indicar, ¿en donde dejo mis maletas?-. Carol me sonrie y me muestra el equipaje que aún tiene en las manos. Me apresuro a indicarle el camino y ambos caminamos con bolsas y equipaje hacia los cuartos de huésped.

Regresamos a la sala y los chicos nos esperan con sus respectivos regalos, en espera de autorización para que poder abrirlos.  Después de ayudarles a instalar  el play station, colocar el equipo de seguridad y conducir a la patinadora a un lugar adecuado para sus ensayos; regreso a la sala y Carol me pide que le muestre la cocina. 

-Espera Carol, no te he pedido que vengas a cocinar, podemos salir a un restaurante cercano para cenar-. -Por favor Dave, ¿Tú crees que mis hijos querrán salir de esta casa, después del regalo que les acabas de dar?, por lo menos el día de hoy, eso no será posible.- -Entonces que propones?, Me toma de la mano y tengo un instantaneo estremeciento, ella lo percibe inmediatamente y suelta mi mano. -Tú y yo seremos los cocineros esta noche-. Agrando los ojos y ella me sonríe. -¿Tienes seguro de vida Carol?- -No, pero confío en que este no será el último día de mi vida-.

Le muestro la alacena y Carol se mueve en el lugar, como si lo conociera de mucho tiempo. -¿Que has comido durante todo este tiempo?- La pregunta me toma de sorpresa y debo contestar inmediatamente para que no advierta que he estado observándola como un tonto. -Pues te seré sincero, he pedido a Mabel que prepare pastas, carnes y ensaladas, basicamente lo que acostumbro comer cuando estoy en casa-. -Pues te estás perdiendo de lo mejor, hoy comerás una tradicional cena chapina, y si tienes temor a enfermar, te sugiero que prepares tu medicamento estomacal-. -Estoy de acuerdo, así será-. -Pero para ello necesitaré ir de compras, acá no hay nada de lo que necesito-. 

Los chicos se quedan en casa, Carol y yo nos dirigimos a un supermercado cercano. Jamás he estado de compras con una chica en un lugar así, las mujeres con las que suelo salir, no deben tener como actividades usuales ir al supermercado o mucho menos preparar alimentos.  Ella conoce de marcas y sabe donde dirigirse para adquirir todo lo que necesita, yo soy el responsable de empujar la carretilla. En su caso, puedo notar que es tan profesional como ama de casa. En ambos mundos se mueve a su antojo.




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