Cada caricia tuya roza mi alma
como brisa en un sueño que no se apaga.
Cada beso, un susurro de luz,
que toca mi corazón con alas suaves.
No es solo piel,
es el alma la que tiembla
cuando tus labios y tu amor me alcanzan.
Y en ese instante,
todo lo invisible
se vuelve eterno.
Editado: 27.08.2025